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¿Se puede prevenir el cáncer de mama? Te mostramos cómo hacer la autoexploración

En el Día Mundial del Cáncer de Mama, la prevención sigue siendo el primer paso para superarlo, y llevar hábitos de vida saludable ayuda a reducir las cifras de mortalidad.

cancer mama
QUIRÓNSALUD Europa Press

El cáncer de mama se hace más visible que nunca el 19 de octubre, fecha en que conmemora su Día Mundial, y donde cada vez más se ha convertido en una enfermedad crónica, con cifras cada vez menores de mortalidad, y con unos tratamientos adaptados y personaizados a cada persona, a cada paciente, a cada mujer casi siempre, para combatir una enfermedad de la que aún se desconoce el origen.

Pero es que el cáncer de mama cada vez es más común entre las mujeres, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta enfermedad afecta al 16 % de todos los cánceres en pacientes femeninos.

¿Tiene el cáncer de mama origen genético?

El componente hereditario es determinante a la hora de intensificar la periodicidad con la que se hacen las mamografias. Entre las mujeres de 50 a 65 años se recomienda esta prueba cada dos años. "Hay familias en las que existe predisposición a la hora de desarrollar un cáncer de mama. Se observa porque hay varias hermanas afectadas por la enfermedad, o ascendientes que la han sufrido, es decir, la abuela o la madre", cuenta el doctor Fernando Henao, médico especializado en oncología mamaria del Hospital Virgen Macarena.

La autoexploración es clave para el diagnóstico precoz

A la hora de hacerse una autoexploración mamaria es suficiente con tumbarse en la cama, levantar primero un brazo, y con el otro ir tocando el pecho, notando si hay bultos, densidades diferentes. Es primordial saber si el pezón cambia de forma, color, si produce algún líquido... en ocasiones el estrés o alteraciones hormonales pueden desencadenar un aumento de la prolactina, por ejemplo, y tener un líquido muy parecido a la leche.

A través de de la autoexploración pueden detectarse algunos de los síntomas más frecuentes, como pueden ser la localización de un bulto en la mama, aumento en los ganglios linfáticos cerca de la axila, cambios en el color, tamaño o textura de la mama, enrojecimiento de la piel, sobre todo cerca de la aureola del pezón, secreciones por el pezón, descamación del seno, molestias en el pecho, parecidas a las de una mastitis, hinchazón en los brazos, picores... Acudir lo antes posible al médico es fundamental.

La importancia de la mamografía es tal porque detecta el cáncer de mama antes incluso de que se pueda palpar. Y, con todo, el cáncer puede no ser detectado en un primer momento. Por eso es tan importante conocer el cuerpo ante cualquier cambio, y acudir al ginecólogo al menos una vez al año. Nunca es demasiado pronto y siempre es aconsejable saber qué cambios puede ir teniendo nuestro cuerpo con la edad.

Hábitos de vida saludable

  • la obesidad es un factor de riesgo
  • evitar el alcohol y las drogas
  • realizar ejercicio de manera moderada
  • llevar una dieta equilibrada