CORONAVIRUS

Así será la vida después de la pandemia, según los expertos

La pandemia supondrá un antes y un después en los modos de vivir de la ciudadanía, ya que los medios tecnológicos se han asentado definitivamente en la vida cotidiana.

Así será la vida después de la pandemia, según los expertos
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La pandemia de coronavirus en la que el mundo se encuentra inmersa desde inicios del 2020 ha supuesto una revolución en el día a día de la ciudadanía. Pero gracias a la campaña de vacunación, parece que cada vez queda menos para que la salud se imponga a la enfermedad y, poco a poco, se vaya recuperando la cotidianeidad previa a los primeros contagios por la COVID-19.

Varios expertos han dado su punto de vista sobre cómo podemos esperar la nueva normalidad. Sin embargo, y a pesar de que pronostican que los modos de vida cambiarán, no se producirá una transformación drástica, sino una evolución de los hábitos del confinamiento. Esto significa que los medios tecnológicos jugarán un papel trascendental en todos los ámbitos. Pero, ¿qué podemos esperar del futuro?

Educación

La educación ha perdido, en gran medida, su presencialidad para optar por formatos híbridos donde se combinasen las clases en vivo y las clases por Internet. Incluso ha habido centros que, directamente, han optado por esta segunda.

“Cuando el virus esté bajo control, habrá familias que no verán necesario acudir a clase de forma presencial y, de hecho, las clases online abaratan en gran forma los costes económicos. No obstante, siempre habrá gente que prefiera el contacto físico y social de las clases a la antigua usanza”, ha explicado el sociólogo de la Universidad de Harvard, Mario Luis Small.

En la misma línea se ha dirigido la socióloga de la Universidad de Indiana, Anna Mueller, que opina que el formato online permite hacer las lecciones más asequibles a personas con discapacidades o a aquellas que están enfermas. Aunque, por otro lado, “el aislamiento social es uno de los problemas de este sistema, por lo que hay que ayudar a los niños afectados por estrés y ansiedad derivada de los cambios generados por la pandemia”, ha concluido.

Salud física

Los expertos advierten sobre el crecimiento de la salud física como una de las principales preocupaciones de la ciudadanía tras la llegada de la pandemia. “El coronavirus ha motivado a la gente a ser más sana”, ha subrayado el director ejecutivo de la plataforma de entrenamientos MindBody, Josh McCarter.

En este aumento del interés por mejorar la forma física han jugado un papel fundamental las nuevas tecnologías, ya que con el cierre de las instalaciones deportivas, muchos ciudadanos se han visto en la obligación de convertir su casa en un gimnasio para poder hacer ejercicio.

Una encuesta de Sport England asegura que el 62% de las personas cuestionadas habían declarado que estaban más activos que nunca a nivel físico. Sin embargo, el miedo al contagio por coronavirus junto con las restricciones en los gimnasios ha generado un mayor interés por las opciones virtuales. Apple ha puesto a disposición de sus clientes un programa de ejercicios realizados por famosos, mientras que MindBody ha aumentado sus usuarios en un 50%.

Salud mental

Si la salud física es importante, la salud mental lo es casi tanto o más. Durante la pandemia, los casos de ansiedad y depresión han aumentado notablemente entre la ciudadanía.

Ante esta necesidad, las consultas de psicología se han adaptado para ofrecer sus servicios de forma online. Un estudio de Departamento de Comunicación de la Universidad de Delaware expone que las consultas de terapia son igual de efectivas que en formato presencial y que, por tanto, la accesibilidad a las mismas podría llegar a ser incluso mayor.

En este sentido, la investigación prevé que las enfermedades mentales aumentarán a raíz de la pandemia, por lo que será necesario “preparar estructuras para cuidar a los pacientes ante futuras situaciones similares”.

Trabajo

Las nuevas tecnologías también han jugado un papel decisivo a la hora de trabajar, puesto que las reuniones en oficinas se han sustituido por conversaciones a través de plataformas de comunicación.

Una de las primeras recomendaciones de los Gobiernos mundiales desde que se detectó la pandemia fue solicitar a las empresas que impusieran el teletrabajo. Aunque, según la directora del Centro de Innovación Tecnológica de la Brookings Institution, Nicol Turner Lee, esta modalidad tiene sus cosas positivas y sus cosas negativas.

“La necesidad de tener acceso a la red para poder trabajar acentúa las desigualdades sociales en aquellos lugares donde no hay disponibilidad de Internet o minimiza las posibilidades de las personas más mayores”, ha destacado.

Tiempo libre

La gestión del tiempo libre será otro de los aspectos determinantes cuando acabe la pandemia, puesto que las formas de ocio tradicionales han desaparecido casi por completo durante el último año. Además, la imposición del teletrabajo dificulta a la mayoría de los trabajadores olvidarse de su empleo cuando ya lo han terminado.

En este sentido, según el médico de la Universidad de Yale, Nicholar Christakis, la situación cuando termine la pandemia será similar a la de “los felices años 20”. “Habrá un auge en el intento de buscar interacciones sociales en discotecas, restaurantes, eventos deportivos, ideologías políticas. La gente gastará mucho dinero”, ha pronosticado.

Pero, desafortunadamente, no todos los grupos sociales tendrán la posibilidad de disfrutar de esta forma de ocio, ya que el aumento del paro como consecuencia de los ajustes económicos tras la pandemia afectará, principalmente, a las mujeres. También, en este sentido, las diferencias económicas a nivel poblacional se han aumentado hasta el punto de que “los barrios pobres serán más pobres que nunca y, para más inri, les resultará más difícil volver a recuperar un puesto de trabajo”, ha finalizado la profesora de la Universidad de McGil, Amélie Quesnel-Vallée.