CORONAVIRUS

Retrasar la Semana Santa: la propuesta de los científicos de la UPM frente a la Covid-19

La Semana Santa de este año cae a principios del mes de abril. La propuesta es atrasarla tres semanas para disponer de un mayor grupo de población vacunada.

Semana Santa 2021: Investigadores de la UPM proponen retrasar la fecha

Durante las últimas semanas, los expertos en materia sanitaria insisten en la necesidad de mantener las medidas de prevención de contagios contra el coronavirus. Tras endurecerse algunas de ellas, como el cierre perimetral en algunas zonas o de la hostelería, poco a poco las comunidades van recuperando la 'nueva normalidad'.

Sin embargo, hay una fecha que no consigue el consenso al completo de empresarios y epidemiólogos: la Semana Santa. Al respecto de esto, Fernando Simón se pronunció este lunes, asegurando que quizá ambos grupos tenían "visiones diferentes", en relación a una relajación de las medidas, como puede ser la apertura de los cierres por comunidades.

Pero, ¿y si en lugar de hacer esto, se atrasara la fecha de la Semana Santa? Es lo que ha propuesto un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). De esta forma, entre otras cosas, se podría vacunar a más personas.

Del 1 al 23 de abril

Ante la posibilidad de unos desplazamientos masivos, reuniones de grandes grupos y eventos varios, los expertos abogan por mantener los cierres. La alternativa, según indica la UPM, sería retrasar la señalada fecha tres semanas: jueves y viernes santo pasarían de los días 1 y 2 de abril a 23 y 24 del mismo mes.

A pesar de que las cifras vienen dando un respiro en las últimas jornadas, es importante no confiarse, pues al mínimo descuido la incidencia puede volver a crecer de forma descontrolada, como ya hiciera en la segunda ola tras la Navidad. A falta de un mes para la llegada de su fecha original, las comunidades están divididas entre abrir o no sus fronteras a la llegada de vecinos de otros territorios.

Los efectos del retraso

Rafael Cascón, Paula Villanueva, Miguel Berzal y Francisco Santos los los autores del estudio "Efectividad de las medidas efectuadas para la contención de la pandemia y optimización de la efectividad de la estrategia de vacunación (II)".

Una de las grandes ventajas que tendría atrasar la Semana Santa sería la de tener una mayor parte de la población inmunizada contra el coronavirus. Además, en las próximas semanas la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) podría aprobar la vacuna de Johnson & Johnson, que solo requiere de una dosis, lo que daría un gran impulso a la vacunación.

De esta forma, según el estudio, el cambio de fechas "conllevaría una reducción muy importante del riesgo que se ha visto que llevan asociados estos periodos festivos, como se observó en diciembre". Asimismo, también supondría un pequeño respiro para el turismo y la hostelería, ambos castigados fuertemente por las restricciones de la pandemia.

Con esto, aseguran los expertos, se daría una "mejora sustancial en el propósito de evitar la pérdida de vidas, al disminuir sensiblemente el riesgo, y además aliviaría el impacto económico y conseguiría un mejor bienestar del conjunto de los ciudadanos".