CORONAVIRUS

Coronavirus: ¿Por qué Ecuador tiene las tasas más altas de casos y muertos en Sudamérica?

El clima, la desobediencia y el caos, su cercanía con España y el colapso del sistema sanitario y funerario podrían ser los factores desencadenantes.

Coronavirus: ¿Por qué Ecuador tiene las tasas más altas de casos y muertos en Sudamérica?
STR AFP

El coronavirus azota con fuerza Ecuador. Las últimas imágenes, con cadáveres hacinados en las calles de Guayaquil según la información de distintos medios, y hasta con Nicolás Maduro, con el que el país guarda grandes diferencias, ofreciendo ayuda, han obligado a virar el foco hacia el lugar, donde la situación es preocupante, y el pronóstico, "altamente sombrío", en palabras de Juan Carlos Zevallos, ministro de Salud Pública.

"Los cuerpos de quienes han fallecido en los domicilios empezaron a ser arrojados en las aceras, en esquinas, portales o depósitos de basura, embalados", asegura El Universo. "Los dejan en las calles, en las veredas, abandonados en sus casas", corroboró Cynthia Viteri, la alcaldesa de la ciudad guayaquileña. Información, por otra parte, que el presidente, Lenín Moreno, se encargó de dejar en el aire para tratar de quitar hierro al hecho de que la pandemia del nuevo coronavirus está sobrepasando, más si cabe que al resto del mundo, a todos los planos del país.

Lo que son objetivos son los 145 fallecidos y 3368 casos confirmados, según la última actualización de datos oficiales proporcionada por el Ministerio de Salud Pública, a pesar de que la gran mayoría de sectores de comunicación y oposición política clamen contra la opacidad estadística del Gobierno. Estas cifras le convierten, tras la inmensidad territorial de Brasil (211 millones de habitantes por los 17,3 ecuatorianos), en el país más afectado en Sudamérica a pesar de ser el séptimo en ocupación. Es obvio, que, cuanta más población y dada la alta tasa de transmisión del virus, más contagios y consecuentes muertes. Su tasa de mortalidad, ahora mismo cercana al 1,40 por cada 100000 ciudadanos, retumba en Latinoamérica. Muy por encima, incluso de la brasileña, próxima al 0,95.

Es la pregunta a ojos de todos, ¿por qué razón el COVID-19 tiene como diana principal a una nación que no es, ni de lejos, el país con mayor densidad de población?

El clima

A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha afirmado que "aún se desconoce si el tiempo y la temperatura afectarán la propagación del COVID-19", investigadores chinos sí avanzaron que su brote se puede frenar con humedad y calor. Ahora mismo, Ecuador, que presenta tradicionalmente dos estaciones en su clima tropical, atraviesa su época más fría, a la que ya está enfilando. Por tanto, y aunque no está del todo certificado por la espontaneidad y el desconocimiento general de un virus novel en el mundo y aún en fase de estudio, sus temperaturas bajas podrían convertirse en uno de los factores.

La desobediencia

"¡La gravedad del momento exige conciencia y disciplina! No es posible que un promedio del 42% de personas contagiadas haya roto el aislamiento", clamaba Lenín Moreno en sus redes sociales, haciendo un llamamiento a la conciencia social y cívica de la población, cuya contribución, según las altas esferas, ha dejado mucho que desear.

"Es una suma de varios factores, pero el principal es que no hemos seguido con rigor estricto todas las medidas que se deben tomar para afrontar una emergencia de esta magnitud, ni las personas han hecho caso de las observaciones del gobierno", subrayaba el epidemiólogo ecuatoriano de la Universidad de las Américas, Esteban Ortiz a BBC.

Las prontas medidas, de momento, no han ayudado. El paro laboral, el toque de queda y las demás restricciones indujeron a la locura en las calles para aprovisionarse de alimentos y dinero, lo que ha podido ejercer de centrifugador de la pandemia. "Hay que ser claro que fuimos de los primeros en el continente en tomar las medidas más estrictas para contener las infecciones del coronavirus en la región", aseguró el ministro de Salud, Zevallos. "Sin embargo, el comportamiento de las personas no ha sido el ideal y eso ha causado serios focos de infección", finalizó.

Estrechos lazos con España

Los 422.000 ecuatorianos que viven en España, con la que la entrelazan fervientes lazos, convierten a su comunidad en la mayor en el país europeo. "Los ecuatorianos somos la principal comunidad migrante en España. Y muchos de los familiares de esas personas emigradas ingresan constantemente al país, especialmente a principio de año", afirmaba el epidemiólogo e investigador Esteban Ortiz.

De allí, precisamente, del segundo país con más casos registrados por coronavirus, importó su paciente cero Ecuador. Una mujer de 71 años con origen Torrejón de Ardoz, próximo al núcleo del virus en territorio español, y destino Ecuador que ya ha fallecido a causa de la enfermedad y que fue el primer vector de COVID-19 en la nación sudamericana.

Funerarias al borde del caos

Como en el resto del mundo, el virus ha sobrepasado todas las expectativas, pero con mayor incidencia en Ecuador. Especialmente en Guayas, región costera donde se dan dos terceras partes de los contagios y de los muertos. El principal medio de información de esta región, El Universo, aseguraba este martes, citando fuentes policiales, que ese día "estaban registrados casi 450 cuerpos en lista de espera para ser retirados de las viviendas".

"La situación de los muertos en la calle es real, Guayaquil ha colapsado su sistema mortuorio y el gobierno no puede atender a tiempo y recoger los cadáveres a tiempo", explicó la periodista del lugar, Blanca Moncada, y agregó: "hay cadáveres que pasan hasta cinco días en las casas hasta ser recogidos".

El sistema funerario, además del sanitario, que espera insumos y refuerzo de persona, está "fallando", tal y como reconoció el funcionario del Gobierno, Jorge Wated, que reconoció también el desbordamiento del equipo forense, dificultado por el toque de queda y el avance a paso firma de la pandemia, lo que ha obligado a limitar las autopsias.

Moncada indicó que "el gobierno anunció la construcción de una fosa común, pero ante la negativa de la población, luego se dijo que cada cadáver iba a ser cremado dignamente. Todavía estamos esperando".

En un mensaje público, Wated pidió "disculpas" a las familias y advirtió que lo peor está por venir: "Los expertos médicos lamentablemente nos han dicho y estiman que fallecidos en estos meses llegarán a entre 2.500 a 3.500, solo en la provincia del Guayas. Para eso nos estamos preparando".