Deporte y Vida

CIRUGÍA ESTÉTICA

La masculinización del rostro cada vez es más demandada

"Es muy habitual que los pacientes hombres no están todavía tan formados como para ponerse delante del espejo y determinar que, lo que les disgusta, es que tienen un rostro muy poco masculino".

jon kortajarena
as.com

Cada día son más los hombres que acuden a la cirugía estética para modificar su rostro. Y, entre las operaciones más demandadas, está la masculinización del rostro. Una operación que demandan pero que suele empezar en la consulta con dudas, con preguntas acerca de cómo modificar algo sin saber bien qué... hasta que la respuesta es la masculinización del rostro.

Hablamos para Deporte y Vida con el doctor Emilio Moreno González, Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, Jefe Asociado del Servicio de Cirugía Plástica Reparadora y Estética del Hospital Quirón de Madrid (Pozuelo y San José), y Cirujano Asociado del Instituto de Cirugía Plástica Martín del Yerro, quien nos da las claves de esta intervención.

"Se trata de una serie de procedimientos, quirúrgicos o no quirúrgicos, que tienen como objetivo destacar y definir aquellos rasgos típicos de un rostro masculino. Antes de dar cualquier paso, el rostro se debe analizar como un todo y buscar la armonía facial. El análisis facial pasa por identificar los puntos en desarmonía", nos cuenta.

Según los cánones de belleza, los principales rasgos estrechamente relacionados con el rostro varonil y que por lo general despiertan mayor interés o atracción son:

  • Mandíbula cuadrada y bien definida, tanto de frente como de perfil.
  • Mentón marcado y con una proyección natural.
  • Cejas horizontales.
  • Contorno de la mandíbula de 90º.
  • Pómulos marcados y en armonía con la mandíbula.
  • Arco de la nariz recto y ancho, con contornos no muy destacados y sin giba.

Así se realiza una masculinización del rostro

Para llevar a cabo un proceso de masculinización facial se comienza haciendo un estudio del rostro del paciente y valorando las zonas clave. Se puede optar por tratamientos de medicina estética o cirugía plástica. La medicina estética emplea el ácido hialurónico o Radiesse para resaltar la proyección natural del mentón o mejorar el ángulo mandibular, buscando un efecto voluminizador en el óvalo de la cara.

La duración de estos tratamientos se prolonga por seis meses, ácido hialurónico, y nueve meses Radiesse; pasado este tiempo hay que repetir el proceso. Con la cirugía plástica el efecto es para siempre y se pueden emplear dos técnicas: implantando prótesis, recomendadas para casos que precisen aumentar mucho el volumen, o con transferencia de la propia grasa del paciente. Yo suelo preferir este último método, porque son intervenciones muy poco agresivas, con incisiones de dos o tres milímetros, con micro cánulas que extraen la grasa de zonas donde esté acumulada y las introducen bajo la piel en las zonas deseadas.

¿Qué se marca y qué no?

Cuando queremos hacer un rostro masculino nos centramos en las zonas clave que son fundamentalmente el aumento del mentón, una mejor definición de la mandíbula, el resalte moderado de los pómulos y cirugías de orejas, en caso de orejas de soplillo que infantilizan mucho el rostro. Con los pómulos hay que tener mucha precaución, porque el moflete con mucho volumen no es nada masculino, tiene que conseguirse el volumen justo, si nos pasamos conseguiremos el efecto contrario.

¿Es más algo psicológico o realmente algo físico?

La necesidad surge dentro del individuo, para sentirse bien dentro de su “traje”. Eso es físico y es psicológico, combina los dos parámetros. Es cierto que algunos hombres tienen rostros que no encajan con los cánones de belleza masculinos, con óvalos muy redondos y mentones poco pronunciados. Y vuelvo a insistir en las orejas de soplillo, que infantilizan mucho el rostro y con una cirugía muy sencilla de otoplastia se logra una masculinización importante del rostro.

¿Cómo es la recuperación? ¿Qué se puede y no se puede hacer?

Las cirugías de las que estamos hablando son cirugías de rapidísima recuperación, tanto que puedes hacer una vida social o laboral con facilidad en 5-7 días. Si hablamos de ingerir alimentos, con total normalidad desde el primer día. Incluso si pones una prótesis en el mentón, es una zona no móvil del mentón y no dificulta la masticación de los alimentos.

¿Alguna contraindicación especial?

Solo las comunes a cualquier cirugía como el estado general de salud del paciente. Sí que puede haber casos con limitaciones, como en personas super delgadas, con dificultad para extraer grasa otras zonas de su cuerpo, porque la grasa tiene que ser necesariamente autógena, propia", nos cuenta.

¿Esta operación se la realiza también alguna mujer?

Sí, son procedimientos a los que pueden someterse también mujeres. Por lo general, son aquellas que buscan comenzar con un proceso transgénero hacia hombre, un cambio de sexo; el rostro es una de las partes por las que suelen comenzar para adquirir una imagen más varonil.

¿Está aumentando la demanda de este tipo de intervención?

En líneas generales no son muchos los hombres que llegan a consulta y piden específicamente que quieren masculinizar su rostro. Sí es cierto que el interés de los hombres hacia la cirugía plástica está aumentando de forma exponencial, y por tanto también crecen este tipo de intervenciones; el hombre que llega a la consulta sin saber que lo que está pidiendo suele coincidir con la masculinización de su rostro. Al analizar sus peticiones y estudiar los rasgos que hay que modificar, concluyes que el resultado final de todo esto es, muchas veces, una masculinización. Pero es muy habitual que los pacientes hombres no están todavía tan formados como para ponerse delante del espejo y determinar que lo que les disgusta es que tienen un rostro muy poco masculino.