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¡Abusones!

ZONA ROJA

Esta es una casa de locos por la NFL desde 2009.

Autor: Mariano Tovar

¡Abusones!

Mariano Tovar


¡Vaya hombre! Tenía un artículo preparado sobre doping, contestando a algunas peticiones de lectores, y llega Bill Belichick, se pone en modo ‘ogro’ y humilla a los Colts para resucitar todas las críticas sobre prepotencia que nacieron y fueron un clamor durante la temporada regular perfecta.

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Antes de empezar, una aclaración: si Gronkowski se ha roto el brazo en un extra point, se lo hubiera roto de todas maneras hubieran levantado el pie los Patriots o no. Los equipos especiales siguen siendo los mismos todo el partido. Otra cosa es que los Patriots no hubieran anotado ese último touchdown con un ataque plagado de suplentes, pero eso no lo puede asegurar nadie.

Para empezar, no creo que Belichick pretendiera humillar a nadie ni durante la temporada perfecta ni ante los Colts (ya escribí sobre el tema en su momento hace años). Es más, siempre he pensado que la auténtica humillación para un rival es enfrentarse a él con un equipo de suplentes. Mantener el equipo titular y jugar con la intensidad debida siempre me ha parecido justo lo contrario, una muestra de respeto no solo hacia el rival, sino también hacia un público que paga la entrada completa y no puede exigir que le devuelvan la parte del importe correspondiente a la charlotada de relleno.

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También creo que el partido no estuvo tan decidido hasta mediado el tercer cuarto. Además, los Patriots de este año se han llevado ya demasiados disgustos por no mantener la intensidad en partidos que parecían más que controlados. Si algo no han hecho los de Boston durante esta temporada, ha sido precisamente jugar al ciento por ciento durante todos los partidos. Es más, muchos aficionados y analistas se han quejado de que el equipo ha cambiado el plan de juego, y se ha vuelto demasiado conservador cuando ha conseguido suficiente ventaja en el marcador, intentando que el reloj corriera lo más deprisa posible. Y demasiadas veces han visto como sus rivales volvían a meterse en el partido mientras ellos tenían muchos problemas para recuperar el ritmo.

Así que no me extraña en absoluto que Belichick decidiera que su equipo se mantuviera en el partido hasta el final. Si no pueden controlar el reloj, ni dominar en defensa, deben insistir con su arma letal, que es el ataque. Además, las anotaciones del último cuarto estuvieron siempre condicionadas por big plays. ¿El problema es que Brady siguió en el campo hasta el final? ¿Debes regalar el balón al rival cuando estás dentro de su zona roja y quedan diez o cuatro minutos para el final?

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Pero, sobre todo, pienso que un entrenador se debe, por encima de cualquier otra cosa, a su equipo. Los Patriots, pese a la victoria, son un conjunto que no acaba de rodar. Su secundaria, pese a que se dio un festín con Luck, sufrió muchísimo durante toda la primera mitad y se fue al vestuario a celebrar la victoria con 334 yardas aéreas y dos touchdowns de pase en contra. Y, por si fuera poco, el ataque terrestre de los Colts les endosó más de cien yardas de carrera. Que si Edelman no retorna un punt para touchdown, y Talib no se atraviesa el campo después de una intercepción, quizá el panorama no parecería tan bonito y el resultado final hubiera sido muy diferente. No es una exageración, durante todo el primer cuarto los Colts fueron mucho mejores y estoy seguro de que Belichick no quiere verlos en postemporada ni en pintura, porque sabe que el resultado podría ser muy diferente.

Vuelvo a insistir en que un entrenador se debe por encima de todo a su equipo. Belichick tiene 16 partidos de temporada regular no solo para clasificarse para postemporada, también para conjuntar un bloque que sea competitivo en enero. Y en esos 16 partidos, tan importante como la victoria es ir puliendo errores, solucionando problemas y ajustando líneas. Y mientras hace eso, que es para lo que le pagan, lo que menos le debe importar es si está hiriendo el amor propio del rival.

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No creo que los Colts salieran del campo inflamados de odio por el marcador encajado, ni sintiéndose despreciados. Supongo que salieron de Foxboro enfadados consigo mismos y por la acumulación de errores infantiles que estropearon un partido que tenían muy bien planteado. Y estoy seguro de que agradecieron a los Patriots que les trataran con respeto, enfrentándose a ellos con la intensidad que merece un equipo profesional y aspirante a playoff y no haciéndoles sentir como niños a los que no se da ninguna importancia.

Creo que un equipo de cualquier deporte merece ser criticado por no jugar con la intensidad debida, al límite de sus posibilidades. Pero nadie merece ser señalado por jugar al ciento por ciento. El público lo merece y sus sueldos millonarios les obligan. Además, estoy seguro de que el viejo Bill aprovechó ese último cuarto para conseguir alguno de los ingredientes que aún le faltan para elaborar la pócima que pueda convertir a sus Patriots en auténticos aspirantes al anillo.

Y al final, estos Pats parecen una banda demasiadas veces. Ya, pero cuando se ponen ¿a que acojonan?

mtovarnfl@yahoo.es / twitter: @mtovarnfl