LEGANÉS

Rico: "Está bien que Garitano sea crítico, debemos mejorar"

El lateral asegura no sentir presión por ser el segundo fichaje más caro de la historia pepinera y confiesa que le gustaría jugar en Primera en la Romareda.

Rico: "Está bien que Garitano sea crítico, debemos mejorar"
JESUS AGUILERA DIARIO AS

Diego Rico se ha convertido en una de las sorpresas del Leganés en el también sorprendente arranque de temporada de los madrileños. Lateral izquierdo de 23 años, este burgalés fichado por 1,1 millones al Zaragoza (es el segundo fichaje más caro de la historia pepinera por detrás sólo de Koné -1,3 millones-) aterrizó en Butarque a falta de cuatro días para que su nuevo club debutara en Primera. Sin embargo, apenas se puso bajo las órdenes de Garitano, el de Bergara le dio el peto de titular.

Debutó en el once del partido inaugural, en Balaídos y lo hizo como central zurdo en una defensa de cinco. Repitió una semana después ante el Atlético y en ambas citas demostró una integración sorprendente. Parecía que llevara jugando toda la vida con los blanquiazules. Feliz por debutar en Primera (categoría en la que le gustaría visitar algún día la Romareda) rezuma orgullo por ser uno de los pocos burgaleses de la categoría. Su mensaje es sencillo y directo. “No nos ponemos metas, pero sólo pensamos en el día a día”, repite constantemente como mantra idéntico al del discurso de su entrenador.

-Lo suyo ha sido el fichaje ideal: llegó, entrenó, fue titular… y ganó. Todo en apenas cuatro días.

-La verdad es que ha sido llegar y besar el santo. La confianza del míster y el apoyo de los compañeros en los primeros días fue magnífico. Apenas entrené un par de días y ya fui titular en Vigo. Jugamos y ganamos. No se puede pedir más.

-¿Le pilló por sorpresa?

-Un poco sí. Al llegar nuevo pensé que Asier tendría hecho el equipo con los jugadores que conocía y una plantilla que había hecho la pretemporada, no como yo. Me sorprendió gratamente, claro.

-Y para rematar la sorpresa, no debutó de lateral izquierdo, sino de central zurdo, que no es su posición natural.

- No sabía que iba a comenzar ahí. El míster habló conmigo y me preguntó si había jugado alguna vez de central. Fui sincero. Le dije que sí, que lo había hecho alguna vez por lesión o sanción. “Vale, perfecto. No hay problema”, me dijo. En los primeros entrenamientos intenté adaptarme rápido a los criterios que quería el entrenador para no defraudar.

-Ante Celta y Atlético se le notó muy integrado, con grandes actuaciones, sobre todo en este último caso, ante el Atlético.

- Me ha ayudado mucho la concentración, la comunicación y el trabajo de los compañeros, que día a día da frutos. También cuenta mucho la ilusión. Yo desde pequeño siempre soñé con debutar en Primera, en la mejor liga del mundo. Me han salido bien las cosas en el inicio, sí, aunque todo se puede mejorar. Espero que siga dando este nivel, dándole al club lo que han apostado por mí.

-Usted ha sorprendido al Leganés. ¿Qué le ha sorprendido a usted del Leganés?

- Me ha sorprendido el equipo. Es una familia, un bloque. Todos van a una. Se demuestra luego en los partidos. Aquí no manda lo individual. Manda lo colectivo, así se sacan los resultados adelante.

 -En Butarque no hay estrellas…

-De eso se trata. De estar todos en el mismo barco remando a por todas en la misma dirección. Dejarte la piel en cada partido. Los pies siempre en el suelo para hacerlo todo lo mejor posible.

-Y si alguna vez les da por flotar, ya está Garitano para bajarles de nuevo. Como después del partido ante el Atlético, cuando repitió ante los medios que no le había gustado el partido, que no habían estado cerca de ganar, que no habían tenido ocasiones…

- Eso está bien. Hay que pensar más en hacer las cosas bien. Es que además, no mintió. No tuvimos ocasiones para poner en peligro la portería del Atlético. Hay partidos que nos encontraremos situaciones así. Por eso hay que mejorar. Estar más tranquilos con el balón y generar más ocasiones. Necesitamos tiempo para adaptarnos a la Liga.

