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4 pautas sencillas y de sentido común para una vida saludable a los 40

Ejercicios, dieta con proteínas y calcio, controlar el estrés y dormir bien con conceptos básicos para mantenerse sano una vez cumplidos los 40 años.

Un hombre de más de 40 años que intenta mantener una vida saludable.
Ryan McGuire Gratisography

Cumplir los 40 años es una frontera piscológica para muchas personas. Los días de juventud real quedaron atrás, el balance de los conseguido y las aspiraciones puede frustrar o resultar satisfactorio y puede ser un momento para cuestionarse la vida. La palabra "cuarentón" resuena como una condena. También es una fase de la vida en que muchas personas suelen preguntarse si llevan un estilo de vida saludable porque el cuerpo ya no responde de la misma manera, no se recupera igual y los excesos de juventud pasan una factura alta. Es una edad deben aumentar los chequeos médicos y atender a nuevos factores de riesgo como la presión de la sangre alta o el colesterol.

Para aquellos que quieren adoptar un modo de vida saludable hay 4 consejos básicos y de sentido común que los expertos repiten en cada consulta:

- Ejercicio físico

Basta con una rutina de 30 minutos diaria. Puede ser en un centro específico o por cuenta propia. Si es una nuevo propósito lo mejor es consultar con un especialista para adaptar progresivamente las rutinas. Las rutinas pueden ir desde las flexiones y sentadillas en casa hasta correr en el bosque.

La actividad física proporcionará varios beneficios al organismo. Los procesos metabólicos serán más eficaces, los músculos más fuertes, aumentará la resistencia y mejorará la salud mental. Con cuidado se evitarán lesiones y lo mejor es adaptar a la edad las exigencias físicas.

- Proteínas y calcio

Las proteínas suministran la energía al cuerpo y al cerebro, así que no es difícil percatarse de su importancia. Con frutos secos, avena, pescado, huevos o carne de ave distribuida en la dieta no volverá a sentirse fatigado ni siquiera al volver a entrenar. El cambio de hábitos suele necesitar aproximadamente tres semanas, pero una vez alcanzadas todo funcionará mejor.

Además, los que han cumplido los 40 años ya tienen que empezar a vigilar sus huesos. Los alimentos con calcio y vitamina D son la mejor opción para prevenir y no lamentar. Aquí los lácteos son una elección saludable, aunque en medidas controladas. Además, el aguacate, los champiñones o las sardinas se unen a la lista de recomendaciones.

- Controlar el estrés

Parece más fácil decirlo que conseguirlo pero controlar el estrés es fundamental. Produce un cansancio mental y alteraciones en la mente que se trasladan al cuerpo. Cuando está descontrolado reduce la capacidad inmunitaria, aumenta la tensión arterial, rebaja la libido y suma más puntos en los factores de riesgo de muertes prematuras.

Los psicólogos aconsejan controlar el estrés y aprender técnicas de relajación y respiración con sesiones de meditación o ejercicio. La actividad física ayuda a liberar la tensión acumulada. Comer bien también ayuda a superar momentos de ansiedad o de exigencias mentales, ya sea en la vida familiar o laboral. La capacidad para aceptar y dejar pasar algunas cuestiones también ayudan a manejar el estrés diario.

- Dormir bien.

Es el punto de partida fundamental. Los problemas de sueño provocan malestar, cambios de humor, dolores de cabeza, indigestión, estrés y hasta facilitan enfermedades y padencias como la diabetes. En el caso de problemas para conseguir dormir se recomienda acudir al especialista y familiarizarse con técnicas que ayudan a coger el sueño cuando acude a la cama.

Conforme la edad avanza no son tantas horas las necesarias como que sean de calidad. Los expertos recomiendan distribuir entre 7 y 9 horas para dormir tranquilo cada día. El sueño no se recupera, así que hay que establecer rutinas saludables. No se puede dormir poco entre semana y tratar de recuperar en fin de semana porque el cuerpo se resentirá