CORONAVIRUS

El vídeo que muestra la propagación de la COVID con una mascarilla mal ajustada

El investigador Eric Pool comparte un vídeo corto en el que se ve cómo las partículas escaparían de una mascarilla mal ajustada solo con hablar.

El vídeo que muestra la propagación de la COVID con una mascarilla mal ajustada

Mascarilla, lavado de manos y distancia social. Son las tres medidas básicas para frenar los contagios de coronavirus, el abc de la pandemia. Su aplicación en todo el mundo ha evitado miles de infecciones y salvado también una gran cantidad de vidas. En las últimas semanas, el debate gira en torno a qué mascarillas con las más eficaces para evitar contagiarnos.

Una cuestión por la que fue cuestionado el director del CCAES, Fernando Simón. "FFP2 protege fundamentalmente al que la lleva, si lo que queremos es proteger a los otros tiene mayor capacidad de filtrado hacia fuera la quirúrgica", comentó el epidemiólogo. Más una u otra mascarilla, lo realmente importante es llevarla bien ajustada a la cara para evitar que, en caso de estar contagiados, el virus 'escape' por alguna rendija.

Según un reciente estudio publicado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el llevar una mascarilla de tela encima de una quirúrgica reduce en un 82,2% las probabilidades de contagiarse de COVID.

El ajuste, muy importante

En múltiples ocasiones, José Luis Jiménez, uno de los mayores expertos en aerosoles a nivel mundial, ha resaltado la importancia de ajustar bien la mascarilla para que no quede ningún hueco por el que el patógeno pueda entrar. Tras analizar diversos estudios, el experto concluye que una fuga de solo el 2% deja pasar el 50% del aire sin filtrar, aumentando de forma considerable la posibilidad de contagio.

Por eso, es muy importante llevar la mascarilla muy bien ajustada. El científico Eric Pool, director del Scripps Research Institute y profesor de medicina molecular, explica en un vídeo y a través de humo artificial cómo se 'escapa' el virus de una persona que no tiene correctamente colocada la mascarilla. Con el mero hecho de hablar, las partículas salen y podrían contagiar a otras personas que se encontraran cerca.