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MEDIO AMBIENTE

Nikolaj Coster-Waldau: un Lannister vuelve a enfrentarse al fuego

El actor de 'Juego de Tronos' y Embajador de Buena Voluntad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) pudo comprobar de primera mano el drama que se vive en la Amazonia.

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UNDP

El 'pulmón del planeta' se llena de humo. La Amazonia es la mayor región tropical del globo terráqueo y produce aproximadamente el 20 por ciento del oxígeno en la atmósfera terrestre, pero en los últimos tiempos la deforestación con fines industriales y agrícolas, y miles de incendios descontrolados, están provocando un verdadero drama para el medio ambiente y para las poblaciones indígenas, que asisten impotentes al deterioro de su entorno.

En medio de este panorama desolador, Nikolaj Coster-Waldau, que interpretó a Jaime Lannister en 'Juego de Tronos' y es Embajador de Buena Voluntad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), emprendió un viaje por la zona, en este caso por la región pruana del Amazonas, para concocer in situ la situación y comprobar el impacto de los efectos del cambio climático.

Cuando vi las imágenes de los incendios en la Amazonia quedé en shock al igual que todo el mundo, sentí impotencia y molestia. No tenía sentido para mí. Me di cuenta, cuando fui a Perú, que la quema de territorios de la Amazonía es un tema profundamente complejo. Pero en el centro del problema, está la desigualdad”, explica Coster-Waldau.

El dilema indígena

Y es que las comunidades nativas juegan un rol fundamental en el cuidado del bosque, que cubre más del 60% del territorio del Perú, y alberga el 20% del agua de río del planeta. Pero en la Amazonia peruana, muchas de las comunidades se enfrentan a niveles muy altos de pobreza, brechas de desigualdad y escasez de recursos por lo que viven entre la espada y la pared: o preservan el entorno o sobreviven.

El actor de Juego de Tronos vivió en primera persona una situación dramática.

“Conocí comunidades indígenas y me contaron el dilema al que se enfrentan: Son agricultores. Necesitan cultivar, quizás no para generar un gran ingreso, pero sí para alimentar a sus familias. Estas comunidades suelen vivir en condiciones de exterma pobreza y tienen que tomar una decisión imposible: son los guardianes y guardianas de la Amazonia, pero al mismo tiempo necesitan talar para poder sembrar y sobrevivir”, añade.

“Si no combatimos las desigualdades en una escala global, entonces no podremos solucionar el cambio climático. Es complejo, pero existe esperanza. Tenemos los recursos y la tecnología, solo debemos usarlos. Necesitamos unirnos: individuos, comunidades, naciones. Si lo hacemos, podremos solucionar el problema”, concluye Nikolaj Coster-Waldau.