Deporte y Vida

RUNNING

Dime cuánto quieres correr en el futuro y te diré cómo hacerlo ahora

El cuerpo se adapta rápido a un ritmo lento y constante, es muy cómodo para él; una medida que será casi la norma, ya que a medida que pasen los años nuestro cuerpo irá más despacio.

running bolt
as.com

El cuerpo es sabio, mucho. Y salvo excepciones, a medida que vamos cumpliendo años todo va más despacio; el ritmo es más suave para todo. Pero si eres aficionado al running tal vez esta actividad menor no te guste. No te preocupes, porque podemos hacer algo.

Cuanto más despacio corramos ahora mismo, más despacio correremos en el futuro. Si nuestra mente le dice al cuerpo que no hace falta ir más rápido, podemos ir más lentos sin problemas. ¿Para qué forzar, no?

Correr en pruebas rápidas

Pero lo que buscas es explosividad, rapidez, como en las pruebas más rápidas, un 10k, un 5k… hay que ser muy rápido ahora para seguir en esa línea y que el cuerpo no baje el ritmo. Lo que hay que entrenar es como correr más deprisa para subir el umbral aeróbico y bajar de la marca que nos hayamos establecido. Realista, por supuesto.

Para hacer este trabajo de entrenamiento, que requiere intensidad, organización y una buena forma física, debemos fijarnos en:

-los intervalos de los entrenamientos

-las series que vamos a realizar

-los cambios de ritmo que somos capaces de soportar

Tres pilares del entrenamiento que se convertirán en el trabajo más adecuado para aumentar el ritmo de nuestras carreras. Vamos a entrenar en sprint, en carreras más cortas y vamos a hacerlo mucho más rápido.

El descanso entre las series debe ser corto, no demasiado, pero que no pase de más de 3 minutos, para volver con fuerza y velocidad al ritmo rápido del entrenamiento y conseguir bajar el reloj de la marca que queremos.

Trote con cambios de ritmo

Es una técnica que requiere reposo dinámico, es decir, que no paras del todo, sino que sigues corriendo, a un ritmo muy lento, y que permita al cuerpo recuperar. Es un entrenamiento exigente, ya que puedes estar corriendo 10 minutos a un ritmo intenso, y luego hacer una carrera lenta durante 9 minutos.

La idea, es que varíe tanto la versión rápida como la versión lenta un minuto, para ir recuperando y hacer un minuto final a todo lo que el cuerpo pueda, un sprint donde desfondarse.

Este tipo de entrenamientos, con planificación, te reportará muy buenos números en futuras carreras; y, especialmente, si lo que buscas es aumentar tu velocidad para tener mayor margen a medida que cumples años.