"El trofeo más grande que tengo en casa es la camiseta de Di Stéfano"

Eusebio

"El trofeo más grande que tengo en casa es la camiseta de Di Stéfano"

"El trofeo más grande que tengo en casa es la camiseta de Di Stéfano"

Su pierna derecha le está haciendo sufrir, pero es comenzar a hablar de fútbol y de su pasado que el mítico Eusebio recobra la fuerza y la confianza. Rodeado de sus amigos en el restaurante 'Sete Mares' de Lisboa, el ex futbolista se emocionó con AS al recordar a su gran idolo: Don Alfredo Di Stéfano.

¿Cómo está Eusebio?

Fastidiado.

¿Y eso?

La rodilla. Me duele mucho.

Muchas patadas, ¿no?

Eso y la edad, que no perdona.

Pero se le ve muy bien.

Gracias, pero pasé seis veces ya por el quirófano y me espera una séptima.

Dicen que sigue apasionándole el fútbol.

Es mi vida.

¿Ha cambiado mucho?

No tiene nada que ver. La mentalidad, los sistemas, la organización de los propios clubes. Todo, pero a los que nos gusta la pelota, la esencia de ese romanticismo sigue estando muy viva.

Pero alguna cosa será igual.

La cabeza. Si no la tienes en un buen lugar, te puedes acabar perdiendo. Piensa que hay muchas cosas externas que influencian a los jóvenes. Y el dinero. Ahora este deporte es cada vez más comercial. Manda la televisión. Ellas ponen los horarios que les da la gana y los clubes viven de lo que les pagan.

¿Una dictadura?

¡No!, pero si que debes amoldarte a lo que te piden. Siempre estaré al lado de los futbolistas, que se ejercitan duro para ofrecer luego un buen espectáculo. Y eso se debe pagar bien.

¿Es muy defensivo el fútbol actual? ¿Se aburre viendo un partido en el palco o por televisión?

Veo todo lo que puedo, pero no sólo de fútbol. Miro el baloncesto NBA, el tenis, los coches... En cuanto si es menos ofensivo que antes, sólo decirle que respeto a todo el mundo, pero en mi generación se vio el mejor fútbol de la historia de este deporte.

¿El fútbol portugués está de moda?

¿Por?

El espectáculo de la semana pasada, por ejemplo, de Cristiano Ronaldo y de Ricardo Quaresma ante Bélgica (4-0).

Gracias a Dios, nuestro fútbol ha crecido mucho. Hay muy buenos futbolistas en grandes equipos y de ahí, quien sale mejor parada es la selección del país.

¿Entendió la polémica con Deco, al que acusaban de querer jugar con Portugal siendo de origen brasileño?

Cierto es que nació allí, pero futbolísticamente se hizo aquí. Me gusta que sea uno de los nuestros.

¿Qué dice de Cristiano Ronaldo?

Un gran extremo.

¿Cómo José Augusto? (extremo campeón de Europa con el Benfica en 1961 y 1962).

Sería una idotez compararlos. ¡Cuando José Augusto jugaba, Cristiano no había nacido! Pero cierto es que Cristiano es un chico que será el mejor futbolista del mundo. Tiene unas condiciones inmejorables.

Pues lo quiere el Madrid.

No sé nada, aunque me comentaron alguna cosa. Como futbolista que fui, conozco muy bien al Manchester United y al Madrid, del que soy hincha en España. Cristiano debe decidir con su representante.

¿El Benfica se quedó estancado en su crecimiento?

Para nada. Somos el club con más hinchas del mundo.

Y con 160.000 socios.

164.000, para ser exactos.

Un orgullo.

¿Lo duda? Es lo más grande que me ha pasado. Nací en Maputo (capital de Mozambique) y llegué a Lisboa sin saber dónde iba. Con 19 años gané la Copa de Europa, haciendo dos goles, al Madrid, al gran Real. Aquello fue determinante en mi vida. Pero lo más importante no fue la victoria, que ahí queda: lo que más me emocionó fue que Don Alfredo Di Stéfano me regaló su camiseta.

¿Y la guarda?

Como un tesoro. Es el trofeo más grande que guardo en casa. Era el más grande.

¿Era buen contrincante?

El mejor, el más completo de la historia del fútbol. Es más, le explicaré una historia: una vez nos reunimos un grupo de ex futbolistas y salió el debate de quién había sido el más grande. Nadie se ponía de acuerdo. Senté a la gente y les puse un ejemplo. Cogí una botella de litro y medio de agua y varios botellines más chicos y les dije: 'Señores, se lo explicarme de una manera clara: imaginen que las botellas pequeñas son ustedes, y que la grande es Don Alfredo. Siempre estuvo por encima de todos'.

¿Y qué dijeron?

Me aplaudieron.

Habla de Di Stéfano como el más grande, pero ¿y Pelé?

Otro fenómeno y un gran señor con el que me trato como un hermano. Siempre está dispuesto a ayudar a la gente necesitada. Una persona seria que sólo hizo bien al fútbol.

