ESPAÑA-COLOMBIA

James, Falcao y Colombia, sparrings de muy alta gama

Ensayo general de La Roja para Skopje ante la número 5 del mundo. Ocho de La Roja llevan dos semanas y media sin competir.

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Le toca abrochar el curso a la Selección en condiciones ambientales adversas y cambiantes. Un amistoso ante la Colombia de James, selección de gran lujo, número cinco del mundo, hoy en Murcia y un partido de clasificación para el Mundial con guasa en Macedonia el domingo (sigue el partido en directo en AS.com). Una invitación para distraerse en un doble compromiso que no admite distracciones. Tendrá trabajo Lopetegui, invicto en los ocho partidos en que ha dirigido a La Roja, para recomponer la figura de la Selección.

Ocho de los convocados llevan dos semanas y media sin competir, con un plan de trabajo individual hasta el 3 de junio, en que el grupo se juntó en Las Rozas. El resto, menos los del Madrid, llevan diez días de vacaciones activas. Asensio, Nacho y Morata acaban de salir de la fiesta de la Champions y Ramos, Carvajal e Isco (titulares en Cardiff) no llegarán hasta el jueves. De Gea, aquejado de una gastroenteritis, y Thiago, con problemas físicos, no parecen en condiciones de estar hoy y resulta aconsejable reservarlos para Skopje, donde está la verdadera misión. Se abre, pues, una ventana para posibles estrenos en la Selección. Kepa, Yeray e Illarramendi son los aspirantes, con más posibilidades para el guipuzcoano, que ha reconfigurado su carrera en la Real Sociedad esta temporada.

Sin embargo, en el centro del escenario estará James Rodríguez, probablemente en su último partido antes de la salida del Real Madrid. En Colombia recibe honores de jefe de Estado. Aún está fresca la presencia del embajador del país, Fernando Carrillo, durante su presentación como futbolista del Real Madrid. En el acto llegó a leerse un mensaje enviado por Juan Manuel Santos, presidente de la nación. Su papel en Chamartín ha acabado por declinar. Concluyó la temporada como el decimonoveno jugador de la plantilla en minutos. Un recorte de tiempo que no parece justificado por sus cifras: 11 goles y 14 asistencias. Gran parte del fútbol colombiano lo entiende como una afrenta. José Pékerman, el seleccionador, reprochó ayer al Madrid la “falta de apoyo para hacer feliz” al que calificó de “crack mundial”. Así que hoy el 10 jugará para su país y para sí mismo.

Colombia, una potencia

Colombia comparece como una amenaza real. Jamás se cruzó en el camino de España en partido oficial y de los dos amistosos que le enfrentaron a La Roja empató uno y perdió otro. Pero ahora llega en máximos históricos. Desde 2013 no ha bajado del octavo puesto en el ránking FIFA y la clasificación premundialista dice que es la segunda selección de Sudamérica, sólo por detrás de Brasil.

Pékerman, técnico con vocación de educador, exfutbolista sin mucha fortuna, taxista durante un tiempo por falta de oportunidades, tres veces campeón mundial con Argentina Sub-20, director deportivo fugaz del Leganés de Grinbank, el hombre que apremió a Argentina para que alinease a Messi cuando España le tentaba con la nacionalización, es su guía. “En el futbolista colombiano hay potrero, hay barrio. Está genéticamente muy dotado. El objetivo es que la selección esté en los Mundiales de los próximos veinte años”, dijo a su llegada. Y en eso está. Sólo dos futbolistas actúan en la liga local y tres (James, Falcao y Cuadrado) han estado en las semifinales de la Champions. Cree que partidos como este le dirán por dónde anda. Será en Murcia, con el estadio lleno. Y con España debatiéndose entre la reputación y la clasificación.