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Una imagen, una frase (semana 7)

ZONA ROJA

Esta es una casa de locos por la NFL desde 2009.

Autor: Mariano Tovar

Una imagen, una frase (semana 7)

Mariano Tovar


He decidido volver a disfrutar de la NFL. En las últimas semanas tenía una colección de pantallas delante de la cara cada domingo por la tarde, empeñado en ver a la vez todos los partidos para poder contar todo lo que había sucedido con pelos y señales. Pero ya me he hartado. En vez de disfrutar, cada jornada se había convertido en una especie de examen contrarreloj en el que no paraba de tomar apuntes mientras no me enteraba de nada. Así que esta semana he decidido pasar de vosotros, he visto sólo lo que me apetecía, y lo demás en reducido. Hala, he dicho.

APERTURA


SF-SEA


49ers 13-Seahawks 6

Los del jueves fue como la Guerra de los clones. Podían intercambiarse las defensas, los corredores, el plan de juego… la única diferencia era el color de los uniformes y que, por una vez, el QB de los Niners era mejor que el de sus rivales. Porque Wilson fue la clave que decidió el partido. Ya sé que la semana pasada escribí mil veces (a base de copy/paste) que no volvería a criticar su titularidad, pero un tipo que necesita tanto tiempo para levantar la vista después de coger el balón, tanto tiempo para empezar a buscar a quién pasar, y tanto tiempo para armar el brazo, no puede triunfar en la NFL. Y claro, cuando por fin suelta el balón lo manda allá a lo lejos y se pone a rezar un ave maría.

MIN-ARI


Vikings 21-Cardinals 14

Lo cierto es que Skelton estuvo muy bien, Stephens-Howling devolvió el peligro por tierra a Arizona y Ponder no se comió un colín, pero la línea de los Cardinals volvió a ser tan incompetente que desequilibró el partido. Deberían cobrarles los gastos médicos de las lesiones de sus QBs para ver si espabilan. Lo de Ponder está pasando de resfriado a pulmonía, pero mientras Peterson y Harvin sigan jugando en plan mutante, y la defensa siga siendo tan práctica (permite yardas pero no anotaciones), estos Vikings seguirán en la lucha.

CAR-DAL


Panthers 14-Cowboys 19

Carolina ha perdido la frescura y el desparpajo que enamoró el año pasado. Y me sorprende bastante. Creo que Cam Newton está cortado con el mismo patrón de RGIII y por su estilo de juego no debería estar sufriendo una crisis de segundo año tan profunda. Para empezar, una temporada más, se está desperdiciando un backfield con un grandísimo potencial. Los Cowboys se limitaron a aprovechar la falta de luces de sus rivales y varias decisiones arbitrales más propias de los suplentes que de los cebras de verdad.

TB-NO


Bucs 28-Saints 35

Los Bucs pudieron sentenciar antes del descanso pero cayeron en la vieja trampa de los Saints cuando Freeman intentó pegarse contra Brees para ver quién la tenía más larga. Lo curioso es que la segunda mitad estuvo dominada por las defensas. Lo mismo va a resultar que Vilma era la clave para resucitar a los Saints que, pasito a pasito, vuelven a soñar con la wild card. Pero la auténtica clave se vivió en dos últimos minutos de taquicardias en los que Carolina perdió porque Vincent Jackson calza un pie muy grande y porque Mike Williams salió del campo cuando no debía.

STL-GB


Rams 20-Packers 30

No miréis el resultado. El partido quedó listo para sentencia mediado el tercer cuarto. Rodgers está encontrando nuevos objetivos a los que lanzar y ya le sucede como a Peyton Manning y a Brady, hace buenos a todos sus receptores, sean del pelaje que sean. Pero lo que más me gustó fue el espíritu competitivo de estos nuevos Rams. En las últimas temporadas hubieran bajado los brazos mucho antes y el domingo lucharon como jabatos hasta el último instante. Bradford, pese a la intercepción sufrida, me gustó muchísimo.

NYG-WAS


Giants 27-Redskins 23

Llevo semanas diciendo en este blog que quería ver RGIII ejecutando el play action con regularidad en un partido. Por fin lo hizo y los Redskins volvieron loca a la defensa de los Giants durante casi todo el tiempo. Era imposible descifrar dónde estaba el balón incluso para los espectadores. Os confieso que hubo muchas jugadas en las que la vista se me fue al corredor mientras volaba por el aire y viceversa. En serio, me enamoré definitivamente de Griffin. Pero los Giants son los Giants. En ocasiones regalan los partidos con fallos garrafales de concentración, pero cuando se agarran al terreno decididos a resistir como sea se vuelven imbatibles, y más si les dirige un tipo que se ha convertido en infalible con un minuto y medio por jugar y todo el campo por delante.

HOU-BAL


Texans 43-Ravens 13

Ya os lo dije ayer, no lo entiendo. De verdad, no comprendo a los Ravens. Terminé hasta enfadado. Empezaron su primer drive dándole el balón a Ray Rice que se atravesó el campo el solito. Después, tres intentos de pase de Flacco y field goal en cuarto intento. La lección estaba clara. A los Texans les ganamos corriendo por el centro. ¡¡PUES NO!! Rice no volvió a ver la bola y Flacco consiguió exasperar al mundo con sus pases verticales que no van a ninguna parte. Los Texans se dieron un festín en defensa y la segunda parte volvió a ser un entrenamiento encubierto. Suggs debió pensar: “si lo sé no vuelvo”.

