'Salvemos el Calderón' considera que "la propiedad de La Peineta no significa nada si el suelo es municipal"

'Salvemos el Calderón' considera que "la propiedad de La Peineta no significa nada si el suelo es municipal"

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y el presidente 'rojiblanco', Enrique Cerezo, han acordado una concesión sobre una parcela de 88.150 metros cuadrados cuyo valor según tasación técnica es de 41,18 millones de euros.

El portavoz de la Plataforma Salvemos el Calderón, Juan Manuel González, consideró hoy que el traslado desde el estadio del Atlético de Madrid hasta La Peineta, que se producirá previsiblemente en la temporada 2012/13 tras la firma esta mañana de un convenio entre el club y el Ayuntamiento, "no significará nada", ya que aunque las nuevas infraestructuras sean propiedad de la entidad deportiva, el suelo seguirá siendo municipal.

Y es que según el convenio suscrito hoy por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y el presidente 'rojiblanco', Enrique Cerezo, entre ambas instituciones se acuerda una concesión sobre una parcela de 88.150 metros cuadrados cuyo valor según tasación técnica es de 41,18 millones de euros.

Esta concesión comenzará a regir dentro de un mes y finalizará el 30 de abril de 2017. Tras desafectar la parcela, el Ayuntamiento la enajenará y el club adquirirá así su propiedad. Si en esa fecha no se hubiera realizado aún el trámite previo a la cesión, el club podrá instar al Consistorio a prorrogar hasta un periodo total de 75 años la concesión o podrá exigir una indemnización.

Así, para González estas condiciones no garantizan de manera suficiente que el Atlético de Madrid se convierta finalmente en propietario del suelo. "El estadio de La Peineta puede ser nuestro, pero si el suelo no es del club es como si no tuviéramos nada, ésa es nuestra pega más importante", subrayó el portavoz de la Plataforma.

Además, este grupo que desde que se supo de esta operación hace casi dos años ha venido reclamando que el Calderón siga siendo el estadio del Atlético de Madrid y que se invierta en él el dinero necesario para reformarlo y ampliar su capacidad, criticó que las conversaciones entre el club y el Ayuntamiento que han conducido al convenio se han producido de espaldas a los abonados.

"Los escasos datos reales facilitados tras el acuerdo nos llevan a desconocer cuál será el gasto total que va a tener que desembolsar finalmente el club en la operación y si ésta va a suponer un aumento en su ya dilatada deuda, lo que choca frontalmente con la transparencia y la 'luz y taquígrafos' que prometió el presidente", reprochó González.

El tema monetario es otra de las mayores preocupaciones de la Plataforma Salvemos el Calderón, que duda de que lo que aseguró el consejero delegado Miguel Angel Gil Marín, "que dijo públicamente que con la mitad del rédito obtenido de la venta del estadio se sufragaría la deuda en su totalidad".

"Ahora se ve que la operación ni cancela la deuda, ni el traslado mejorará los accesos o la movilidad, y que sería más fácil que en el actual estadio se acometieran las mejoras necesarias para dotarle de mayor aforo y mejores infraestructuras y los atléticos seguiríamos en nuestra casa", apostilló el portavoz 'colchonero'.

Así, González apuntó que "quizá cuando finalmente se encuentren fuera de sitio en su nuevo estadio, cuando la deuda no sólo no haya disminuido sino quizá haya aumentado, cuando las prometidas estrellas que vendrían de la mano en la operación nunca lleguen, cuando los monumentales atascos de la M-40 impidan a los aficionados llegar a tiempo del partido, y cuando lo que hoy es el Estadio Vicente Calderón se haya convertido en un lago, (quienes han promovido la operación) echen pan a los patos que en él habiten y que les sirva como terapia para aliviar el remordimiento que quizá les produzca no haber luchado un poco más por lo que un día fue su casa".

Por último, el portavoz de la Plataforma apuntó que durante estos "meses de oscuras reuniones", el alcalde "ha ninguneado al Club en múltiples ocasiones y menospreciado a sus seguidores, pero no ha dudado ni un instante a la hora de sentarse a negociar el derribo de un símbolo para millones de personas, con el único objetivo de reducir a escombros el estadio".