Un arbitraje bueno para el espectáculo, pero muy peligroso

El arbitro del partido | Mateu Lahoz

Un arbitraje bueno para el espectáculo, pero muy peligroso

Un arbitraje bueno para el espectáculo, pero muy peligroso

Debió mostrar más cartulinas

Mateu Lahoz, colegiado internacional de nuevo cuño, hizo un arbitraje con un concepto de la ventaja excesivo y peligroso. Su forma de pitar es muy arriesgada y, aunque buena para el espectáculo, no tiene lugar en un partido bronco como un derbi. Para este tipo de citas, debería ser más enérgico con las tarjetas: sobre todo con las dos duras entradas de anoche hechas por Marcelo y Cristiano Ronaldo.

En los tres primeros minutos, Di María y Marcelo le reclamaron dos tarjetas por sendas entradas. El colegiado no se las mostró y dejó claro que para él los contactos en el fútbol no son de tarjeta. Así lo mantuvo durante todo el partido, con errores repartidos por igual, pero siempre intentando ser neutral.

Su mayor fallo vino en el 7' y fue culpa del asistente. Agüero arrancó por muy poco en fuera de juego: 1-0 y gol mal concedido. En el 14', Sergio Ramos saltó en posición correcta en el córner por encima de Domínguez, que tenía el brazo por delante del cuerpo cuando intentó saltar. No hubo apoyo de Ramos y el gol fue legal. En el 16' no hubo mano del sevillano dentro del área, fue involuntaria.

En el 27', Ramos empujó levemente a Agüero que, al sentirlo, se tiró: no hubo penalti. En el 28', Di María se tiró en el área sin que Perea le tocara: la tarjeta fue correcta. En el 54', hubo un penalti no pitado de Ujfalusi a Khedira por un agarrón. En el 60', Agüero controló el balón con el brazo y se debió pitar mano. En la siguiente jugada, en el 2-1, Cristiano está en posición correcta, pero se debió anular por una dura falta de Marcelo a Agüero en el centro del campo. En el 65', tampoco se pitó un claro agarrón de Xabi a Reyes y, por último, en el 73' Cristiano debió ser expulsado por entras con los tacos a Ujfalusi.