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El párkinson puede comenzar antes de nacer

Los primeros pasos de la enfermedad degenerativa pueden darse décadas antes de detectarse los primeros síntomas. Por otra parte, los investigadores consideran que hay opciones de encontrar un medicamento para su cura.

Una anciana enferma de párkinson se tapa la cara.

La enfermedad de Parkinson suele asociarse a la vejez. Los síntomas ayudan a esta asociación porque en la degeneración del cerebro se acentúa la lentitud de movimientos, la rigidez de los músculos, los consabidos temblores o la perdida de equilibro. Pero hay un 10 % de personas entre los 21 y los 50 años que sufren párkinson prematuro con un síntomas un poco diferentes. Quienes sufren la enfermedad de Parkinson de inicio temprano observan que los movimientos involuntarios y las contracciones musculares pueden aparecer antes pero de manera más progresiva o que los problemas de memoria son menos comunes y aparecen más tarde. Ees una enfermedad degenerativa que hasta ahora ha sido igual de incurable, pero lo que hasta ahora no se sabía es que se podía haber comenzado a desarrollar antes de nacer.

Los científicos de la Cedars-Sinai idearon una suerte de máquina del tiempo que ayudó con este descubrimiento. Generaron unas celúlas madre especiales a partir de las células de enfermos precoces de párkinson y de ellas obtuvieron neuronas de dopamina para cultivarlas en el laboratorio. La falta de dopamina es la manifestación principal conocida del párkinson, puesto que transmite la información para moverse con normalidad. Sin estas sustancia, se altera el control del movimiento y surgen los síntomas degenerativos.

El análisis de las nuevas células abrió los ojos de los investigadores. "Nuestra técnica nos dio una ventana en el tiempo para ver lo bien que podrían haber funcionado las neuronas de dopamina desde el comienzo de la vida de un paciente", explicó el doctor Clive Svendsen, PhD, director del Instituto de Medicina Regenerativa de la Junta de Gobernadores Cedars-Sinai. Desde esa ventana hacia el pasado pudieron comprobar que en sus pruebas se acumulaba una proteína llamada alfa-sinucleína, un proceso habitual en la mayoría de las derivaciones del párkinson (y de las demencias de los cuerpo de Lewy). Además, observaron que los lisosomas funcionaban mal. Según su hipótesis, este error del organismo podría provocar la acumulación relacionada con la enfermedad (y sus rasgos herditarios) porque son las encargadas de eliminar las proteínas. Es decir, que el párkinson había comenzado con la célula misma antes de nacer.

El experimento da un paso más en el camino para entender el párkinson. Actualmente, se desconocen las causas directas de esta enfermedad aunque se reconocen como factores de riesgo los factores hereditarios, el envejecimiento y algunos factores medioambientales. "Lo que estamos viendo usando este nuevo modelo son los primeros signos de párkinson de aparición prematura. Parece que las neuronas de dopamina en estos individuos pueden continuar manejando mal la alfa-sinucleína durante un período de 20 o 30 años, lo que causa la aparición de los síntomas", ilustra Svendsen, profesor de Ciencias Biomédicas y Medicina.

Un posible fármaco para el párkinson

Los descubrimientos de este grupo de investigación no se detuvieron ahí. Aprovecharon el modelo para probar con una serie de medicamentos. Uno de ellos, el PEP005, que ya está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para el tratamiento del cáncer de la piel, redujo los niveles elevados de alfa-sinucleína tanto en las neuronas de dopamina en el cultivo de laboratorio como en los ratones en que se adaptó el mismo modelo.

Aunque todavía hay un camino para conseguir la evidencia de un tratamiento, para los científicos se abre una ventana de optimismo. "Esta nueva investigación emocionante brinda la esperanza de que algún día podamos detectar y tomar medidas tempranas para prevenir esta enfermedad en individuos en riesgo", anticipa la doctora Michelle Tagliati, coautora del estudio publicado en Nature. Los expertos creen que el medicamento podría emplearse en su forma de gel sobre el cerebro con efectos positivos entre los enfermos precoces de párkinson. Además, podría anticiparse entre los individuos de riesgo para prevenir la aparición de esta enfermedad degenerativa.