REAL MADRID

Guillem Balagué: “El empeño de Cristiano es buscar la perfección”

Guillem Balagué presentó ayer en España la biografía del madridista. “Escribí el libro desde la admiración que siento por Cristiano”.

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La Librería Lé de Madrid abre sus puertas para la presentación en sociedad de ‘Cristiano Ronaldo, la biografía’. Es el lanzamiento de la versión española del que ha sido elegido Mejor Libro de Fútbol de 2016 en Reino Unido. Conduce el acto nuestro compañero Agustín Martín. Él presenta a los invitados. Guillem Balagué, el autor, un estilete de nuestro periodismo fuera de España, destacado presentador de Sky Sport y corresponsal de este periódico. A su derecha está Alfredo Relaño, director de AS. A su izquierda Phil Neville, leyenda del United que jugó tres años con Cristiano.

Balagué abre fuego explicando el proceso que le llevó a escribir este relato: “Hay un camino. El primer libro fue de Benítez y del Liverpool que ganó la Champions en Estambul. Luego busqué un personaje, y fue Guardiola. Una vez que tratas con Pep tienes que hablar de Messi. Y una vez entendido el camino que lleva a Leo a ser lo que es, el siguiente tenía que ser Cristiano. Yo parto siempre desde la admiración a Cristiano. La pobreza de su familia, la ausencia de sus padres, que se fuera de casa tan pequeño…”. Y Relaño completa la radiografía de su personalidad: “Su vida ha sido atormentada, incluso antes de salir de casa, con un padre alcohólico... Eso explica el temperamento que tiene, su empeño excesivo en la búsqueda de la perfección. Con Cristiano han pasado cosas que raramente se ven en el fútbol, como que si él no mete el primer gol casi que le molesta. Él se negó a ser Poulidor, es decir, el eterno segundón. Se ha enfrentado a Messi, un jugador excepcional. No sólo se ha atrevido, sino que le ha quitado dos Balones de Oro. No cuento el primero, porque entonces Messi todavía estaba en edad de merecer”.

Neville aporta tres anécdotas que también describen su personalidad: “La primera es que acababan de cambiar el vestuario y sólo había un espejo. Él eligió la taquilla que estaba justo delante de él, para mirarse. La imagen siempre le importó mucho. La segunda, cuando al principio le insistíamos en que había que bajar a defender. Una vez nos sorprendió al decir: ‘Chicos, demasiada agua mata a las plantas’. No le gustaba. Y la tercera es que después de todos los entrenamientos mi hermano (Gary Neville) y yo nos solíamos quedar más que el resto a hacer entrenamiento físico. Él podía estar una hora entrenando la técnica. Practicaba, practicaba, practicaba… Siempre quiso a ser el mejor del mundo”.

Agustín Martín plantea un debate. El de si Cristiano es trabajo y Messi, talento. Habla Balagué: “Hay trabajo en los dos. Pero Cristiano se ha hecho a sí mismo...”. Y Relaño interviene para significar su gran aportación al Madrid: “50 goles durante siete años. Eso para empezar. Ya es talento. Pero hay más. Un día, en una gala de AS, yo cenaba entre Puyol y Pellegrini. Salió el debate de quién era mejor. Había consenso, más o menos, en que libra por libra Messi es mejor. Pero Pellegrini decía que Cristiano no dejaba al equipo descansar nunca. Que siempre estaba activo, queriendo más. Y que Messi no tenía esa condición, que desparecía de repente durante 20 minutos. Después de un tiempo en el que el Madrid no mantuvo esa virtud que trajo Di Stéfano y luego gente como Pirri, de luchar hasta el final, Cristiano le devolvió eso al equipo. Los clásicos lo agradecieron mucho. No rendirse por nada y si se pueden meter siete mejor que seis. Ha aportado energía, espíritu competitivo y proyección internacional, claro. Y le ha dado al Madrid que no estuviera Messi solo aquí. Imaginad qué hubiera sido del Madrid sin él y con Messi en el Barça. Eso ha ayudado a equilibrar el asunto”. Neville puso la puntilla para regocijo de Roncero, también presente en el acto: “Para mí no hay duda. Cristiano es mejor que Messi”.