BUF-TEN


Bills 34-Titans 35

Lo de Buffalo me dio hasta pena. Agarrados al partido desde el primer minuto, contra tiempo y marea, e incapaces de conseguir ese puntito que hubiera valido la prórroga. En cada touchdown yo pensaba: “ahora intentarán la conversión de dos”, pero nada. Ahí se quedó el puntito, dando por el saquillo hasta el final. Pero también os digo que cuando dije en pretemporada que los Titans jugarían en enero me refería a este equipo con un QB de verdad a los mandos y Chris Johnson acumulando yardas como en sus mejores tiempos. ¡Cómo me gusta Hasselbeck! ¡Qué bien le vendría a algún equipo que yo me sé!

IND-CLE


Colts 17-Browns 13

Me gusta Luck, me gusta Weeden y me gustan esos dos QBs con desparpajo que sí tienen futuro en la NFL. La semana pasada os decía que Luck me recordaba al primer Marino. Sus dos touchdowns de carrera me reafirman en la opinión y provocaron que el público de Indianápolis se frotara los ojos tras descubrir una nueva forma de placer desconocida. También os digo que fue una pena que Trent Richardson no estuviera al ciento por ciento. Entonces, el partido sí que hubiera sido un regreso al futuro de verdad.

NE-NYJ


Patriots 29-Jets 26

Durante muchos minutos sentí pena. En serio. El problema de los Patriots no es la secundaria. Es la desgana. A ratos, Sanchez tenía todo el tiempo del mundo para pasar, había agujeros escandalosos en secundaria, los receptores no se separaban de la cobertura, Brady se aburría y pensaba en su mujer… y de repente todos decidían jugar como saben por unos minutos y el ataque se convertía en un torbellino y la defensa demostraba que sabe presionar al QB y achicar el campo. Los Jets, en su encrucijada, aprovechaban los apagones para seguir vivos y se tapaban como podían cuando llegaba el aluvión de golpes. Lo único bueno para los Patriots es que, después de mucho tiempo, volvieron a administrar un final de partido para ganar como hacían en los viejos tiempos.

OAK-JAX


Raiders 26-Jaguars 23

Los Jaguars perdieron a Jones-Drew, a Gabbert (lo que no sé si es bueno o malo estando detrás Henne) y levantaron las manos en señal de rendición incondicional. Es más, si les dejaran terminar ahora mismo la temporada estoy convencido de que firmarían. Pero los Raiders son de otra pasta. Estaban ellos solos en el campo y aún estuvieron a punto de perder el partido. La batalla contra sí mismos era angustiosa, qué drama, ¡qué pena! Lo siento mucho, pero Jason Tarver es un listo. Tiene a McFadden en el campo de adorno. Y además lo dice en las declaraciones previas al partido. Se fía más de Palmer que de su corredor y apuesta por el juego aéreo. Pues nada, majete, tú sigue a lo tuyo, que, una de dos, o el agujero negro termina por absorberte o alguien terminará por llenar tu agujero negro. Perdón, pero hay que ser un berzas integral. Lo único que moló fue ver a Janikowski salir a intentar un field goal de 64 yardas. Solo le faltó saltar al campo con una botella de ron en la mano. ¡Qué crack! Eso sí, el de la victoria, tras un regalo de los Jaguars, lo metió sin inmutarse… y se fue a la banda a celebrarlo a su bola.

CIN-PIT


Bengals 17-Steelers 24

Qué bueno es Big Ben. Da gusto verlo. Y que además fue capaz de ganar a pesar del festival de despropósitos de un Wallace que no se dejó caer los calzoncillos porque los sujetaban las protecciones. Pero enfrente estaba un Dalton que en las últimas semanas está desconocido. Su equipo tenía el partido controlado cuando, a falta de menos de dos minutos para el descanso, sufrió una intercepción que terminó provocando el empate. Desde ese momento el QB estuvo desaparecido y, pese a que Green-Ellis jugó algo mejor de lo habitual, los Bengals volvieron a colapsarse.

CHI-DET


Bears 13 –Lions 7

Un equipo puede sufrir una serie de catastróficas desdichas un domingo. Incluso dos. Pero cuando las sufre semana tras semana dejan de ser casualidades y se convierten en síntoma de un mal. Megatrón se sumó al despropósito jugando el peor partido de su carrera profesional pocas horas después de que le preguntaran en una entrevista si la maldición del Madden le estaba afectando. Fumbles e intercepciones en la línea de gol contraria, errores defensivos cuando Cutler estaba contra las cuerdas, penalizaciones absurdas, caos, muerte, MIERDA. Los Bears no necesitaron demasiado: unas cuantas conexiones Cutler-Marshall y su tradicional defensa dominante fueron suficiente para avasallar a unos tipos ridículos.

mtovarnfl@yahoo.es / twitter: @mtovarnfl