• 1ª Parte
  • 15'
  • 30'
  • 2ª Parte
  • 60'
  • 75'
  • 90'
Sevilla

3' Reyes

34' Rami

40' Iborra

63' Sale Banega entra Kakuta

72' Gameiro

72' Sale Llorente entra Gameiro

72' Sale Reyes entra Krohn-Dehli

88' Kakuta

Betis

10' Rubén Castro

45' Sale Dani Ceballos entra Fabián

59' Sale Digard entra Kadir

82' Sale Rubén Castro entra Molina

SEVILLA 4 - BETIS 0

Reyes y el Sevilla humillan a un Betis de miserias: 6-0 de global

El Sevilla, con su capitán al mando, resolvió en cuatro minutos su pase y jugueteó con el eterno rival. Rami, Gameiro y Kakuta completan el 6-0 global de los octavos.

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LALIGA

Reyes usa dos trajes. Uno para días normales y otro, el de luces, para los derbis. Y Reyes, del que cada vez pasan más las musas pero al que cuando se le aparecen es una delicia, abanderó el aplastamiento del Sevilla al Betis (6-0 en el global de los octavos), al que le duró cuatro minutos el efecto Merino.

Destituido Mel, escudo durante meses, las miserias técnicas y tácticas del Betis quedaron al descubierto con una crudeza terrible. El Sevilla jugó a placer, favorecido por una presión mal ejecutada por los verdiblancos, que permitieron moverse a Reyes entre líneas a su ritmo. Ya no es el jugador de desborde de antes, pero si no está exigido es capaz de zigzaguear, conducir y habilitar con exquisitez. Hasta fue con fe al gol en el 1-0 (4’).

Para el Betis, en el que parecen faltarle fuerzas hasta a Joaquín, sólo había una meta: que el partido no se le hiciese eterno. Para el Sevilla, el objetivo era contemporizar advirtiendo el calendario que le espera sin atender los deseos de la afición, con ganas de hacer pupa y pidiendo una manita que los de Emery no pretendieron alcanzar. Eduardo Maciá, director deportivo que llegó como supuesto gurú y brazo ejecutor de la destitución de Mel, presenció desde el palco la pobreza de sus incorporaciones: Vargas, Pezzella, Digard y Petros deambularon. Merino ni convocó a Van der Vaart y Van Wolfswinkel, supuestas incorporaciones estrella.

Emery, que manejó los tiempos del partido con tacto, decidió ponerle un poquito de picante al último cuarto de hora y Gameiro, en el primer balón que tocó, le puso su firma al choque. El francés, competitivo como titular, es un filón de suplente. Sucede que estos días está obligado a ser indiscutible por el mal momento de Llorente, que parece entristecido. Como algo ausente. En día grande, él se fue entre murmullos. Una mala noticia cuando Immobile parte rumbo al Torino. El remate fue el 4-0, conseguido por Kakuta, jugador residual que animó más el cachondeo en la grada, encendida y con ganas de jarana. El sevillismo disfrutó de la fiesta de un 6-0 global que pesará largo tiempo sobre su rival. Muchos béticos no terminaron ni de ver el partido por televisión. Su equipo, en muchos casos, le avergüenza. Y ya ha quedado huérfano de Mel. Sus fantasmas aparecerán pronto. El Sevilla tiene sueños de Copa, El Betis, las peores pesadillas.