OVIEDO-RAYO

Michu derriba al Rayo

Linares y Toché firmaron la victoria del Real Oviedo de Fernando Hierro, en el reencuentro de Michu contra su exequipo. El asturiano forzó un penalti.

LALIGA

En medio de la igualdad, un par de apariciones de Michu aniquilaron al Rayo. El ex del equipo vallecano y símbolo del Oviedo apareció entre la monotonía para dar un gol y provocar un penalti que le conceden a los azules tres puntos básicos en su intento de asentarse en los puestos calientes. El resto lo puso la pólvora de Linares y Toché, los arietes, que superaron a un Rayo dominador de la pelota aunque sin colmillo al que le anularon dos goles.

Tardó un minuto el Oviedo en presentarse al partido con un remate a modo de saludo de Toché. Pero el Rayo contestó a su manera, con la pelota en su poder y Trashorras como brújula. No fue, sin embargo, con la posesión como más asustaron los de Sandoval, sino a balón parado. A los 16 minutos, Manucho ganó la acción en una falta frontal y Galán mandó el balón a la red, pero el asistente vio fuera de juega.

El Oviedo tiró de pólvora en cuanto pudo. Linares apuntó al desmarque y Michu diseñó una autopista con un envío preciso. El delantero aguantó las embestidas de la zaga rayista como si se tratara de un delantero de tamaño XXL y ante la dubitativa salida de Toño definió con astucia. El Oviedo, equipo que siempre quiere la pelota, se adelantó a la contra. El Rayo quiso responder redoblando el ataque aéreo, pero ni Manucho ni Trashorras acertaron de cabeza con la meta de Juan Carlos. Se mantenía la sensación, sin embargo, de que el balón parado era una zona de dominio absoluto del Rayo.

La segunda parte empezó con curvas. Zé Castro cometió un error de bulto como último hombre pero Linares se precipitó en la definición. El aragonés es eléctrico, para lo bueno y para lo malo. La respuesta del Rayo fue con una versión ya conocida: balón parado, remate de Galán a la red y el asistente invalidando la acción por fuera de juego. El guión se mantenía: igualdad máxima y la sensación de que solo los detalles podrían alterar el marcador.

Y así fue. Otra acción aislada rompió el dominio poco trascendente del Rayo. Volvió a aparecer Michu, en esta ocasión para chocar con Rat mientras buscaba un balón largo de Erice. El árbitro interpretó penalti por atropello. Toché ejecutó con eficacia para hacer el 2-0 y matar el partido.Lo intentó Sandoval con tres defensas y tratando de llegar antes al área azul, pero la zaga local solventó los ataques sin fisuras.