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Una imagen, una frase (semana 12)

ZONA ROJA

Esta es una casa de locos por la NFL desde 2009.

Autor: Mariano Tovar

Una imagen, una frase (semana 12)

Mariano Tovar


Hoy, como siempre en este blog, vamos a hablar de obviedades. Obviamente serán reflexiones obvias, sin ninguna profundidad, y que no aportarán nada nuevo a los lectores más eruditos. Por suerte, obviamente, como ha sido habitual a lo largo de los años en este blog, esos aficionados que exudan sabiduría por cada uno de sus poros apuntarán cuestiones interesantísimas que ayudarán a que todos intuyamos la verdad. Y, obviamente, lo harán con la delicadeza, cariño y respeto debidos, sin prepotencia, para que nadie se sienta humillado y sí ayudado. Vamos, lo obvio entre gente educada. ¡Ah, y que nadie se de por aludido! Es solo una reflexión en alto. Obvio.

APERTURA


DET-HOU


Lions 31-Texans 34

La imagen del partido fue la de un aficionado de los Lions tapándose la cara con una toalla durante el tiempo extra, en una de las innumerables ocasiones en que los Lions pudieron sentenciar. Pero los Texans lo tenían claro. Los de Detroit son capaces de hacer lo imposible para asegurar la derrota. Una prueba de esto último fue el ridículo que hizo Schwartz. Lanzó un pañuelo rojo en una jugada que se iba a revisar de oficio. Eso provocó que no fuera revisada. Dicho lo anterior, yo no tengo tan claro que la rodilla de Forsett tocara el césped ni que fuera tan seguro que los árbitros iban a anular el touchdown. Obvio.

DAL-WAS


Cowboys 31-Redskins 38

Los Cowboys tiraron el partido en el segundo cuarto e intentaron salvar los muebles en la segunda mitad sin éxito. De hecho, creo que el resultado final no refleja la superioridad de los Redskins. Y también creo que DeAngelo Hall hizo el ridículo tirándose en la yarda uno contraria cuando quedaban unos pocos instantes para el final del partido. La victoria también hubiera quedado sellada con ese touchdown y ganar por paliza a los Cowboys en Arlington, y en Acción de Gracias, merecía un par de zancadas más. Los foros de los Redskins están que echan humo. Allí tampoco lo han entendido. El Cowboys-Redskins siempre ha sido más que un partido y Hall actuó como un pulpo en un garaje. Obvio.

NYJ-NE


Jets 19-Patriots 49

Mark Sanchez demostró por qué no puede ser quarterback en la NFL. En una jugada hilarante se cruzó con su corredor y extendió el brazo para darle el balón, pero su compañero se desentendió y fue a bloquear el blitz de los rivales. Sanchez, desconcertado, actuó por instinto y echó a correr para chocarse contra la espalda de un compañero y perder el balón que terminó recogido por un rival y retornado para touchdown. Vale, un error tonto lo tiene cualquiera, pero la reacción instintiva de un QB sería darse la vuelta, buscar un pase y, en último extremo, lanzar el balón fuera del campo. Para hacer cosas raras es mucho mejor que salga Tebow, que él sí que sabe hacerlas como Dios manda. Cómo será la cosa que hasta ‘Fireman Ed’ ha renunciado como mascota de los Jets. Obvio.

CHI-MIN


Bears 28-Vikings 10

La historia se repite en Chicago. Hace dos semanas cayó Cutler y esta vez fue Forte (y Hester, y Tillman, y Lance Louis…). Por suerte para ellos, el QB ha regresado y parece que lo del corredor no será demasiado grave. Después de su implosión frente a los Niners, los Bears volvieron por sus fueros para frenar a un Peterson que solo pudo despertar en los minutos de la basura. Con el alma del ataque colapsada, los Vikings intentaron matar moscas a cañonazos con Pounder, pero lo que no ha funcionado en todo el año no va a empezar a hacerlo ahora. Obvio.

CIN-OAK


Bengals 34-Raiders 10

En realidad, el partido no tuvo demasiada historia. Mediado el primer cuarto los Bengals ya lo tenían resuelto. Lo divertido llegó en el último cuarto cuando Lammarr Houston pagó su frustración con una carga a destiempo sobre Dalton, que se levantó de inmediato para recriminarle su actitud. Pero Andrew Whitwortth llegó como un bisonte para encararse con Houston, Tommy Kelly saltó para defender a su compañero y en pocos instantes comenzó una batalla campal en la que volaban los empujones sin importar quién fuera el destinatario, jugador o árbitro. Además, cuando parecía que la cosa se calmaba, llegaba una nueva oleada de testosterona que reanimaba el incendio. Sí, muy triste, pero al menos rompió la monotonía de un partido sin historia. Obvio.

