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Barcelona 92, su mayor éxito

Barcelona 92, su mayor éxito

El ex presidente Pujol recordó en AS la fotografía

"Mientras viva jamás podré olvidar el 25 de julio de 1992. La apertura de los Juegos. (...). Momento memorable cuando la numerosa delegación española, encabezada por el Príncipe de Asturias como abanderado, irrumpe en la pista. Ruge el estadio. Los Reyes están felices. La infanta Elena llora de emoción. Sesenta mil personas gritando y aplaudiendo a España. En Barcelona no se había visto nunca una cosa semejante (...). Los Juegos de Barcelona fueron los de la unidad, ya que no faltó ni un solo país (...). Ha sido un gran día (9 de agosto de 1992). He clausurado los Juegos en mi ciudad con un éxito clamoroso". Son las emotivas palabras de Juan Antonio Samaranch sobre los Juegos de Barcelona en su libro.

Sin duda, Barcelona 92 fue el mayor éxito de Samaranch y la imagen que mejor lo refleja es la que ilustra esta página. La fotografía la hizo Agustí Carbonell en el puerto de Barcelona en el mes de julio, con los Juegos a punto de comenzar. En la barca aparecen Juan Antonio Samaranch, entonces presidente del COI, Pasqual Maragall, alcalde de Barcelona, Jordi Pujol, presidente de la Generalitat, Narcís Serra, vicepresidente del Gobierno central, Josep Miquel Abad, consejero delegado del Comité Organizador de las Juegos, y Carlos Ferrer Salat, que presidía el COE.

El propio Jordi Pujol comentó esta imagen en la serie Fotos con Leyenda a nuestro compañero Tomás Guasch: "La foto tiene un valor importante. Refleja la implicación de todas las instituciones en un proyecto que era de Barcelona, pero también de todos. Ocupábamos el mismo espacio dos mandos socialistas, en el Ayuntamiento de Barcelona y en el Gobierno de Madrid, y el representante de un gobierno nacionalista. Recuerdo que nos gustó la idea y no hubo problemas de jerarquía, quién se ponía delante y quién detrás. Buscaron una barca blanca, sencilla... El personaje principal de la fotografía es Maragall, en su condición de alcalde de la ciudad entonces. Y después, Samaranch, cuya labor fue decisiva para que los Juegos llegaran a Barcelona. Era el entendido en la materia, el que nos orientaba: esto hay que hacerlo así, aquello asá... ¿Un árbitro que pitaba a nuestro favor? Pues más o menos. Sí: los importantes eran Maragall y él, y por eso se situaron en primera fila".