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Cómo saber si estamos deshidratados y cuánta agua hay que beber al día

El agua es esencial para el cuerpo humano porque de ella dependen muchas funciones corporales por lo que es importante saber reconocer los síntomas asociados a la deshidratación y cómo combatirla.

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Somos agua. Aproximadamente un 60% de nuestro organismo los es y es imprescidnibe para diversas funciones corpoarles. Tanto que corremos un serio peligro si estamos dos o tres días sin ingerirla. Y además, nuestro cuerpo la pierde constantemente a través de la respiración, el sudor, la orina y las heces. Perdemos aún más agua si estamos enfermos, a través de vómitos y diarrea, por lo que esto aumenta nuestro riesgo de deshidratación. Y no es que tengamos precismanete un depósito de reserva que nos ayude en estas situaciones.

Por ello es fundamental que seamos conscientes de la importancia de mantener siempre un nivel adecuado de hidratación, aunque cada persona es un mundo porque puede depender de diversos factores como el sexo, la edad, el estado de salud o la nutrición. Por regla general, siempre hemos convivido con el mantra de que necesitamos beber dos litros de agual al día, aunque siempre hay matices.

Síntomas de deshidratación

En cualquier caso, lo primero que necesitamos saber es si realmente corremos riesgo de deshidratación. Para ello, existen algunos síntomas que nos pueden dar una idea de cuál es nuestra situación:

  • La boca seca y pegajosa
  • Calambres musculares
  • Dolor de cabeza
  • Piel seca
  • Cansancio
  • Pérdida de concentración

Deshidratación y el color de la orina

Puede que alguno de los síntomas anteriores no sepas interpretarlos o relacionarlos con el problema de la deshidratación, pero hay una forma sencilla de verificar si tu estado de hidratación es el adecuado: el color de tu orina. Amarillo claro significa que estás hidratado, pero si se vuelve amarillo oscuro estás deshidratado.

El color de la orina puede darnos pistas.

¿Qué sucede si nos deshidratamos?

Según comparte el Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC), si tu cuerpo se deshidrata, muchas funciones corporales pueden verse afectadas, porque el agua regula:

  • La temperatura corporal
  • La regulación hormonal
  • La estimulación del gasto energético
  • La densidad de la sangre
  • La humedad de la piel
  • La longevidad celular
  • La digestión positiva
  • La función de amortiguador para la médula espinal, el cerebro y los ojos
  • La eliminación de productos de deshecho

Y no es un tema baladí ya que ya que si perdemos solo el 1% de nuestra agua corporal, tenemos menos poder para hacer ejercicio, menor control de temperatura en nuestro cuerpo y menos apetito. Con una pérdida del 5% de agua, nuestro rendimiento mental disminuye; con problemas para concentrarse, la irritabilidad, la somnolencia y, a menudo, dolores de cabeza. Si perdemos más del 8% de nuestra agua, nuestra salud puede correr un serio peligro.

¿Cuánta agua hay que beber al día?

Llegados a este punto, como hemos comentado antes la cantidad de agua que necesita el organismo depende de varios factores, aunque lo habitual son 2,5 litros al día en un varón mayor de 14 años y un poco menos, dos litros, en el caso de una mujer. Pero hay que hacer una distinción entre el agua que se necesita y la que hay que beber ya que la dieta juega un papel relevante y podemos completar esa cantidad a través de los alimentos (las frutas y verduras son grandes aliadas), entre un 20 y 30 por ciento aproximadamente. Así, un varón mayor de 14 años debería beber unos dos litros de agua teniendo en cuenta que la cantidad restante la va a incorporar a través de la dieta.

La cantidad de agua que necesitamos depende de varios factores.

¿Cuáles son las mejores fuentes de hidratación?

La base fundamental para una correcta hidratación es obviamente el agua, aunque también se puede optar, en función de gustos y preferencias, por agua con gas, agua saborizada sin azúcar, agua con infusión de frutas o cítricos, té, café o sopa. Las frutas y verduras, especialmente melón, sandía, manzana, pepino, alcachofas, pimiento, calabacín, lechuga, espinacas y apio, son altamenete recomendables por lo que las macedonias, ensaladas o cremas frías pueden incorporarse sin problema al menú.