CLE-PIT


Browns 20-Steelers 14

Lo podemos vestir de muchas maneras, pero estos Steelers llevan ya un par de temporadas reinventándose. El equipo ultradefensivo, con una 3-4 agresiva que no dejaba respirar a los ataques contrarios, con un ataque terrestre norte-sur que terminaba por derrumbar el muro más alto, se ha convertido en algo muy distinto. Su defensa depende de esa agresividad y eso obliga a un esfuerzo físico y a una compenetración que el grupo actual, en plena renovación, no tiene. El ataque ahora es cosa de Big Ben, un pasador que nunca ha sido valorado en su justa medida. Y es lógico que domine el juego aéreo, con Wallace, Antonio Brown, y un quarterback tan inteligente. Todo eso está muy bien, pero los Steelers actuales son como los Patriots, los Saints o los Packers: esclavos de un QB. Y con Big Ben en la banda caen con merecimiento con unos Browns que, como sabéis, me gustan mucho este año. Obvio.

IND-BUF


Colts 20-Bills 13

Partido espeso y muy luchado. Quién lo iba a decir. Todos esperábamos una tarde de fuegos artificiales entre Luck y Fitzpatrick, pero después del retorno para touchdown de la primera jugada todo fue bastante poco fluido. Curiosamente, el resultado final fue muy satisfactorio para Indianapolis. Y no me refiero a la victoria. En una tarde gris de Luck, la defensa dio un paso adelante y el ataque arropó al jugador en, quizá, la mejor actuación global de los Colts como conjunto. Este equipo está creciendo a marchas forzadas. Obvio.

KC-DEN


Chiefs 9-Broncos 17

Knowshon Moreno, resurgido de sus cenizas, no lo hizo mal cubriendo la baja de McGahee, pero no tuvo tanta presencia en el juego como el corredor lesionado y Peyton Manning no pareció tan fluido en el primer partido en el que tuvo que cargar con tanto el peso en el ataque como hacía en los Colts. A eso hay que sumarle que la línea ofensiva de Denver fue un auténtico coladero y que su defensa contra la carrera estuvo de vacaciones. Por suerte para ellos, ganaron, pero mostraron unas debilidades inesperadas tras una temporada muy sólida y ante un rival muy blandito. ¿Empezarán a hora las dudas? Obvio.

MIA-SEA


Dolphins 24-Seahawks 21

Perdonadme la referencia al fútbol europeo, pero el domingo en Miami me acordé de Javier Clemente regando el campo hasta encharcarlo para favorecer su fútbol fuerza y frenar el toque de sus rivales. Me imaginé a Clemente como jefe de jardineros de los Dolphins, echando una mano a su equipo que se impuso gracias a una defensa durísima que provocó el peor partido de Marshawn Lynch en lo que va de temporada. Y estos Seahawks no son demasiado en ataque sin Lynch, pese a que Wilson, que cada semana juega mejor, se sacó varios conejos de la chistera y completó un partido magnífico. Obvio.

TB-ATL


Bucs 23-Falcons 24

Lo de los Falcons es de traca. Siguen jugando mal pero arrancando una victoria tras otra. Y eso que frente a Tampa su secundaria fue un chiste; su kicker, una pena; Michael Turner, un cero a la izquierda y la intercepción de Barber a Ryan, letal. Pero los Bucs dominaban sin rematar y Matt Ryan, pese a la intercepción, completaba otro partido para enmarcar después del saco de intercepciones de la semana pasada. Y es que Ryan, pese al lapsus pasado, sigue madurando como un QB muy inteligente y eficaz. Tal vez le falte liderazgo, pero su frialdad gana partidos y el tridente Julio Jones-Tony Gonzalez-Roddy White casi siempre funciona como un reloj. Obvio.

JAC-TEN


Jaguars 24-Titans 19

Cuanto más veo a Locker más me pregunto lo que han visto en él los Titans. Cuanto más miro a Henne, más entiendo que tuviera engañados a los Dolphins durante casi dos años. Ahora que no veo a Gabbert, me pregunto que vieron en él los que le defendieron hasta el último día. ¡Estamos locos! Obvio.

