Pandemia

Coronavirus y calor: ¿está demostrado que frene su transmisión?

No existe un estudio concluyente sobre la influencia de la temperatura en la difusión de la pandemia, por lo que es importante mantener las medidas físicas de protección.

Coronavirus y calor: ¿está demostrado que frene su transmisión?
Kai Försterling EFE

A medida que se acercaba el verano, las hipótesis de que el calor ayudaría a mitigar el impacto de la pandemia en España ganaba terreno. Sin embargo, los expertos advirtieron: a pesar de que es posible que la temperatura y la humedad dificulten la transmisión del coronavirus, el calor no reducirá por sí solo el impacto del virus. Por eso, las medidas físicas de protección siguen siendo necesarias para evitar un rebrote grave.

Aurelio Tobías, especialista del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, dijo, citado por RTVE: “Puede que la temperatura tenga un cierto nivel reductor, pero lo que realmente para la transmisión del coronavirus son las medidas de confinamiento. El calor puede tener cierto efecto, pero no en la medida que la gente espera”.

Sin embargo, las evidencias de la relación entre el calor y la capacidad de transmisión del coronavirus no es concluyente. Por ejemplo, una investigación publicada por la Canadian Medical Association asegura que el clima no afecta la propagación del virus. La investigación concluyó que no hay relación entre el crecimiento de la pandemia y las condiciones climáticas o con las latitudes, aunque sí, en alguna medida, con el nivel de humedad.

La luz también ayuda

La revista especializada The Journal of Infectious Diseases publicó en junio pasado un artículo en el que asegura que la luz solar de verano tiene la capacidad de desactivar la carga vírica de las gotículas de saliva en suspensión, que es una de las formas más comunes de contagio. Según la publicación, la luz ayuda a disminuir en seis minutos la carga vírica a la mitad y en 20 minutos en un 90%.

De esa manera, el artículo concluye que “la luz solar puede ser un factor importante” al influir en el riesgo de transmisión a través de la saliva. No obstante, la publicación aclara que la luz no elimina las probabilidades de contagio, por lo que dice que las medidas preventivas siguen siendo necesarias tanto al aire libre como en espacio cerrados.