Deporte y Vida

CICLISMO

Arte a ritmo de pedalada: insólitos dibujos sobre un lienzo llamado Strava

Un cliclista aficionado, Anthony Hoyte, planifica sus trayectos por varias ciudades británicas con el objetivo de formar dibujos con diferentes motivos gracias a Strava, la red social que monitorea rutas y datos de rendimiento.

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@anthoyte

El desarrollo de las nueva tecnologías ha incorporado a todos los ámbitos de la vida infinidad de mejoras. También en el terreno deportivo ya sea a nivel profesional o amateur. En la actualidad existen infinidad de dispositivos capaces de registrar información muy útil sobre nuestra actividad física y su impacto en téminos de salud y rendimiento. Frecuencia cardíaca, número de pasos, distancias, velocidad, consumo calórico, potencia, desniveles o variables relacionadas con el sueño son algunas de las funciones que recogen las llamadas pulseras inteligentes.

Pero a través de los smartphones también se puede recabar y compartir esos datos de incalulable valor para los aficionados al ciclismo o al running, entre otras disciplinas deportivas. Como sucede con Strava, la red social con más de 40 millones de ususarios en todo el mundo, cuyo crecimiento en los últimos años desde su lanzamineto en 2009, en España supera los dos millones de adeptos, ha sido exponencial.

El Tour de Francia sucumbe a Strava

Y es que no son pocos los deportistas de élite, especialmente ciclistas, que comparten sus datos de entrenamiento o las rutas que utilizan. De hecho es una mina incluso para prestigiosas organizaciones de competiciones deportivas ya que sin ir más lejos, en la última edición del Tour de Francia, la octava etapa, que discurría por pleno Macizo Central entre la localidad de Mâcon y Saint Étienne, a la postre una de las más espectaculares de la ronda gala, fue diseñada exlusivamente a través de Strava.

La octava etapa del pasado Tour de Francia fue diseñada exclusivamente gracias a Strava

Dibujos a ritmo de pedalada

Pero más allá de las aplicaciones relacionadas con la salud o el rendimiento deportivo, hay quienes utilizan la red social para dar rienda suelta a su creatividad. Es el caso de Anthony Hoyte, un ciclista aficionado afincado en Cheltenha, en el condado de británico de Gloucestershire, que se dedica desde 2016 a crear ingeniosas obras de arte a ritmo de pedalada. Puede que haya quien discuta la calidad de las mismas, pero lo que es indudable es el esfuerzo y el tiempo de planificación que hay detrás. Además, de la ejecución claro está.

Londres, Birmingham, Leeds, Nottingham, Bristol o Sheffield son algunos de los emplazamientos de sus creaciones, muchas de ellas con motivos navideños, como la última, el reno Rudolph, dibujo para el que ha tenido que recorrer más de 127 kilómetros, con 1.000 metros de desnivel. Un trazado para el que invirtió la nada despreciable cantidad de 9 horas.

En total, cientos de kilómetros y horas invertidas en crear diferentes motivos que le han procurado a Anthony Hoyte la admiración y alabanzas de infinidad de seguidores, que se sorprenden con cada mafifestación de arte y creatividad que esconde una incontestable pasión por el deporte. Pedalada a pedalada ha sido capaz de esbozar meritorias composiciones y quien sabe si crear tendencia, aunque no es el único que utiliza la red social con esa vertiente creativa, como demuestra la web strav.art, que incluye piezas sorprendentes.

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"Es un poco como ver imágenes en las nubes. Si algo me llama la atención, como por ejemplo un camino que parece una nariz, entonces intento encontrar ojos, etc... Si finalmente no consigo una imagen completa, lo intento en otro lugar”, explica Hoyte, que intenta tomar como referencia rutas de asfalto, pero acaba atravesando parques o aparcamientos si es necesario para obtener el trazo perfecto.