SD-BAL


Chargers 13-Ravens 16

Los Ravens siguen ganando sin convencer, sobreutilizando a Flacco y dejando de lado a Rice. Es curioso que fuera el propio Rice, pero no de carrera, sino gracias a un pase de Flacco, el que consiguió el milagro de las 29 yardas que abrió la puerta de la prórroga y sentenció a unos Chargers que cada semana son más ridículos. Obvio.

NO-SF


Saints 21-49ers 31

Una Intercepción a Kaepernick, pocos segundos antes del descanso, parecía desequilibrar el choque hacia unos Saints que hasta ese momento habían controlado muy bien el partido. Casi de inmediato Brees fue interceptado y el retorno sirvió para que los Niners empataran y para que el QB de Nueva Orleans decidiera que si él lo había roto, él lo tenía que arreglar. A Brees nunca se le ha dado muy bien el mesianismo. Los Saints abandonaron la carrera y terminaron atropellados.

Ah, y lo único que dije fue que Kaepernick transmite una alegría contagiosa que me ha encantado. Todas la demás conclusiones sobre mis palabras son pajillas mentales de mentes calenturientas. Llevar siempre la contraria puede ser un sano ejercicio intelectual… o una auténtica pesadez cuando la mayor parte de las veces ni viene a cuento, ni tiene ninguna gracia. Obvio a lo bestia.

ARI-STL


Cardinals 17-Rams 31

Este partido tiene nombre y apellidos. Ryan Lindley, el último quarterback fracasado de la cuadra Whisenhunt. Durante la primera mitad nos tuvo a todos engañados, y a Jeff Fisher preocupado, pero después del descanso, cuando la defensa de los Rams se ajustó, el QB jugó tan mal que parecía Gabbert. Cuatro intercepciones como cuatro soles para que los Rams llegaran hasta el final del partido sin sobresaltos. Cómo sería la cosa que hasta Steven Jackson recordó al que fue y ya nunca será. Obvio.

NYG-GB


Giants 38-Packers 10

Hay mezclas destinadas a estallar. La línea ofensiva de los Packers junto a la línea defensiva de los Giants es una de ellas. Los primeros son una amalgama de parches y jugadores de circunstancias. Los segundos una panda de animales sedientos de sangre. Ni Rodgers tuvo un segundo para pasar, ni sus corredores un resquicio por el que escaparse. Conclusión: no hubo partido. Y para sacar otra punta al asunto, mucho cuidadito, que al ataque terrestre de Coughlin le ha sentado muy bien la semana de descanso y los anillos de su equipo se gestaron cuando emergió la carrera y Eli pudo jugar más a gusto. Obvio.

PHI-CAR


Eagles 22-Panthers 33

La historia de este partido es la lesión de DeSean Jackson, que se perderá lo que queda de temporada. Y es que en un equipo en demolición, ni siquiera basta que Foles cumpla y Bryce Brown se salga. Siempre aparece alguien, en este caso Cam Newton, para clavarle dos touchdowns de pase y otros dos de carrera y dar por zanjado el asunto sin contemplaciones. Obvio.

Y lo mejor de todo es que tengo la certeza de que ningún otro lector, y menos alguno que lleva tanto tiempo entrando en este blog, volverá a hacer comentarios despectivos hacia nadie por lo que escriba aquí. Porque, por principios, en Zona Roja nunca han sido bien venidos los lissssstos, ni nadie que pretenda dar lecciones de football con prepotencia. Simplemente nos reunimos aquí para hablar sobre el deporte que más nos gusta y aportar nuestros limitadísimos conocimientos de lo obvio, para que este sea un punto de paso divertido y no un lugar de confrontación por chorrradas. Para leer a forofos forofeando, y dando la brasa con lo mismo una y otra vez, hay muchos otros lugares mucho mejores. Creí que este asunto había quedado claro hace varias semanas con aquel artículo que tanto os sobresaltó, pero no ha sido así. Si es que la culpa es mía. ¿Por qué se me ocurrirá seguir escribiendo sobre los Niners? Ya no puedo poner ni que me encantó la alegría en el campo de Kaepernick sin que los de siempre den la nota. ¡Qué pesados! Obvio.

Y mañana no escribo, que hoy me he pegado un buen tute de obviedades.

mtovarnfl@yahoo.es / twitter: @mtovarnfl