MÉXICO

Christian Hernández huye del toro: "Me invadió el miedo"

Cristian Hernández ha explicado a Mundotoroméxico las razones de su decisión, de la que afirma que "no me arrepiento".

El novillero Cristian Hernández, que el domingo asombró a la Plaza México tras negarse a matar a sus dos novillos y cortarse la coleta, circunstancia por la cual fue detenido, ha charlado con los compañeros de Mundotoromexico y ha comentado que "me retiro de los ruedos por no tener la capacidad de enfrentarme a los toros y para dejar el sitio a alguien que sí lo sea y que lo aproveche".

Detenido y presentado ante el juez

Al filo de las 21:30 horas el novillero Cristian Hernández estaba terminando de declarar ante un juez cívico en la Delegación Benito Juárez, adonde fue conducido por elementos de seguridad después de haberse negado a dar muerte al quinto novillo de la tarde.

"Ordené que la policía lo presentara en la Delgación para que rindiera su declaración ante el juez cívico, quien abrirá un expediente administrativo para poder determinar si habrá o no una sanción, consistente en una multa económica para el novillero", comentó el juez de plaza Roberto Andrade.

Y es que la actitud del queretano dejó boquiabiertos a todos, pues no sólo hizo tiempo deliberado durante la faena de su primer novillo y esperó a que sonaran los tres avisos, sino que en el quinto, y tras haber sido correteado por el de De Haro, se tiró de cabeza al callejón y se fue caminando por ahí hacia el burladero de matadores.

"El inspector de autoridad del callejón me informó que el muchacho no quería salir por ningún motivo a matar al novillo, y le informamos que su obligación era salir a matarlo, pero no hubo forma de convencerlo. Esperé a que transcurrieran unos minutos y decidí sonarle los tres avisos sin demasiada demora, pues cabía la posibilidad de que el tercer espada pudiera actuar con el sexto novillo, y como seguía lloviendo lo más indicado era apurar los acontecimientos para evitar que se encharcara más el ruedo", puntualizó Andrade.

Al final, la deicisón de suspender el festejo una vez devuelto a los corrales el novillo "Augurio", fue de los dos espadas que aún estaban en la plaza: "Les preguntamos que tomaran una decisión al respecto y ambos decidieron que debía suspender, y eso fue lo que hice", dijo el juez de plaza.

Roberto Andrade comentó que no es posible que sucedan estas cosas en la Plaza México, pues "el público, por muy poco que sea, paga un boleto por ver un espectáculo digno, bien organizado, y por ver torear a tres espadas, y la actitud de Cristian Hernández fue una absoluta falta de respeto a la gente que, además, se estaba mojando", finalizó.