En cambio, Diego Maradona volvió a enfermar.

El fútbol es alegría y no me gusta hablar de cosas tristes. Lo conozco, puesto que nos encontramos varias veces y me duele mucho todo lo que pasa.

Usted llegó a Lisboa como también podría haberse perdido por algún camino desviado.

El fútbol es como la vida; has de tener algo de suerte.

Como africano, ¿qué le parece Samuel Etoo?

Un gran punta que tiene el gol en la cabeza, pero nadie tiene que olvidar a Didier Drogba. Tengo claro que en mi equipo jugarían los dos en ataque.

Y el fútbol en Mozambique, ¿qué tal es?

Si fuera agente no dudaría en irme al país a ver a los jóvenes. El potencial es grandísimo, como en el resto del continente.

Volvamos a su etapa de futbolista. ¿Tuvo suerte el Benfica en la final de la Copa del Europa contra el Barcelona en Berna?

¡Cinco palos de los culés!

¿Por qué no jugó?

No estaba inscrito para la competición.

Hubo lío con su llegada a Portugal y se dice que lo tenía hecho con el Sporting de Lisboa.

No había firmado con nadie, se lo aseguro. El Benfica se adelantó al Sporting y ahí acaba la historia. Pero deje que le diga una cosa: mi madre, lo único que había rubricado era un acuerdo con la gente del Benfica, que decía que si no me adaptaba en tres años, regresaría a casa devolviendo todo el dinero.

¿Se puede comparar al caso de Alfredo Di Stéfano?

No. Él se había fotografiado con la camiseta del Barcelona, pero hizo muy grande al Madrid.

Y en 1962 vencen al Madrid en Amsterdam.

Otro partidazo. Ganar al Real parecía algo imposible, pero lo hicimos. Venían de ganar cinco copas de manera consecutiva y con 19 años sentí la satisfacción de destronar al equipo más grande de todos los tiempos.

La figura de Bela Guttmann fue clave antes de que echara un mal de ojo al Benfica.

Magnífico entrenador. Ahora ya no hay técnicos como él en el mundo del fútbol.

¿Estratega? ¿Psicólogo?

Todo, lo tenía todo. Dentro y fuera del campo. ¿Le puedo explicar una anécdota?

¡Por favor!

En el descanso de la final frente al Madrid entramos al vestuario rotos. Íbamos perdiendo por 2-1 y estábamos rotos. Nos quejábamos de cómo estábamos jugando y que la situación no era propensa para el triunfo. Guttmann, que estaba observándolo todo desde la distancia sentado en una silla esperó a que todos calláramos y sentenció: 'El partido está ganado, no se preocupen. El ciclo del Madrid en Europa se ha acabado'.

¿Cómo?

Lo que oye. Salimos a jugar y el Madrid hizo el tercero, pero de manera increíble le dimos la vuelta y acabamos ganando por 5-3.

Desde que cesaron a Guttmann, el Benfica nunca más ganó la Copa de Europa.

¿Me va a preguntar por el gafe?

Sí.

Son cosas que pasan. Se fue enfadado y dijo que pasaría eso. Pero me quedo con la parte positiva de la historia y no es otra que el Benfica ha seguido llegando a finales de la mejor competición del mundo de clubes.

Nadie después de usted marcó nueve goles en una fase final de una Copa del Mundo.

Cierto, pero lo más importante para mí era la selección portuguesa y que ganara siempre.

En el Mundial de Inglaterra, en 1966, se quedaron cerca.

No llegamos a la final, que era lo que perseguíamos.

¿Qué significa para usted volver a Barcelona?

Algo muy especial. Es una ciudad que me gusta mucho y en la que siempre me reciben bien.

¿Espanyol-Benfica es la final anticipada de la Copa UEFA?

Queda mucho para ello. Son dos buenos equipos que se cruzan en el camino y que el más fuerte accederá a la final.

Pero el Benfica no jugó bien el clásico ante el Oporto.

La segunda parte, sí, pero ellos tuvieron sus oportunidades.

¿Qué sabe del Espanyol?

Que no perdió ningún partido en la competición y eso querrá decir alguna cosa. Tiene un muy buen equipo.

Dice el técnico blanquiazul que la clave estará en la ida.

Serán dos partidos largos, en los que puede pasar de todo.

¿Para la vuelta se guardan el águila Vitória?

Es posible. Intimida.

¿Qué pensó la primera vez que la vio?

Que ser del Benfica debería algo muy especial. Y así es.

Eusebio goleó en el 3-5 al Real Madrid

Eusebio se consagró como una figura mundial en los años 60. Ganó con el Benfica la Copa de Europa en 1962 al Real Madrid en una memorable final en Amsterdam. A los 50 minutos el resultado era 3-3. Puskas había hecho los tres goles del Madrid, pero apareció un joven Eusebio y marcó dos tantos en seis minutos, en el 63' y 69'. Resultado final: 3-5. El cuarto, de penalti; el quinto en la imagen.