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Así es el Sistema OBD, la nueva prueba de la ITV que deberás pasar en la revisión de tu coche

Se trata de un sistema de diagnóstico a bordo en vehículos centrado en las emisiones y que, aunque algunos quedarán excluidos, pasarán la mayoría.

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A la hora de pasar la próxima Inspección Técnica de Vehículos (ITV), que siempre genera dudas e incertidumbre en los conductores, podrá sorprender a algunos una prueba para controlar las emisiones, una novedad que se ha incluyó con el nuevo sistema de revisión de vehículos. Esta prueba se denomina ‘sistema OBS’, pero no debe generar alarma ni preocupación.

No la tendrán que pasar todos los vehículos, pero está previsto que sí sea pasada por la mayoría de los coches, por lo que es importante informarse antes para quitarse esa preocupación de la cabeza. Se aplica exclusivamente a aquellos matriculados a partir del 1 de enero de 2011 o a los industriales desde el 1 de enero de 2014.

¿Cómo es el sistema OBD?

Denominado en inglés como On Board Diagnostics, se trata de un sistema de diagnóstico a bordo en vehículos ya disponible en los centros de la ITV, a partir del cual se puede hacer un monitoreo y un control del motor y el resto de dispositivos del coche, es decir, un análisis integral y fiable del nivel de emisiones.

En el año 2018 apareció por primera vez y el 20 de mayo de ese año entró en vigor cuando se aprobó el Real Decreto 920/2017, por lo que no es tan reciente, y está dejando a 180.00 vehículos como no aptos al año.

En las ITV analizan a través de la centralita las emisiones del vehículo, y en caso de no cumplir con los límites legales la inspección se puede calificar como negativa. En general, esas máquinas se encargan de medir las emisiones, kilometraje, ABS, sistema electrónico de estabilidad (ESC), sistemas de retención, luces, software o errores que a simple vista no pueden detectar los técnicos.

A través de los dispositivos OBD se realiza una lectura de gases contaminantes (el nivel de contaminación) por medio de las centralitas, detectando defectos del coche que antes no se podían evaluar. En un futuro, se pretende mejorar el control de las emisiones contaminantes con los nuevos niveles requeridos en la homologación y los controles técnicos de los nuevos sistemas electrónicos.

Detección de fallos que antes no se registraban

“Se establecerán puntos de inspección específicos para evaluar los sistemas de los vehículos electrificados: homologación, baterías, motores y otros componentes. Todos deben cumplir ciertos requisitos para asegurar su seguridad frente al riesgo eléctrico y comprobar que siguen siendo efectivos a lo largo de la vida útil del vehículo será misión de la ITV”, explica la ITV.

Con los coches híbridos y eléctricos se han elaborado nuevos procedimientos o mecanismos para realizar la prueba OBD: “A través de una conexión estándar, las centralitas se conectan a un lector encargado de gestionar el motor y, en caso de producirse algún defecto en el funcionamiento, registra el fallo. Casi un 10% de los vehículos inspeccionados con este sistema han presentado algún defecto que antes no éramos capaces de detectar”.

En cualquier caso, los que tienen que pasarla son los de categoría M y N (entre los que están los turismos o las furgonetas) homologados para las emisiones Euro 5 y Euro 6, que corresponden a los matriculados a partir de 2011, y los camiones para la Euro VI (desde 2014).