LAS PALMAS| SETIÉN

“Algunos vinieron porque no son mentalmente fuertes”

El nuevo entrenador del Betis habló de su anterior plantilla en Las Palmas. Explica que las negociaciones se rompieron por los fichajes de invierno como Jesé y Halilovic

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Quique Setién.
Toni Rodriguez DIARIO AS

De un lado para otro, de Villarreal a Madrid, de aquí para allá hasta quedarse en Sevilla para comenzar a trabajar con el Betis. Va con la ilusión muy grande al conjunto verdiblanco, pero “han cambiado de entrenador muchas veces y nunca se sabe”, comenta entre risas en una entrevista concedida a RNE.

Su rostro refleja una sonrisa muy grande. El técnico admite que se ha quitado una gran presión. “Fueron tres meses muy duros, de los más duros del mundo del fútbol. Eso no lo eliges y, de la misma manera que cuando las cosas no van bien, hay que apechugar”. Ha descartado pescar en las filas amarillas. “Sé que hay muchos futbolistas que vendrían al Betis, pero no se me ha pasado por la cabeza llevarme a ningún futbolista. Se ha hablado de Vicente, Roque, etc, por supuesto que estaría encantados, pero no”.

“Me voy sintiéndome valorado por la afición. Sé que no a todos les gusto, pero hay centenares de personas que están encantados y que tenga mucha suerte. Me queda ese cariño. Lo demás quedará en el olvido. Jamás he sido rencoroso. Asumo mis equivocaciones, y volveré encantado con la inmensa mayoría de la gente. Yo soy de la Unión Deportiva. Somos anécdotas en la historia de este club”, dijo Setién.

Con la cabeza en el Betis, la sombra de Las Palmas aún colea. “Decidí irme un par de semanas antes de leer el comunicado”. A partir de ahí, no quería seguir, pero sintió que Miguel Ángel Ramírez se acercó e, incluso, le hizo dudar para que continuara. “Lo pensé, pero cuando analiza la situación en frío, me di cuenta de que la situación era irreversible”. Ramírez desveló algunas negociaciones en los medios oficiales. “No creo que un club serio tenga que utilizar esos mecanismos para forzar las negociaciones, que además son privadas. Son cosas que me molestaron muchísimo”. En cuanto a su marcha en el momento de anunciar su marcha, asegura que “no sabremos si quedarme fue la mejor situación”, reiteró en la citada Radio.

Una de las frases más contundentes del técnico cántabro fue la de ser una amenaza para la Dirección Deportiva del club. Setién explica que sus peticiones eran razonables. “Entiendo que nadie mejor que el entrenador sabe las virtudes y defectos del futbolista. Al final, discutes por algún jugador. Yo discuto con Eder a menudo, pero cuando tienes las cosas claras, no hay discusión”.

La situación cambió. Setién no sabe la causa. “Puede ser que se sintieran traicionados, incluso que tengan razón, pero no recuerdo que dijera que no iba a comentar nada”, explicó el entrenador en cuanto a la gestión del grupo, como el caso de Jonathan Viera y el rincón de pensar. “Hay una parte que gusta y otra que no, pero voy con todo el paquete”, dijo.

La chispa para la ruptura de las negociaciones comenzó en el mercado de invierno. Las desavenencias respecto a los futbolistas que pretendía fichar el club y los que necesita Setién eran opuestos: “Yo pedía una cama y querían traer un sofá”. A partir de ahí, cambié el rumbo de las negociaciones, y hasta ese momento “no había hablado sino de los años de contrato y del sueldo”. Pero entendía Setién que “si íbamos a estar así en verano o invierno, había que ponerse de acuerdo en eso”. Ahí, precisamente, fue cuando pidió tener peso de decisión en los fichajes: “Había jugadores que podían crear más problemas que beneficios. La última palabra tenía que ser mía”, tal y como le había sucedido anteriormente. “No había nada personal, sino que sabía que no iban a jugar”.

Los fichajes de invierno como Jesé y Halilovic, trastocaron los planes. El técnico lo explicó: “No juegan donde tendrían que estar jugando porque no son mentalmente fuertes. No se pueden echar el equipo a la espalda. Por eso están aquí. Son muy buenos, pero necesitan las condiciones ideales para dar lo mejor de sí mismos”.

Sobre su política de renovaciones, explicó que “no habría renovado a ningún futbolista por tres años. Porque te acomodas. A partir de 37-38 años sigues jugando porque te gusta, por la pasión por el equipo de tu tierra. Ves quién siente los colores”.
Valerón en el cuerpo técnico. “No creo que muchos jugadores que han sido sus ex compañeros es bueno, porque tienes que estar con el staff técnico. A veces hay que ponerse en situaciones delicadas”, explicó.