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El trágico efecto de la pandemia en EEUU

Un artículo publicado en el diario New York Times ofrece testimonios de personas que vieron marchar a algunos seres queridos.

Devastador efecto de la pandemia en EEUU: uno de cada tres ciudadanos perdió a alguien

Estados Unidos es sin duda el país donde más se han notado los efectos de la pandemia. La nación supera los 29 millones de contagios y registra más de 536.000 muertes. Tal y como aseguró el presidente Joe Biden, las cifras son demoledoras: "Más estadounidenses han muerto en esta pandemia que en la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam juntas".

Según un reportaje del New York Times, uno de cada tres estadounidenses ha perdido a alguien a causa del patógeno. Y uno de cada 670 habitantes del territorio ha muerto por coronavirus. Por este motivo, millones de ciudadanos se están adaptando a una nueva realidad sin sus seres queridos, algo inimaginable hace tan sólo un año. 

Duros testimonios

Más de la mitad de los decesos han ocurrido desde noviembre y el dolor está muy reciente. Es el caso de Mary Helen Bobo, que perdió a su novio y expresó su sentimiento en el citado medio: "Extrañaré que se comunique conmigo a través de la música. Puede que no siempre haya tenido las palabras correctas, pero siempre tuvo la canción correcta".

Algunas muertes han sido especialmente dolorosas, como la de Clarissa, una adolescente de 23 años. Según relató su madre, "era una chica feliz. Le gustaba bailar, cantar y estaba llena de vida. Un día me llamó a la habitación y me dijo 'mira mamá, mi test de embarazo es positivo'. Pero sufría un tumor cerebral, se contagió de coronavirus y falleció. Cuando murió, le dije que sentía no haber podido estar a su lado".

Por su parte, Alex Narain perdió a su padre y en el New York Times expresó que le invaden continuamente los recuerdos: "Le encantaba conducir su camioneta. Ahora, cuando paso junto a un camión, pienso en él conduciendo o en él y yo conduciendo en él".

Ese mismo sentimiento aflora en Jourdan Mission, a quien la COVID-19 le arrebató a su progenitor: "Te despiertas y lo primero que piensas es: 'Oye, tu padre se ha ido'. No puedo cantar música con mi padre en el coche. No podemos hablar de tenis. Cualquiera que entre en mi vida, la persona con la que me case o los amigos que haga nunca conocerán a mi padre. Me mudaré a vivir con mi mamá por un tiempo. Lo siento allí, pero también sé que no está".

Más dura aún ha resultado la pandemia para Cathrin Solomon, que vio cómo su padre y su madre no pudieron superar la enfermedad: "Extraño que mi mamá y mi papá me llamen. Extraño que me molesten. Extraño sus voces. Todavía escucho los mensajes de voz que recibo de ellos en mi teléfono. '¿Dónde vamos a salir a comer?" Te echo de menos.'".

La esperanza puesta en la vacuna

Actualmente el ritmo de mortalidad parece haber descendido, en gran parte por la vacunación masiva que se está dando en el país. Según los datos de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), ya se han distribuido más de 114 millones de vacunas a nivel nacional, de las cuales más de 85 millones han sido aplicadas.

Tal y como detalla el sitio especializado en estadísticas Our World in Data, el territorio está cuarto a nivel global en cuanto a cantidad de vacunas administradas por cada 100 habitantes. Solamente le superan Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos e Israel.