La Masía no dio opción a Lezama

Liga BBVA | Barcelona 4 - Athletic 1

La Masía no dio opción a Lezama

La Masía no dio opción a Lezama

Jugaron 14 canteranos de inicio. Un Barça estelar ante un fallón Athletic. Jeffren, gol y lesión. Buen partido de Chygrynskiy. Touré debió ser expulsado.

Guardiola salió del túnel de vestuarios y se fue directo a ver a Caparrós, en el protocolario saludo entre entrenadores. Elegantemente vestidos se abrazaron y estuvieron charlando más de lo normal. La pelota estaba lista para ponerse a rodar, pero catalán y sevillano parecían tener ganas de seguir su diálogo, posiblemente cargado de buenas intenciones y de un cariño profesional basado en la admiración. Ambos han demostrado en sus carreras tener buen gusto por tratar a los jóvenes valores de la cantera: el andaluz del Athletic por obligación; el culé, más o menos por lo mismo, aunque éste puede trufar su escuadra con cracks comprados a base de talonario y cómodos plazos de pago. Así, el partido se presentaba como un choque directo entre las dos mejores canteras de nuestro país: La Masía vs. Lezama; era cuestión de esperar, pero la realidad decía que 14 (siete por cada equipo) de los 22 protagonistas fueron criados en sus viveros.

Los vascos arrancaron con buenas intenciones, agrandados por la elección final de Pep, que dejó en el banquillo a Xavi, Pedro y Bojan, aunque éste tuvo que cambiarse rápido dada la lesión de última hora de Ibrahimovic. Mientras, Henry que estaba bien acomodado en el palco, junto con Alves (sancionado) e Iniesta (lesionado), dejó los canapés en un lado de la barra del palco para coger el ascensor y bajar directo a los vestuarios.

Decíamos que el Athletic salió con fuerza, pero fue un espejismo. Susaeta (3') tiró ajustado al palo derecho de Valdés, mientras el público seguía preguntándose qué le había pasado por la cabeza a Guardiola, al alinear un equipo que acabó deleitando a los más de 77.000 hinchas (muchísimos turistas) que llenaban las gradas. Casualmente, en la previa del partido, la mente pensante del Barça aseguró que el partido más importante era el de ayer y no el del Bernabéu: ¿Será capaz de sacar el mismo equipo el próximo sábado en Madrid?

Poco a poco, el Barça fue ganado terreno y la asfixiante presión se tradujo en confianza. Con un tranquilo Chygrynskiy (perfecto en la colocación, en el desplazamiento de pelota y en el corte), un excelente Maxwell como interior (se entendió de lujo con Abidal), y con Touré (pudo ser expulsado por dar un cabezazo a Javi Martínez) y Busquets conectando con Messi, el Barça crecía en el juego y maduró el gol. Llegó en el 26', después de que Abidal raseara con potencia el balón y Jeffren (acabó lesionado) la empujara; más tarde fue Puyol (39') el que recuperó en la zona ancha, habilitó a Bojan, que posicionó el cuerpo para lanzar la rosca, pero golpeó certero al palo de Iraizoz.

La goleada.

Se cerró después de que el Athletic saliera de nuevo valiente en la reanudación (tres llegadas claras), pero con la entrada de Xavi el Barça recuperó el termómetro. Ensanchando el campo y aprovechando la velocidad de Jeffren y Pedro, Bojan y Messi supieron cómo batir a Gorka, que se consoló con el tanto de Susaeta y alucinó con un nuevo paradón de Valdés, que puso el pie para evitar el segundo del Athletic (tiro de Iturraspe). A Pep le salió bien el tiro y demostró que La Masía no dio opciones a Lezama.

Sólo se vieron dos amarillas

Pese a que Amorebieta anunció el pasado viernes en Bilbao que sería un partido de contacto físico, Mateu Lahoz apenas decretó faltas, pese a que hubo acciones violentas como la agresión de Touré. Sólo en ese pique entre el azulgrana y Javi Martínez mostró amarillas. Desde el principio dejó jugar bastante y vio poco. Los dos equipos acabaron abrazados cuando acabó el partido.