Deporte y Vida

EJERCICIO FÍSICO

Un estudio alerta del peligro del HIIT y las arritmias

El ejercicio físico de elevada intensidad ha demostrado ser dañino a nivel de las aurículas y el ventrículo derecho, incrementando el riesgo de padecer arritmias no solo en deportistas de élite sino también en personas que lo practican intensamente

Eliud Kipchoge
CHRISTIAN BRUNA EFE

Los deportes que conllevan un mayor riesgo de arritmias son aquellos considerados de resistencia, como el ciclismo o el atletismo, al multiplicar por cinco los litros de sangre que bombea el corazón cada minuto. Los de equipo y de fuerza (pesas, gimnasio…) no han demostrado ser perjudiciales en este sentido. Pero no hay que confiarse, porque las arritmias cada vez afectan a deportistas más jóvenes, profesionales o no.

Así lo afirma además un análisis llevado a cabo por el Institut d'Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y el Hospital Clínic de Barcelona, presentado en el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), que apunta que el ejercicio físico de elevada intensidad ha demostrado ser dañino a nivel de las aurículas y el ventrículo derecho (no así el izquierdo), incrementando el riesgo de padecer arritmias.

En otras investigaciones, el grupo de especialistas analizó qué ocurría con periodos más cortos de ejercicio, detectando que, tras 8 semanas de ejercicio, el corazón experimentaba cambios adaptativos evidentes, pero aún no aparecían los efectos perjudiciales.

Tras las 16 semanas de ejercicio sí emergió la fibrosis (cicatrices) en la aurícula y el ventrículo, confirmando que solamente el ejercicio prolongado llega a ser perjudicial. Para el doctor Eduard Guasch, esto “sugiere que el daño se produce y acumula lentamente, a lo largo de años”. Del mismo modo, los estudios existentes hasta la fecha apuntan que, en caso de revertirse los daños con el cese de la actividad intensa, lo hacen de forma incompleta. Se ha observado con este mismo tipo de ratas (fuentes del estudio) que después de acabar el protocolo de ejercicio y descansar 8 semanas, persiste la fibrosis tanto del ventrículo derecho como de las aurículas. Sin embargo, el riesgo de fibrilación auricular parece reducirse".

A través de estudios electrofisiológicos similares a los que se realizan en humanos, los expertos lograron cuantificar la facilidad para desarrollar arritmias en estas ratas. Pudieron inducir taquicardias ventriculares en un 42% de las ratas sometidas a ejercicio intenso y solo en un 6% de las ratas sedentarias, e indujeron fibrilación auricular en un 64% de ratas entrenadas y solo un 15% de ratas sedentarias.

Los deportistas que más están en peligro

Los corredores de maratón tienen 8 veces más riesgo de padecer fibrilación auricular que la población general”. Desde hace años, varios estudios ya demostraron el riesgo de arritmias en deportistas de élite, “lo que se está demostrando ahora es que este riesgo no es solo para profesionales del deporte, sino también para gente que practica ejercicio intenso de forma habitual”, aclara el doctor.