CORONAVIRUS

Vacunas a -80 grados centígrados, un desafío enorme para el transporte

Al desarrollo de una vacuna eficaz contra la COVID-19, se unen las complicaciones logísticas que conlleva el desplazamiento de millones de dosis.

Vacunas a -80 grados centígrados, un desafío enorme para el transporte

Los avances en las distintas vacunas que se están desarrollando hacen vislumbrar que el año que viene comenzará un reparto masivo de dosis por todo el mundo. Sin embargo, una complicación añadida podría venir de la necesidad de mantener las vacunas a una temperatura gélida desde su envase hasta poco antes de ser aplicadas.

Es el caso de dos de las tres vacunas estadounidenses que se encuentran en fase 3, las de las empresas Moderna y Pfizer, que están elaboradas con materiales genéticos que se desintegran al descongelarse, según informa The New York Times en un artículo. Mantener estas dosis a -80 grados centígrados durante tanto tiempo y en diversos lugares parece una tarea hercúlea para las empresas de distribución.

El periódico estadounidense informa de que serán las principales empresas de paquetería como UPS y FedEx las que se encarguen de una gran parte de la distribución en el país. La primera está construyendo una granja de congeladores en Louisville, Kentucky que tendrá capacidad para cientos de ellos, cada uno capaz de almacenar 48.000 dosis.

Las complicaciones se incrementarán exponencialmente cuando se trate de llevar las vacunas a países en desarrollo. Ya que, como cita el artículo, un estudio reciente de DHL y McKinsey estableció que una vacuna fría estaría disponible para aproxidamente 2.500 millones de personas en 25 países. Muchos países de Sudamérica, África y Asia, donde no hay abundancia de congeladores, quedarían excluidos.

El hielo seco escasea

Un producto que también ayudaría a mantener heladas las vacunas sería el hielo seco, material que consiste en dióxido de carbono en estado sólido, que normalmente se obtiene de la producción de etanol. Esta producción depende a su vez de la demanda de gasolina y, ante el confinamiento generalizado en gran parte del mundo, ha visto cómo ha descendido notablemente.

Richard Gottwald, director ejecutivo de la Asociación de Gas Comprimido, envió una carta advirtiendo sobre “un riesgo significativo de escasez de dióxido de carbono”. En una entrevista reciente dijo que “la industria del etanol aún no se ha recuperado”, recoge el Times.

Vidrio que aguante esas temperaturas

La necesidad de almacenar la dosis en ampollas de vidrio plantea también un reto mayúsculo y es que un fabricante de este material, Corning, advirtió de que no habría suficientes ampollas resistentes al frío para almacenar la vacuna, informa el mismo diario.

La misma empresa ofrece la solución de producir ampollas con un vidrio especial, sin boro, que comúnmente forma parte del vidrio tradicional. En junio, informa el periódico, Coring recibió 204 millones de dólares para que incrementara la producción de estas ampollas especiales.