-¿En el vestuario también fue tan crítico?

- En el vestuario estaba contento. Eso sí, nos exige cada día más. Como cualquier profesional. Nos insiste en que tengamos los pies en el suelo. Que esto es muy largo y difícil. Que hay que competir mucho.

-Pero Garitano insiste también en que este equipo no se pone metas.

-Nosotros intentamos ir poco a poco. Partido a partido. Tenemos las ideas claras y siempre buscamos la máxima concentración, con un bloque potente. Ese bloque que se ha visto en el inicio. Puede que haya días que las cosas no nos vayan tan bien, pero siempre hay que darlo todo. ¿Metas? El objetivo es la permanencia. Pase lo que pase, en ese sentido jugaremos con paciencia y tranquilidad.

-En el Leganés se suda mucho. La preparación física es exigente. Algunos compañeros suyos fichajes nuevos de esta temporada dicen que jamás habían entrenado tanto en una pretemporada.

- Algún compañero con el que coincidí en Zaragoza y que había jugado en Leganés ya me lo advirtió. Que en ese aspecto, en lo físico, te exprimen al máximo para competir al máximo nivel. ¿Sorprenderme? Sí que me sorprendió, sí. Pero un equipo tan humilde, casi una familia, que ha llegado a Primera División con estos mimbres, entiendes que tenga que exigírsele al máximo para darlo todo.

-Usted es el segundo fichaje más caro de la historia del Leganés. ¿No es demasiada responsabilidad?

-No. Sólo demuestra la confianza que el club ha demostrado por mí. De ahí que insista tanto en que quiero trabajar en el día a día para que en los partidos se pueda devolver esa confianza en el campo.

-Confianza que han demostrado con un contrato largo de cinco años…

- Me llamó la atención la propuesta que hizo el Leganés. Demostraba que había interés desde el primer momento. Al principio me enteré por mi agente y luego empecé a leerlo en la prensa de Zaragoza. Pero nadie me quería dar mucha información. Sólo me pedían que estuviera tranquilo. Que trabajara como siempre. Cuando ya el Leganés se arregló con el Zaragoza, fue sólo entonces cuando supe que ficharía por el Lega.

-Y de paso, abrirle las puertas de debut a Primera División.

- No pensé que lo haría tan pronto. Me quedaban dos años más en el Zaragoza. Apenas terminó la temporada pasada el club me puso en venta y luego reculó. Había dudas. Yo sólo pensaba en hacer una buena pretemporada para ayudar al equipo, ser uno más en el equipo. La verdad es que fue una grata sorpresa el interés del Leganés y el acuerdo para fichar.

-¿En qué estadio le haría ilusión jugar en Primera?

-En la Romareda. Me gustaría jugar en Zaragoza, en Primera División. Allí crecí como profesional y persona. Me quedó esa espina de no haber podido subir al equipo. Por eso me gustaría jugar algún día allí en Primera, aunque sea como rival. ¿Esta temporada? Los típicos, ¿no? Camp Nou, Bernabéu… el año pasado los veía en la tele y este año tengo la suerte de poder vivirlo en persona. Es una experiencia única.

-Usted es de los pocos burgaleses que hay en Primera. ¡Vaya orgullo!

- Sí. Somos dos. Hay otro chaval del Villarreal, Mario González, que también es de Burgos. Estoy contento por ser de Burgos y poder representar a mi tierra en Primera. Por la gente que te apoya, por mi familia… estoy muy feliz en este aspecto.

-¿Qué tal el recibimiento en Leganés?

-Estoy cómodo. Al principio ajetreado buscando piso, pero la verdad es que la ciudad es tranquila. Nadie te molesta. En ese sentido está muy bien.