1x1 de la Selección: Busquets es la clave para la reconquista

FRANCIA 0 - ESPAÑA 2

1x1 de la Selección: Busquets es la clave para la reconquista

Gran partido de España en París, recuperando mucha de las sensaciones que se creían perdidas como el toque y la presión. Deulofeu fue clave: salió y resolvió.
Alemania - España: amistoso internacional

España, pese a que puede y debe mejorar, vuelve a ser un hueso. Nueve meses después de caer en la Eurocopa frustrado, y con la sensación de que había perdido sus señas de identidad sin Xavi, la Selección pareció recuperar en París, por momentos, muchas de las virtudes que patentó. Tuvo solidez en defensa, paciencia con el balón y hambre sin él. Al igual que le sucede en el Barça, Busquets es el termómetro de la Roja: si él anda fino, el resto funciona. Iniesta, Pedro e Isco gustaron. Deulofeu, suplente, resolvió al aportar esa chispa adecuada que le hacía falta al partido. Sólo se echó en falta algo más de Morata.

De Gea: No tuvo demasiado trabajo y las veces que intervino resolvió la papeleta con solvencia. Sobre todo en el remate de Mbappé en el minuto 5 que pudo costar el 1-0. El portero sacó una buena pierna a bocajarro cuando ya no le daba tiempo a poner la mano. Después vio cómo el VAR anulaba con justicia un gol de Griezmann de cabeza.

Carvajal: Juega con el hambre de un novato y con la inteligencia de un veterano. De nuevo no se cansó de ir y venir. Llegó mucho a línea de fondo y coordinó muy bien con Pedro. En defensa se mostró inexpugnable. Es un seguro de vida. Tiene tanta rapidez que los que pasaron por su banda prefirieron tocar antes que encarar. Buena noticia: ya impone.

Piqué: Empezó desbordado en un uno contra uno con Gameiro, pero luego se impuso por arriba y mostró su jerarquía a la hora de sacar el balón jugado. Como Ramos, vivió inquieto con los continuos desmarques de ruptura de Mbiappé. De nuevo se le vio totalmente implicado, con una personalidad y seguridad tremendas. Griezmann y Gameiro pueden dar fe.

Ramos: Partido solvente del central. Volvió a coordinarse a la perfección con Piqué. Perdió algún balón por querer sorprender demasiado rápido con diagonales cuando el rival estaba bien posicionado. En ataque volvió a sumarse en las acciones a balón parado, pero Francia le sujetó bien. Isco tampoco puso los centros como Kroos.

Alba: Fue de menos a más. Quizás porque en el Barcelona ha perdido la confianza en los últimos meses tras quedar fuera del nuevo 3-4-3. No dejó de pedir el balón, de sumarse al ataque con su velocidad endiablada y de tirar diagonales en busca de la conexión con la visión de juego de Iniesta e Isco. El 0-2 de Deulofeu fue una asistencia suya marca de la casa. Corrió la banda, tiró una pared con Silva y dio un pase medido al extremo del Milán.

Busquets: No tiene nada que ver con el mediocentro de hace unos meses. Ha recuperado por completo la frescura. Se le vio con plena confianza con el balón y fue el primer jugador en apretar en la presión. Algo que hace marcar la diferencia entre una buena Selección y la mejor. Su detalle en la iniciación del 0-2 con una roullette de artista fue para enmarcar.

Pedro: Gran primer tempo del canario. Mezcló correctamente el juego combinativo con la profundidad. Se movió sin una posición fija y eso sirvió para descolocar a Francia, cuyas lagunas tácticas quedaron en evidencia ya que los centrales no sabían si ir o quedarse y los mediocentros no daban abasto para tapar agujeros. Fue sustituido en el 67’. Se fue contento y dejando un buen sabor de boca en su regreso a la Selección.

Koke: No brilló pero hizo un trabajo importantísimo para recuperar el balón. De nuevo volvió a demostrar que es único en el arte de no caminar jamás. Siempre está haciendo algo. Y eso, para Busquets e Iniesta, más limitados físicamente, es un salvavidas. Entendió que su papel en la Selección es distinto al del Atleti. Se antoja una pieza perfecta para partidos de tronío.

Iniesta: Hizo un gran primer tiempo. Se le vio suelto, cómodo con balón y agresivo en la recuperación. Su mejor jugada la firmó en el 14’, cuando controló el balón dentro del área y en una baldosa se lo acomodó para soltar una rosca que rozó el palo. En el 28’ tuvo otra gran ocasión tras doblar a Pedro. A su remate con el exterior le faltó fuerza. Fue sustituido en el 52’. Claramente, va a más justo en el tramo decisivo del campeonato.

Isco: Se le vio disfrutar entre líneas. Entendió que el partido requería jugar a uno o dos toques sin conducir tanto como suele hacer, con más espacios, en el Madrid. Apareció alejado de la banda y menos exigido de labores defensivas al tener siempre a Busquets, una verdadera escoba, por detrás. Si de algo pecó Isco fue de falta de profundidad. Su único disparo llegó en el 45’. En el segundo tiempo lo hubiera tenido más sencillo. Fue sustituido en el 52’.

Morata: No paró de tirar desmarques y de intentar asociarse con Iniesta e Isco, pero le faltaron centros desde los costados y le sobraron vigilantes. Como le sucede a Diego Costa, es complicado jugar como referente en este equipo. Es clave tener paciencia y fijar a los centrales. Ahí, lo bordó. Aspas, por sus condiciones, parece maridar mejor.

Suplentes

Thiago: Entró en el 52’ con la suficiencia de siempre. Se sabe importante en este equipo y disfruta recordándoselo al mundo. Siempre a uno o dos toques, no perdió apenas balones, jugó siempre con sentido y confirmó que en Alemania se ha endurecido: mete la pierna y va al choque como si fuera Javi Martínez. Su pausa fue clave para desesperar a Francia con el 0-2.

Silva: Entró en el 52’ y 15 minutos después fue en lanzador del penalti que le dio el 0-1 a España. Engañó a Lloris al lanzar a la izquierda del portero cuando él se había tirado hacia la derecha. Esta vez Silva jugó más pegado a la banda izquierda, con libertad para dar rienda suelta a su querencia de buscar el centro y trazar la diagonal.

Deulofeu: Entró en el 67 y al medio minuto de entrar al campo forzó un penalti de Koscienly. Silva marcó. Después hizo el 0-2 tras un gran pase de Alba (en una buena jugada colectiva) y con el suspense del VAR. Ya no parece simplemente un buen especialista en banda, sino que es un buen delantero y más maduro en cualquier centímetro del ataque.

Ander: Entró en el 73' por Koke. Le costó entrar en el partido. Cuando se entonó, acabó.

Iago Aspas: Su participación fue testimonial. Salió en el 84’ pero entendió a la perfección su labor: no paró de correr, presionar, pedirla y desmarcarse. Su actitud, intachable.

Nacho: Salió en el 86’ y calcó lo de siempre: ni un fallo.

 

0 Comentarios

Normas Mostrar