ESPANYOL

Poyatos: "Pau apostará por callar, trabajar y tendrá premio"

El extécnico del portero valora su nueva situación, así como analiza a Jordán, Duarte y la marcha de Óscar Perarnau de la entidad blanquiazul.

Poyatos: "Pau apostará por callar, trabajar y tendrá premio"
CARLOS MIRA

Usted que conoce bastante bien a Pau, ya que fue su técnico en juveniles, ¿cómo cree que se siente?

—Estará triste porque es una persona sensata y puede que la situación no haya sido la mejor. Entenderá que esto forma parte de su trabajo e intentará demostrarle al entrenador que puede contar con él y ganarse su confianza. Apostará por el silencio, trabajar y seguro que tendrá premio. 

—¿Cómo lo ha visto usted esta temporada?

—Muy maduro. Me sigue sorprendiendo que haya pasado por momentos difíciles, pero que con su simplicidad sea capaz de darle la vuelta. Es un portero en construcción, que crece cada vez más y será el futuro del Espanyol.

—Al margen de Pau, usted entrenó a otros jugadores que ahora están en la primera plantilla. ¿Qué le parece Jordán?

—Fue una sorpresa. En mi época, confíe mucho en él, porque era muy bueno técnicamente y trabajador, pero tenía que mejorar en la interpretación del juego. Lo ha hecho, y además ha se ha sobrepuesto a una mala época, la de no jugar con Sergio González.

—Es curioso que el mejor de aquella generación, Rubén Duarte, no acabe de ser indiscutible. ¿Cree que es mejor central que lateral?

—Dependerá del estilo de juego y de los compañeros que tenga al lado. A mí me gusta más de central. Tiene una buena salida de balón, libera la presión y ve a los jugadores alejados con facilidad. Seguro que en el futuro vuelve a esa posición.

—Usted fue ayudante de Óscar Perarnau en los juveniles. ¿Qué pierde el Espanyol?

—En el tema profesional es inigualable. Lo he visto trabajar y sé como es. Tiene mucha constancia y dedicación, al margen del sentimiento de pertenencia al club. Los equipos que han logrado éxitos han sido gracias a jugadores o personas que han vivido el club desde pequeños. Para mí Perarnau es top.

—¿Usted a qué se dedica ahora?

—Estoy en la Federación Catalana como seleccionador Sub-18, con Joan Capdevila de ayudante, y además soy profesor en el Curso de Entrenadores.

—¿No le pica el gusanillo de entrenar?

—Me siento entrenador desde que me levanto hasta que me acuesto. Estuve 17 años en el fútbol base y me gustaría coger un equipo ya semiprofesional. Quiero dar el salto. 

—Cómo seleccionador Sub-18, ¿cómo ve a los pericos?

—Hay buenos jugadores, que están en ese paso en el que solo les queda definirse: ÁlexLópez, Ávila, Puado... Deben controlar aún más detalles.

—A usted le pasó algo parecido a Zidane, aunque en su caso se vio obligado a dejar de entrenar para sacarse el Título Nacional de Entrenador. ¿Un título te hace entrenador?

—Sí. Al final hay una normativa que todos tenemos que acatar. Pude entrenar en varios sitios pero lo rechacé por no tener el carné. Hay gente muy preparada y un papel no te hace mejor o peor entrenador. Pero hay que sacárselo y ya está, son las normas.

—Y ahora que es profesor, ¿cómo ve a los técnicos que salen de la escuela?

Se está creciendo muchísimo. La información llega muy fácil y cada vez la gente está más preparada. Pero luego hay procesos que tienen que pasar, como la gestión del grupo, adaptarse al entorno, anticiparse a lo que pueda pasar, el carisma… Esa es la verdadera prueba para dar el salto. Gestionar los egos de un vestuario es complicado. El técnico tiene que invertir en eso también. Estoy feliz porque la gente viene muy preparada.

En este curso hay una novedad. Los cursos de entrenadores los marca la UEFA y valen para toda Europa. ¿Qué papel ha jugado España en todo esto?

—Hay unos principios o líneas que ha marcado la UEFA. Pero cada federación le da su toque. Por la experiencia profesional tanto fuera como en España, creo que el fútbol de aquí está intentando darle una vuelta a este deporte. Estamos intentando entender los porqués y los cómos. No nos fijamos tanto en las pizarras, sino en entender qué sucede. Desde la Federació intentamos con nuestro humilde conocimiento darle esta vuelta. Por eso estamos de moda fuera, porque no nos quedamos en lo superficial.

¿Cree que los futbolistas serían mejores si estudiasen el juego?

—No hace falta estudiarlo, pero el futbolista debería tener más soporte por medio del entrenador. Se deberían incrementar las horas de entrenamiento para interpretar mejor el juego, y no me refiero a entrenar más sino a dedicarle más horas a otros aspectos. El entrenador debe ser el conducto, por eso tienen que ser mejores y dar más.

¿El mérito de la explosión del fútbol español es a causa solo de La Masia?

—El Barcelona le ha hecho mucho bien al fútbol porque ha sido uno de los clubes que siempre apostó por una idea, que puede gustar más o menos, pero que ahí está. Eso le ha ido bien. La marca Barça llega a tantos sitios que lo demás no existe, y ahí mucha gente que trabaja muy bien. El Espanyol tiene otra intencionalidad en el juego diferente y salen jugadores competitivos, y el Barça los ficha. O la Damm o Cornellà, cuyos jugadores se los llevan otros clubes, como el Valencia. Cada uno tiene su manera y no tengo dudas de que se trabaja muy bien en casi todos los sitios.

—¿Un futbolista legendario en los 80 podría ser igual de carismático a día de hoy?

—Cada futbolista es fuerte en su contexto y en su tiempo. Maradona era un gran jugador pero se jugaba con unas distancias, no existía la presión alta ni la estrechez que hay ahora. Hoy tenemos todo lo contrario. Hay más organización y rigidez. Creo que Maradona se hubiese adaptado y Messi también en aquella época. Los grandes futbolistas se adaptan.

¿Cuál es su idea o cómo se enseña ahora la preparación física?

—Creo más en la preparación futbolística. La preparación física como tal es una parte más, pero lo importante es la toma de decisiones, aguantar la presión cognitivamente y la interpretación del juego. Creo en la corriente de que esa preparación física debe ir unida al juego. Lo relacionado, bienvenido sea. Pero visto de una manera reduccionista o separada no tiene validez.

Usted que ha estado en Bahrein y conoce bien el fútbol en esa región. ¿Qué puede hacer China si adopta las ideas futbolísticas y los métodos de enseñanza del Espanyol?

—Al principio era un poco reacio a la hora de invertir en metodología, pero la experiencia me ha quitado la razón. El ejemplo es Qatar. La Academia Aspire, con gente muy preparada al frente, está consiguiendo éxitos. Es un proceso lento, pero picando piedra lo están logrando. Estos países crecerán con entrenadores con nivel. Ahora bien, no sé qué capacidad tendrán ellos a la hora de aprender como entrenadores, y quizás necesitan al técnico europeo o español que los guíe. Ahora en los Mundiales no es tan fácil ganar a estos países de menos nivel. Su capacidad de crecimiento será lenta, pero profunda.