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Muere un hombre en el Hospital del Henares tras pasar 10 horas esperando en urgencias

Emilio Díaz, de 39 años, llegó al centro con un fuerte dolor en el pecho y falleció sin que los médicos diagnosticaran que padecía un aneurisma de aorta.

Muere un hombre en el Hospital del Henares tras pasar 10 horas esperando en urgencias
Fernando Villar EFE

El Hospital del Henares, en Coslada, se enfrenta a su segunda denuncia por negligencia médica. Hace unos días, la jueza de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Coslada reabrió la investigación sobre Nuria, una mujer de 35 años que murió el 28 de mayo en este centro durante una operación menor. Ahora, la denuncia llega por parte de la familia de Emilio Díaz, de 39 años, que falleció el pasado 31 de enero después pasar 10 horas en urgencias.

La familia ha contado al diario El Mundo que Emilio llegó al hospital con la tensión muy alta y un fuerte dolor en el pecho del que no fue tratado, hasta que sufrió un síncope y se le paró el corazón. Los internistas no fueron capaces de reanimarle. La autopsia concluyó que había muerto por un aneurisma de aorta y los familiares consideran que la doctora que les atendió no actuó bien. “Lo que hicieron con mi hermano fue descabellado e inhumano. No se le dio una oportunidad. Si nada más entrar en urgencias le hubieran diagnosticado la dolencia le podrían haber operado”, critica su hermana Vanesa, sanitaria de 42 años.

Los hechos

Todo comenzó el 29 de enero, cuando sintió opresión en el pecho, pero decidió esperar. Al día siguiente, amaneció con un gran dolor torácico y abdominal que no cesaba y decidió entonces acudir a urgencias del Hospital del Henares acompañado de su madre. Llegaron a las 14:00 horas. “Le hicieron el típico triaje para determinar si su caso era grave y ya tenía una tensión de 19,8”, relata Vanesa. A pesar de que padecía hipertensión, “la doctora le mandó a la sala de espera y le fueron haciendo a lo largo de la tarde un electro y una analítica de sangre”.

Mientras tanto, Emilio seguía sufriendo un agudo dolor y acudió en varias ocasiones a pedir que pusieran algún medicamento porque no aguantaba. “Tan solo le dieron una pastilla para bajarle la tensión y no le monitorizaron nunca mientras estaba en la sala de espera de Urgencias no COVID”, explica su hermana. A las 22:30 horas, por fin le hicieron una radiografía de tórax. Según averiguó después la familia, la radióloga ya observó en esa prueba una elongación aórtica que sospechan no llegó a ver la doctora. Una hora después, le pasaron a un box, y tuvo que esperar otra hora hasta que finalmente se desplomó. Emilio sufrió un síncope y ya no pudieron salvar su vida. A las 2 de la madrugada comunicaron a la muerte a sus familiares.

Pero la pesadilla no acabó con la confirmación de su muerte. Como hizo en el caso de Nuria, el hospital se ofreció a hacerle una autopsia clínica para averiguar la causa de su muerte y la familia dio su consentimiento: “Por ignorancia aceptamos que se le hiciera una autopsia clínica. Pensé que era una autopsia en condiciones y cuando pasa todo el domingo y no hay noticias del hospital me fui a poner una denuncia en la comisaría de Policía Nacional de Coslada”.

La rabia aumentó cuando el centro entregó el cuerpo vaciado por dentro. Habían metido sus órganos en formol, con lo que era imposible realizar una autopsia forense. “No había manera de hacerle una segunda autopsia, aunque la forense vio una serie de anomalías y mandó los órganos de mi hermano a Toxicología. Lo que hace el hospital de Coslada con los fallecidos es algo increíble. Te engañan con la autopsia clínica y así ellos actúan a su favor”, critica la Vanesa. Por todo ello, la familia decidió demandar al centro y ahora el juzgado investiga los hechos para esclarecer si se trata de otro caso de negligencia.