CORONAVIRUS

"Si en Semana Santa salimos como hicimos en Navidad estamos abocados al fracaso"

Robert Güerri entiende la dificultad de encontrar un equilibrio en las medidas, pero advierte de que la cuarta ola sería incluso peor que la tercera.

"Si en Semana Santa salimos como hicimos en Navidad estamos abocados al fracaso"
Salvador Sas EFE

Cataluña, al igual que toda España, vive en las últimas semanas un claro descenso en los casos por coronavirus. La tercera ola se va relajando en España, dando tregua a los hospitales de todo el territorio, que se han vuelto a ver al borde del colapso en un último mes, dadas las medidas que se permitieron en Navidades y el mayor contacto social. Actualmente, en la comunidad catalana hay 1.824 personas ingresadas por coronavirus, 569 pacientes en las UCI. Todavía una cifra muy elevada, en tensión por un posible aumento y la llegada de la variante británica a la región.

Sin embargo, pese a que ya se están estabilizando los contagios, la Semana Santa está presente en el horizonte, a menos de un mes de dar comienzo. Un período vacacional que preocupa y mucho a los sanitarios ya que podría suponer una cuarta oleada de contagios, incluso antes de recuperarse de este tercera ‘mazazo’ de la COVID-19 en casi un año de pandemia. Por ello, Sanidad ya trabaja en un plan de medidas, aunque no será fácil contentar a todas las comunidades, con un nivel muy dispar de incidencia acumulada.

La variante británica complica la recuperación de Cataluña

En una entrevista con NIUS, Robert Güerri, jefe de sección del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital del Mar, advierte de lo caro que nos podría salir una cuarta ola de la pandemia actualmente, sobre todo si no tenemos en cuenta las medidas sanitarias de cara a la Semana Santa. Explica que la recuperación está siendo lenta, sobre todo en Cataluña, con una situación “hemos generado nosotros mismos desde principios de diciembre” debido a los incrementos en los contactos.

“Vivimos una tercera ola que ha sido dura por las condiciones en las que estábamos y por el componente ambiental del frío, que el virus se transmite mucho mejor. Con las restricciones después de Navidad se disminuyeron los contactos, pero ahora se complica. Parece que íbamos de salida, pero ha entrado dentro de la ecuación la variante británica y yo creo que esto es algo a tener muy en cuenta”, comenta Güerri, incidiendo en la presencia de la nueva variante en la región que “se transmite mucho mejor, pero no parece que sea más grave”. Pero preocupa, sobre todo, después de las manifestaciones de los últimos días.

Medidas para Semana Santa

Pese a que la recuperación en los hospitales y la salida de los pacientes de los mismos es lenta, Robert Güerri reconoce que “la parte económica requiere que se reactive la actividad económica”, aunque, la parte sanitaria pide que “no vuelvan aumentar los contagios”. Por ello, indica a NIUS, es esencial que se llegue a un nivel de restricciones que sea óptimo para todos la próxima Semana Santa aunque, sabe, no es tarea fácil. “No me gustaría estar en la piel de quien tenga que tomar la decisión de cómo hacer las cosas, es una decisión muy difícil”, comenta.

“Si en Semana Santa se permite abrir y salimos como hicimos en Navidad estamos abocado al fracaso y al desastre, porque ya sería una cuarta ola en unas condiciones como las que estamos viviendo ahora en las que todavía no hemos recuperado casi ni de la segunda, y de la tercera todavía no. Será compleja si no se hacen las cosas bien en Semana Santa”, explica el experto, llamando a la responsabilidad individual y recordando que, en su Hospital, todavía hay pacientes ingresados de la segunda ola de la pandemia.

La llegada de una cuarta ola

“La tercera ola ha sido mucho peor que la segunda”, insiste Robert Güerri, por ello, muestra su preocupación ante una cuarta ola de coronavirus, con los hospitales todavía presionados por su alta ocupación. Sin embargo, sabe que la llegada de una cuarta ola es muy probable: “a estas alturas y con la experiencia que tenemos se lo puedo asegurar. Si volvemos a hacer lo mismo en Semana Santa que lo que hicimos en navidad tendremos una cuarta ola, de mayor o menor intensidad, esto dependerá de nosotros”.

Por ello, desde un punto de vista médico, el experto apunta a que “hay que continuar como estamos, descongestionar las ucis y creo que esto es una prioridad imperiosa”. Pero también entiende el punto de vista ciudadano y, sobre todo, el de la economía, que tan afectada se ha visto en el último año. Por ello, pide al Govern encontrar “el balance y encontrar algunas medidas que permitan abrir”, pero siempre “sabiendo que en el momento en que todo esto empeore podamos volver atrás”. “La vigilancia epidemiológica tiene que ser estricta y para poder detectar pequeños cambios y poder tomar medidas. Lo importante es la responsabilidad individual […] No hay que esperar a que nos digan lo que podemos hacer”, añade.

El efecto de las vacunas

Pese a apuntar que una cuarta ola sería peor que la tercera, a la que estamos poniendo freno, asegura que las vacunas son uno de los aspectos a favor ya que “hay un porcentaje de la población, sobre todo gente vulnerable, que ya empieza a estar vacunada”. Eso sí, “falta mucho por hacer” en los próximos mes. Por ello, cree que "la vacunación tiene que ser una prioridad nacional, es la unidad manera que tenemos de salir de esta situación y recuperar algo parecido a lo que era la vida antes de la pandemia”.

“Las administraciones se tienen que marcar desde el punto de vista prioritario el llevar a cabo la aplicación de las vacunas de forma masiva lo antes posible. Un mes antes de llegar a tener un número significativo de población vacunada implica un mes antes de poder abrir restricciones y recuperar la vida social. Si se hace esto y se consigue una vacunación masiva en los próximos meses probablemente después de verano podremos recuperar una vida más o menos normal”, zanja.