CORONAVIRUS

El pesimista vaticinio de una experta en salud sobre la vuelta a la vida normal

La doctora Clare Wenham trabaja como profesora asistente de política de salud global en la London School of Economics y cree que va para largo.

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Nacho Gallego EFE

La lucha contra la COVID-19 está siendo una mezcla de noticias positivas y negativas. Por un lado se sigue avanzando en el desarrollo de las vacunas y en el proceso de vacunación en todo el mundo, la gran esperanza para acabar con el coronavirus. Sin embargo, la supuesta luz al final del túnel aún no se ve, los contagios y las muertes aumentan y aparecen nuevas cepas.

¿Cuándo volveremos a la normalidad? Es la gran pregunta que se hace todo el mundo y para la cual se han dado múltiples respuestas en función de a quién preguntes o en qué momento. Al grupo de expertos que opina que aún quedan varios años se ha sumado la doctora Clare Wenham, que estima una duración de la pandemia de tres o cuatro años más.

“Por el momento, los datos muestran que será en 2023 ó 2024 cuando las vacunas se distribuyan a todo el mundo”, vaticina la experta, en unas declaraciones recogidas por el Mirror.

El final llegará cuando se logre a nivel mundial

Wenham es profesora asistente de política de salud global en la London School of Economics, y es bastante destacada en su campo. Al ser preguntada por una posible vuelta a la vida normal, en Sky News, ha estimado un plazo de tres años, en 2024.

El motivo es que, mientras el virus siga presente en algún lugar del mundo, no habrá una seguridad plena de haber acabado con la enfermedad. Y para ello, es necesaria una vacunación completa y total: “Esta pandemia no terminará hasta que termine a nivel mundial”.

Para ella, se trata de “un imperativo real” asegurarse de que todos los países puedan acceder a las vacunas, y eso afecta principalmente a los países menos desarrollados. Ella trabaja precisamente en Reino Unido, uno de los países más avanzados en el proceso de vacunación junto a Israel. Sin embargo, otras naciones están muy lejos del objetivo.

Con la intención de poder asegurar un reparto equitativo a nivel mundial, que sería beneficioso para conseguir esa vacunación global que demanda Wenham, la Organización Mundial de la Salud ha pedido a los países desarrollados que detengan su vacunación para que el resto de países con mayores dificultades puedan tener acceso y avanzar con las inyecciones.

“Estamos pidiendo a los países que, una vez que hayan vacunado a esos grupos (vulnerables y sanitarios), garanticen que el suministro al que tienen acceso se proporcione a otros”, explicaba Margaret Harris, portavoz de la OMS, recientemente.