CORONAVIRUS

Así funciona la vacuna proteica, el nuevo tipo de protección contra la COVID-19

Este nuevo tipo de vacuna, que está desarrollando la empresa Novavax y que se encuentra en fase de pruebas, podría estar ya disponible en verano.

Así funciona la vacuna proteica, el nuevo tipo de protección contra la COVID-19
JACK GUEZ

Desde que se inició la pandemia del COVID-19, una de las prioridades máximas ha sido generar una inmunidad al virus. La ciencia mundial ha trabajado a contrarreloj en el último año para, primero, estudiar el virus, y después, generar una respuesta en forma de vacuna.

Cuando una persona se infecta por primera vez de coronavirus, el organismo desarrolla una serie de células para combatir la enfermedad y tras superarla, el cuerpo se queda con unas “células de memoria” que entrarán en acción si el organismo vuelve a encontrar el mismo virus. Estas son conocidas como linfocitos T y linfocitos B.

Diferentes tipos de vacunas, pero con el mismo resultado

Los diferentes tipos de vacuna que se están administrando actualmente actúan de diferentes maneras, pero en todas ellas el resultado es el mismo, el cuerpo se queda con un suministro de linfocitos B y T que ayudarán a combatir el virus en el futuro.

En resumidas cuentas, lo que hacemos al vacunarnos es inyectar en nuestro cuerpo parte del virus, para que aprenda a combatir contra él, de ahí que, en ocasiones, tras la vacunación puedan aparecer episodios de fiebre, eso será una señal de que el organismo está desarrollando la inmunidad. Pero, para desarrollar esas “células de memoria”, no todas las vacunas lo hacen de la misma manera. Existen tres tipos de vacunas distintas que actualmente están autorizadas o en un proceso de ensayos muy avanzados.

Los tres tipos de vacunas

  • Vacunas ARNm: Las vacunas con ARN mensajero (ARNm) son de las que más hemos escuchado en los últimos meses, pues tanto la de Pfizer-BioNTech como la de Moderna funcionan de esta manera. Estas inyecciones contienen material del virus que provoca el COVID-19, que al meterlo en nuestro cuerpo hace que nuestro organismo tenga que crear una proteína que es exclusiva del virus. Nuestro cuerpo reconocerá que esa proteína no debería estar presente y crea los linfocitos T y B que combatirán la enfermedad.
  • Vacunas de vectores: Este es el tipo de vacuna de Janssen, por ejemplo. En este caso se inyecta en nuestro cuerpo una versión modificada de un virus diferente del que causa el COVID-19, pero dentro de este virus distinto hay material del que causa el COVID-19, por lo que nuestro cuerpo, al igual que en la vacuna de ARNm, volverá a crear la proteína exclusiva del COVID-19 y el organismo creará linfocitos Ty B para combatirla.
  • Vacunas de subunidades proteicas: Estas son la gran novedad, y aunque aún no están disponibles, los ensayos de la empresa biotecnológica NOVAVAX están muy avanzados y es posible que en los próximos meses puedan empezar a usarse. En este caso, con esta vacuna lo que se inyecta directamente es la proteína exclusiva del COVID-19, es decir, ya no tiene que ser el cuerpo el que crea esa proteína, sino que se la damos nosotros. Lo que hará el organismo será responder creando linfocitos T y B que lucharán contra la infección y recordarán cómo hacerlo en caso de futuras infecciones.

Como recoge un artículo publicado por el servicio de radiodifusión pública de Estados Unidos (NPR), el Dr. Gregory Glenn, presidente de investigación y desarrollo de Novavax, declaró en un seminario web reciente organizado por la Sociedad Internacional de Vacunas que "anticipamos la solicitud de autorización en el Reino Unido, Estados Unidos y Europa en el tercer trimestre". Por lo que podríamos disponer de este nuevo tipo de vacunas tras el verano.