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Las especies en peligro de extinción en la Amazonia

Un estudio ha concluido que más de 8.000 plantas endémicas de la Amazonia y al menos 2.300 animales corren el peligro de desaparecer para siempre.

Las especies en peligro de extinción en la Amazonia
AMANDA PEROBELLI REUTERS

El impacto del ser humano en la naturaleza está siendo devastador. Según el borrador de un informe científico publicado la pasada semana, más de 10.000 especies se encuentran alto riesgo de extinción debido a la destrucción de la selva amazónica, cuyo 35% ya ha sido deforestado o degradado. En concreto, que más de 8.000 plantas endémicas de la Amazonia y al menos 2.300 animales corren el peligro de desaparecer para siempre.

El documento de 33 capítulos, elaborado por el Panel Científico para la Amazonia (SPA), reúne investigaciones sobre la mayor selva tropical del mundo realizadas por 200 científicos de todo el planeta. Se trata del análisis más exhaustivo del estado de la selva hasta la fecha y deja claro tanto el papel vital que desempeña la Amazonia en el clima mundial como los profundos riesgos a los que se enfrenta.

Importancia de la selva para luchar contra el cambio climático

El estudio destaca que la selva tropical es un arma letal contra el cambio climático, tanto por el carbono que absorbe como por el que almacena. Actualmente, el suelo y la vegetación del Amazonas contienen unos 200.000 millones de toneladas de carbono, más de cinco veces las emisiones anuales de CO2 de todo el mundo.

Por ello, señala que “es fundamental” reducir la deforestación y la degradación de los bosques a cero en menos de una década, así como restaurar masivamente las zonas destruidas. Y es que el 18% de la cuenca amazónica ya ha sido deforestada, especialmente para la agricultura y la madera ilegal, mientras que otro 17% se ha degradado. Esta continua destrucción puede dañar la capacidad de la selva tropical para funcionar como sumidero de carbono, con resultados potencialmente devastadores para el cambio climático global.

Otra investigación independiente, publicada en la revista Nature, aseguró que algunas zonas de la selva ya emiten más dióxido de carbono del que absorben. “Emitimos cada vez más gas carbónico en la atmósfera, y eso colabora para el cambio del clima y también hace que llueva cada vez menos en la Amazonía, lo que resulta en el aumento de la temperatura del planeta. Es un círculo vicioso”, explica a EFE Luciana Gatti, responsable del trabajo.

En este sentido, advirtió que la deforestación y los incendios pueden tener consecuencias “negativas y muy duraderas”, como la histórica sequía que sufre Brasil: “Gran parte de nuestra lluvia viene de la Amazonía. Si deforestamos, estamos reduciendo la lluvia. Yo suelo decir que estamos sembrando la sequía”.

Responsabilidad de Bolsonaro en la crisis

En Brasil, la deforestación ha aumentado desde que el presidente Jair Bolsonaro asumió el cargo en 2019, alcanzando un máximo de 12 años en 2020. Asimismo, durante el primer semestre de este 2021, la deforestación en la Amazonia brasileña afectó 3.609 kilómetros cuadrados, un 17,1% más que las talas registradas entre enero y junio de 2020, según datos por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE). Se trata de la mayor tasa de devastación registrada para este período en la Amazonia brasileña desde 2016.

Bolsonaro defiende la explotación de los recursos naturales en la Amazonia, incluso en reservas indígenas, y ha flexibilizado la fiscalización de actividades que atacan directamente al medioambiente, como la minería y el comercio de madera, en su mayoría practicado de forma ilegal en esa región. Unas acciones que han provocado las críticas de ciudadanos y gobiernos extranjeros porque, según denuncian los ecologistas y los científicos, ha resultado directamente en la creciente destrucción.