ESPANYOL

Perarnau, de alquimista a apoderado del progreso

El Espanyol ingresó nueve veces más de lo que gastó durante la etapa de Perarnau como director deportivo. De "convivir con la frustración" pasará a gestionar el crecimiento.

Perarnau, de alquimista a apoderado del progreso

“Pasión, humildad y sentimiento” son palabras que Óscar Perarnau lleva impresas en su ADN. Las mismas que pronunció en junio de 2015, cuando fue renovado como director deportivo hasta 2018, solo seis meses antes de renunciar al cargo y perdonar el contrato restante. En ese aciago día de enero de 2016, fueron otras tres palabras las que repitió como un dogma de fe: “Paz, unión y progreso”. Eso le deseó al club y ahora, de vuelta, tratará de implementarlo de nuevo desde dentro.

El lema que sí cambiará el nuevo director general deportivo del Espanyol es el que le acompañó, muy a su pesar, durante los 37 meses en que ocupó su anterior cargo: “Convivimos con la frustración”. No en vano, y tras 16 años en el Espanyol arrancando desde alevines y llegando al cuerpo técnico del primer equipo, se vio obligado a convertirse en un alquimista de la planificación. Sin un euro, o casi. El club perico solo desembolsó 4.250.000 euros entre las seis ventanas de mercado en que permaneció en el cargo, mientras que recaudó 38.500.000. Hasta nueve veces más.

David López salió por 22 veces más de lo que costó

Y no es que fichara poco, es que la economía de guerra no daba para más. Gerard Moreno fue el más caro (1’3 millones). Y David López, el más significativo: se pagaron por él 250.000 euros y fue traspasado al Nápoles por 5’5 millones: un beneficio que multiplicaba 22 veces su coste.

De entre sus fichajes, también sacó el Espanyol un rendimiento exponencial de las ventas de Álvaro González (2’9 limpios), Lucas Vázquez (1) o Anaitz Arbilla (0’8). Y permanecen activos como el propio Gerard, Hernán Pérez, Felipe Caicedo o Pape Diop. Eso sí, entre las sombras de su anterior etapan queda especialmente Mickael Ciani.

Ahora el alquimista deberá gestionar ya no como director deportivo sino como apoderado del Espanyol del progreso.