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Dieta antiinflamatoria: tan importante es lo que comes como lo que no comes

En la actualidad existe una verdadera locura por las dietas con ‘apellido’, pero más allá de una nomenclatura sugerente lo cierto es que la realidad es mucho más sencilla.

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La inflamación crónica, que podriamos definir con un estado de activación persistente del sistema inmunitario, está ligada a un número importante de enfermedades, y la dieta puede contribuir sobremanera a esa inflamacuón si los patrones alimentarios se alejan de lo considerado como saludable.

Pero llegados a este punto, surge la duda sobre si existe realmente una dieta capaz de prevenir esa inflamación y si la podríamos denominar antiinflamatoria. En la actualidad hay una verdadera locura por las dietas con ‘apellido’, pero más allá de una nomenclatura sugerente lo cierto es que la realidad es mucho más sencilla. La respuesta es clara y viene de Harvard.

"No hay una dieta antiinflamatoria propiamente dicha, aunque a muchas personas les encanta emplear ese término. La dieta en general se trata casi tanto de lo que no comes como de lo que comes", explica Eric Rimm, profesor de epidemiología y nutrición en la Escuela Salud Pública de la prestigiosa institución norteamericana.

Qué comer y qué no comer

Partiendo de esa premisa muy relacionada con ese dicho que afirma que somos lo que comemos, compartimos una serie de alimentos totalmente prescindibles e indispensables. Es puro sentido común.

Corre y no mires atrás

  • Mantente alejado de los alimentos ultraprocesados, porque su valor nutricional es prácticamente inexistente. Es más, tienen un alto contenido de sal, azúcares añadidos y grasas saturadas asociados con la promoción de la inflamación en el cuerpo y están relacionados con una reducción en la esparanza de vida por patologías como cáncer, enfermedades cardíacas, ataques cardíacos, derrames cerebrales y diabetes.
  • Platos precocinados, carnes procesadas , salsas, pastelería, galletas, bollería industrial, pan blanco, pizzas, hamburguesas, cereales refinados, lácteos azucarados,helados refrescos o bebidas energizantes son algunos de los alimentos que representan la esencia de los ultraprocesados. Corre y no mires atrás.

Siempre en mi equipo

  • Y llegamos al quid de la cuestión. Si ya sabes todo lo que no debes comer, no te extrañará que en este apartado optemos por alimentos como frutas, verduras, granos integrales, legumbres, pescado, aves, frutos secos, semillas, un poco de lácteos bajos en grasa y aceite de oliva.
  • Es decir, dejamos de hablar de un alto contenido de sal, azúcares añadidos y grasas saturadas, para pasar al terreno de las vitaminas, antioxidantes, fibra, ácidos grasos omega-3, polifenoles o grasas insaturadas.

“La evidencia de que tratar de minimizar la inflamación a través de cambios en la dieta reduce el riesgo de enfermedades es más fuerte para la artritis, la salud gastrointestinal y cardíaca, y posiblemente para las enfermedades autoinmunes", asegura por su parte Liz Moore, dietista del Beth Israel Deaconess Medical Center, institución afiliada a la Universidad de Harvard.

“No intentes cambiar repentinamente a un nuevo estilo de alimentación. Comienza introduciendo pequeñas modificaciones lentamente para que se conviertan en un nuevo estilo de vida en lugar de probar una dieta más. Si te siente más cómodo siguiendo patrón alimentario en particular, considera la dieta mediterránea o la dieta DASH (Enfoques dietéticos para detener la hipertensión porque siguen muchas de las nociones esbozadas con anterioridad”, concluye Moore.