Deporte y Vida

HÍPICA

Alfonsina Maldonado, la amazona que rompe toda las barreras

Sin una mano, nos sobrecoge: "el dolor que siento es difícil de describir. Hay momentos en que empieza un ardor profundo por dentro. Arde, sube, quema. Es tan intenso que me provoca contracturas en los hombros y dolores de cabeza".

Alfonsina Maldonado
as.com

A los seis meses de edad sufrió un accidente doméstico, una vela le quemó parte de su lado izquierdo, dejándole sin mano. Pero no sólo eso, el dolor, las curas, el estar en coma 15 días al mes durante años, fueron el motor que llevó a la uruguaya Alfonsina Maldonado a soñar con ser olímpica.

Y lo ha conseguido. Estuvo en Río 2016, sueña con Tokyo 2020, se quedó a las puertas de Londres  y es tanto lo que le ha costado llegar hasta donde está, que durante unos días en Madrid podremos disfrutar de una demostración olímpica durante la Madrid Horse Week, la competición hípica que se inicia el viernes en Ifema.

¿Cómo afronta esta semana de alta competición?

La semana en Ifema Madrid Horse Week la afrontamos con muchísima ilusión, sabemos que es una pista muy impresionante y es un honor estar allí.

¿Dónde ha estado estrenando?

Vamos a la Yeguada Centurión que son los propietarios del campeón Jordán, un lugar con muy impresionante desde sus pistas a sus instalaciones.

¿Qué espera de sus caballos?

De mis caballos y sus resultados dependemos siempre nosotros, es importante darnos cuenta que los errores en su mayor parte son nuestros y debemos reflexionar en que fallamos nosotros y no ellos... ellos siempre lo dan todo

¿La preparación física de ambos, amazona y caballo, se llega a sintonizar?

Desde niña me inventé un sueño; toda mi vida ha sido caminar hacia allí. Avanzar en esa dirección. Mi fuerte determinación de ser amazona olímpica significó un faro para no hundirme. También una manera de escapar del dolor. Inventarme un sueño, y ser consecuente con esa creación, ha sido mi espada, mi escudo, mi salvación.

La amazona Alfonsina Maldonado nos enseña a convivir con el dolor y a pelear por sus sueños.

¿Cómo su mensaje de niña de querer ser atleta olímpica le ha servido para encontrar la motivación cuando todo fallaba?

Que gran pregunta... Les diría que cuando tienes una pasión muy grande y un sueño más grande aún lo siguiente es estar seguro de uno mismo, de eso que quieres lograr y luego simplemente corran hacia él y no se cansen al mínimo "no es posible esto", o de las infinitas puertas que no se abrirán... Debes ser fuerte porque cuando menos te lo esperas la vida te sorprende y encontrarás personas increíbles que van hacia ese mismo camión y confían ti, y verás, y comprenderás, que el camino es lo importante.

¿Cómo es la vida, y el deporte, con dolor crónico?

El brazo me duele las veinticuatro horas, especialmente en la noche y en la mañana. Cuando llueve y reina la humedad o cuando hace mucho calor se me hincha el muñón; es como si me atravesaran mil cuchillos juntos.

Hay días en que el dolor no me deja dormir. Si bien ya estoy habituada a padecerlo sin sufrirlo, nunca me acostumbro del todo. Duele mucho. Mi brazo es reconstruido, tiene varias capas de piel. Y la piel del quemado tiende a encogerse, por eso tengo que masajearme con crema hidratante varias veces al día para mantenerla en el lugar.

El dolor que siento es difícil de describir. Hay momentos en que empieza un ardor profundo por dentro. Arde, sube, quema. Es tan intenso que me provoca contracturas en los hombros y dolores de cabeza. A convivir con el dolor se aprende. Yo llevo 34 años junto a él y puedo afirmar que un alto porcentaje del dolor es mental. Si te mentalizas en que no está, puedes vivir con él; si estás pendiente de su presencia no puedes estar tranquilo. Te vuelves loco. A lo largo de la vida entendí que pelear con el dolor era una batalla perdida, se trataba de un enemigo difícil de combatir.

Cuando asumí el dolor como parte de mi recorrido vital aprendí a convivir con él, hasta llegar al día de hoy en que pudo decir que somos grandes amigos. Cuando lo aceptamos, el dolor se convierte en un gran maestro. Tiene muchas lecciones para enseñarnos.

Desarrolla capacidades en nosotros que si no fuera por él jamás hubiéramos desplegado. Entre otras cosas, se pone al servicio para acompañarnos en el viaje hacia nuestro sueño y canalizar su devastadora puntada en un sentido transformador. De verdad es posible. Soy testigo y testimonio vivo de ello. Cada día podemos aceptar o rechazar el desafío de transformar el dolor en buenas acciones. Depende de nosotros, de nadie más.

Durante la Madrid Horse Week Alfonsina Maldonado hará una exhibición.

¿No damos suficiente importancia a la fisioterapia, a la medicina deportiva?

Pienso que en los últimos años hay más información sobre lo importante que es la fisioterapia no solo para deportista sino para cualquier persona que vive en estrés constante... y es más importante aún que los medios brinden este tipo de información constructiva.

¿La visibilidad del deporte paralímpico nos debe hacer cambiar la percepción del deporte de alta competición?

Yo milito para que los medios de comunicación difundan más el deporte paralímpico. No hacerlo contribuye a la discriminación y a la invisibilización de las personas con discapacidad. Brindarle mayor cobertura redundaría no solo en reflejar una realidad que existe, sino en animar a otras personas, discapacitadas o no, a renovar las fuerzas para luchar por las cosas que realmente quieren.

Los medios masivos, en su tarea de formadores de opinión y creadores de realidades, deberían generar espacios para trasmitir los valores que sustentan el deporte paralímpico. El espíritu de sacrificio, coraje y voluntad que nos distingue es un mensaje para niños, jóvenes y adultos, para nuestras sociedades actuales muchas veces sumidas en el desencanto y en la falta de proyectos personales y comunitarios en pos de la humanidad.