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Cómo prevenir sabañones, eczemas, sequedad, tirantez o rojeces en la piel por el frío

Los expertos advierten que las condiciones de frío extremo pueden perjudicar la salud de nuestra piel, encargada de funciones como regular la temperatura corporal o proteger de posibles agresiones externas.

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Las inclemencias del tiempo, con espisodios de intenso frío, lluvia, viento o nieve, pueden tener consecuencias sobre la salud de nuestra piel, que cumple funciones tan importantes como regular la temperatura corporal con la temperatura del ambiente exterior, así como proteger de posibles agresiones externas.

Por ello, debemos tener cuidado con las lesiones que puedan aparecer. “En estas condiciones de frío intenso es más habitual que puedan aparecer eczemas, sequedad, tirantez, o rojeces en la piel a consecuencia del intenso frío ya que con el frío se enlentece la circulación sanguínea, la piel se deshidrata con más facilidad, y se ralentiza el ciclo de renovación de las células cutáneas, por lo que aparece más seca, apagada, con más retención de células epidérmicas muertas y más vulnerable”, explica la doctora Carolina Vila dermatóloga del Hospital Quirónsalud Huelva,

Consejos para una buena salud de la piel

Para mejorar el estado de nuestra piel en estos días de intenso frío, lluvia, viento, nieve, etc. la doctora advierte que es importante tener en cuenta algunos aspectos tales como:

  • En el caso de la ducha, es preferible realizarla con agua tibia, no muy caliente y no muy fría, con una duración de aproximada de 15 minutos, evitando chorros directos a presión para no dañar la epidermis más superficial.
  • Es fundamental realizar una hidratación adecuada, abundante y frecuente de la piel. Se deben aportar cremas hidratantes que protejan las células epidérmicas y restablezcan la función barrera. Es recomendable el uso de un emoliente adecuado, con alto contenido en urea, lanolina y vaselina que ayudará a mantener una piel sana.
  • El momento más crítico es tras la higiene en la ducha, pero en ocasiones es necesario repetir la aplicación de la crema varias veces a lo largo del día. Del mismo modo, los labios sufren mucho en invierno con el frío, más aún si se tiene alguna dermatosis de base —piel atópica, piel sensible, rosácea, psoriasis—.
  • No podemos olvidar la afectación de las bajas temperaturas sobre la microcirculación de la piel, ya que puede inflamar los pequeños vasos sanguíneos en dedos de manos y pies, que son zonas muy vulnerables a la pérdida de calor corporal, dando lugar a la aparición de los temidos y molestos sabañones: picor, manchas rojas, hinchazón o incluso la aparición de ampollas en dedos de manos y pies.
  • Para evitar su aparición, es fundamental, además de mantener la piel bien hidratada, intentar conservar la temperatura corporal con uso de prendas térmicas, guantes o calcetines de lana que también podemos acompañar de gorros que protejan el pelo y cuero cabelludo y disminuyan la pérdida de calor del organismo.
  • Evitar acercarnos demasiado a las fuentes de calor, tales como estufas, radiadores, calderas, o braseros (mesas camilla), etc. ya que la vasodilatación brusca puede dar lugar a la aparición de antiestéticas venitas o alteraciones vasculares mayores principalmente en la zona de piernas, así como la posibilidad de producirnos quemaduras.
  • Mantener la piel bien hidratada también desde el interior, realizando una adecuada ingesta de agua y de alimentos cocinados en sopas o cremas que mantienen la homeostasis —calor corporal—.
  • Si vamos a realizar algún deporte al aire libre, no hay que olvidarse de utilizar el fotoprotector solar, ya que las radiaciones ultravioletas también nos afectan en los meses de invierno, con especial precaución si estamos en contacto con la nieve ya que los rayos UV se reflejan y pueden causar directamente quemaduras.