Primer mensaje de Hierro: "Esto lo sacáis adelante"

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Primer mensaje de Hierro: "Esto lo sacáis adelante"

Primer mensaje de Hierro: "Esto lo sacáis adelante"

mariano pozo

A primera hora de la mañana, después del primer café, Manolo Hierro ya se había puesto las botas y estaba en pie, en el vestuario, delante de 25 profesionales que esperaban su primer discurso. Hizo lo único que puede: Confiarse a ellos. Él fue futbolista. Sabe quién tiene el poder.

Esto lo sacáis adelante". Eso es lo primero que el nuevo entrenador del Málaga, Manolo Hierro, le dijo a sus jugadores a las 9:30 horas cuando su plantilla entró al vestuario y, por primera vez, los tuvo delante y les habló a la cara. "Esto lo sacáis adelante". No se esperaba otra cosa de Manolo Hierro, un optimista convencido. Un motivador, según los que mejor les conocen. Un hombre-revulsivo, espera todo el malaguismo. Hierro dedicó apenas hora y media al entrenamiento en sí. Sabe que no es lo más importante. Es consciente de que debe invertir en otra cosa el tiempo. Lo primero, en cambiarle la cara al equipo. Sobre todo el estado de ánimo. Se le vio con Gabriel, con Salva, con César Navas, con el capitán Sanz. Hasta con Manu, que ahora vuelve a contar. Se le vio con todos. Y con el balón, al que dio máximo protagonismo en la sesión.

También se vio a Juan Carlos Añón, destituido del filial hace unas semanas y de nuevo con protagonismo en el primer equipo. Añón, segundo de Joaquín Peiró y de Tapia, es el confesor elegido por Hierro. El vestuario ha acogido bien el cambio de técnico y ha dado su respaldo a Hierro. Tampoco le queda otra. El entrenador tiene un objetivo claro: llenar a su vestuario de confianza en cuatro días. Sabe que el Málaga se juega gran parte de su futuro el sábado ante el Athletic de Bilbao. Por eso no ha pensado demasiado en el método de entrenamiento, sino en los intangibles y el aspecto psicológico. Él insiste: motivar.

Contra lo que se podía pensar en un primer momento, Hierro no concentrará a sus jugadores. Su objetivo es instalar la normalidad y declarar cuanto antes el estado de optimismo en el Málaga. Hoy mismo empezará a preparar el partido ante el Athletic de Bilbao. El vestuario, de momento, cree en él y sus posibilidades. Esta semana pedirán apoyo al entorno. Luego les tocará ganar.

Tapia dijo adiós al vestuario

Antonio Tapia quiso evitar los tumultos y las cámaras. Por eso llegó antes que nadie a La Rosaleda, se metió en el vestuario y se despidió de la plantilla. Se va como un señor. Descansará y volverá, como siempre, a ver y estudiar el fútbol. Su pasión de toda la vida. La semana que viene recibe el premio al mejor técnico andaluz del año. Otro reconocimiento.