CORONAVIRUS

Australia aísla el estado de Victoria tras un grave rebrote de COVID-19 en Melborune

El virus, que se propagó rápidamente por la capital estatal en dos semanas, ha registrado 191 infectados y una muerte en las últimas 24 horas.

Australia aísla el estado de Victoria tras un grave rebrote de COVID-19 en Melborune
STRINGER REUTERS

El estado australiano Victoria ha quedado aislado a partir de la media noche de este lunes por un grave rebrote de COVID-19 en Melbourne, que registró 191 infecciones en las últimas 24 horas, la mayor cifra diaria en esa jurisdicción desde que comenzó de la pandemia, y la muerte de una persona nonagenaria. Este brote registra casi la totalidad de las infecciones diarias en el país, que suma 8.500 casos y 105 muertes en total.

Se trata de la primera vez en 100 años que la frontera entre Victoria y Nueva Gales, los dos estados más poblados de Australia, se cierra. El paso se bloqueó por última vez en 1919, durante la gripe española. Incluso permaneció abierta durante la etapa más dura de esta pandemia por coronavirus. Pero las autoridades tuvieron que tomar esta drástica decisión cuando se confirmó el brote en el estado de Victoria, donde viven más de 6,6 millones de personas. 

Este rebrote llega dos semanas después de reducir las restricciones impuestas. Desde entonces, Melbourne ha aumentado notablemente la transmisión y ha visto cómo de cerraban algunos vecindarios hasta finales de julio. Unos 16 nuevos casos se detectaron en nueve torres de viviendas públicas, donde 3.000 habitantes fueron retenidos en sus hogares el sábado.

La fuerte medida de confinamiento se acordó por una llamada telefónica entre el jefe del Ejecutivo de Victoria, Daniel Andrews, el primer ministro australiano, Scott Morrison, y la jefa del Ejecutivo de Nueva Gales del Sur (NSW), Gladys Berijiklian. Andrews se refirió a la decisión de cerrar ese territorio como "el paso inteligente, el paso correcto en este momento, dados los importantes desafíos que enfrentamos para contener este virus".

La vigilancia de una frontera que se extiende a lo largo de 4.635 kilómetros, estará en manos de NSW para "evitar drenar recursos que están comprometidos en luchar contra el virus en nuestro estado", concretó Andrews. De momento, su apertura no tiene fecha. Aunque las autoridades australianas emitirán permisos especiales para aquellas personas que necesiten cruzarla para trabajar, especialmente si su tarea es de primera necesidad.