Morbo en el Bernabéu

Liga BBVA | Real Madrid - Málaga

Morbo en el Bernabéu

Morbo en el Bernabéu

pepe andrés

La disputa de ayer se traslada al campo. Sergio Ramos por Pepe.

El partido ya tenía temperatura sin necesidad de prenderle fuego. Real Madrid-Málaga, el regreso de Pellegrini al Bernabéu. Bastaba esa historia. El enfrentamiento entre quien fue entrenador madridista y quien lo sigue siendo, la rivalidad natural, el deseo de reivindicarse, de dar respuesta a la estadística picante: con el chileno, y a estas alturas de la Liga, el equipo era líder y sumaba un punto más.

Sin embargo, a Mourinho le pareció poco. Su crispación crónica inflamó las horas previas con un discurso arrogante y pendenciero que en nada beneficia al Madrid, equipo e institución. Es el Málaga quien sale vencedor de esa primera pelea, lo que ya es ganar algo. Y hasta podría sentirse estimulado por la afrenta a un escudo y a una afición. Mala jugada para quien se tiene por un sesudo estratega.

Dicho lo cual, trataremos de abstraernos del ruido. El Málaga visita el Bernabéu como penúltimo clasificado, animado por su triunfo del pasado lunes ante el Almería (primero en ocho partidos) y evidentemente perjudicado por el calendario: tres partidos en seis días (el domingo, contra Osasuna).

Y por si la situación no fuera ya muy delicada, la plantilla está cruelmente castigada por las lesiones: Asenjo, Baptista, Duda, Mtiliga, Rubén, Rosario, Malagueño y Portillo. Para completar los descartes, añadan a Jesús Gámez, baja por sanción. La consecuencia es que Pellegrini (que podría quejarse y no se queja) ha completado la lista de 19 con el canterano Cala, que ayer cumplió 21 años y estrenó convocatoria.

Así las cosas, se espera que hoy sólo jueguen tres de los fichajes invernales: Caballero, Demichelis y Camacho. Maresca podría esperar turno desde el banquillo. Todos ellos vienen de ganar su primer partido como malaguistas.

Dudas.

En el Madrid, algunas dudas. En el tiempo que el entrenamiento estuvo abierto a la prensa, Mourinho probó con Adebayor y Benzema en el mismo equipo, por delante de Di María, Özil y Cristiano (seis horas y media sin goles), la poblada línea atacante de los últimos minutos en Riazor.

Sin embargo, y aunque el entrenador hizo ayer una valerosa proclama ("hay que arriesgar"), extrañaría tanta pólvora de inicio. Lo más probable es que entre Di María por Kaká y que uno de los delanteros vea el partido sentado, al menos hasta la segunda parte. Y una anécdota: el Málaga fue uno de los equipos que se interesó por el fichaje de Adebayor el pasado enero.

Por detrás también hay novedades. Pepe tiene gripe y su puesto será ocupado por Ramos, que dejará el lateral derecho para Arbeloa. Lesionado Khedira (rotura fibrilar), el compañero de Xabi Alonso tampoco queda claro: Lass empezó el partido contra el Depor y Granero lo acabó y brillando. En total, veinte convocados entre los que se encuentran, gran sorpresa, Canales, recuperado de un esguince, y Pedro León, indultado por el gobernador.

Es insondable este deporte. Cuando Pellegrini fue destituido por el Madrid el pasado 20 de mayo, nadie podía imaginar un reencuentro tan rápido. Nadie podía suponer tampoco que su equipo sería el Málaga y que su imagen saldría reforzada. Pero el fútbol es un cupido travieso. Como un jeque.

Sin esperarlo, aquí tenemos un partido al que no falta de nada: morbo, ingeniero, pirómano y fuego. Mucho fuego.