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"Doyle ha pasado de dar puñetazos a un tiburón a darlos para defenderlos"

La surfista australiana sobrevivió a un ataque de tiburón en agosto del 2020 y ahora participará en una velada de boxeo benéfica a favor de su preservación.

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"Doyle ha pasado de dar puñetazos a un tiburón a darlos para defenderlos"
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Chantelle Doyle puede decir con orgullo que ha sobrevivido a un ataque de tiburón. Fue en agosto del 2020, con 35 años, en una sesión de surf en una playa de Port Macquarie (Nueva Gales del Sur, Australia). De repente, un tiburón le agarró la pierna y forcejearon. Su marido acudió al rescate, se subió a la tabla de su pareja y empezó a darle puñetazos en la nariz al escualo hasta que se fue. Luego levaron a Doyle a la orilla, le hicieron un torniquete y la trasladaron al hospital con lesiones en rodilla, pantorrilla, tendones, huesos y cartílagos. Pero no en las arterias, que es lo que la podría haber matado en el acto.

De eso hace ya más de dos años. La surfista australiana tiene ahora 37. Asegura que, si bien en ese momento no tuvo miedo porque "la adrenalina se hace cargo de ello", reconoce que "cada vez que pienso en ello o hablo de ello siento náuseas y me entra el pánico. Y eso pasa un día tras otro".

Durante estos dos años, Doyle ha seguido un largo proceso de recuperación que incluye varias operaciones en la pierna. Sin embargo, cuando intentó volver a surfear se frustró por el dolor y la falta de movimiento. Sí que sigue nadando o buceando, incluso entre tiburones, aunque también asegura que si el agua está un poco turbia o llueve no se mete en el agua. "Soy más cautelosa", confiesa a ABC News.

Del surf al boxeo

El objetivo que ha encontrado ahora en la vida es el de defender a su agresor en ese momento, los tiburones. Por ello, ha iniciado un programa de entrenamiento de 12 semanas para iniciarse en el boxeo y participar de una pelea benéfica para la Australian Marine Conservation Society.

Uno de sus científicos, Leonardo Guida, explica que habló con ella una semana después del accidente: "Quería entender qué estaba pasando en el océano y por qué los tiburones son importantes. Y es que a nivel mundial, el 37% de las especies están en peligro de extinción por la sobre pesca". Así es como Doyle pasó de "pegar puñetazos a un tiburón a darse de puñetazos para defenderlos".

Con esta pelea "matará dos pájaros de un tiro", que se suele decir. Por un lado velará por la protección de los tiburones. Por el otro, seguirá con su recuperación: "Mi pierna está todavía parcialmente paralizada, pero he notado mejoras, el otro día pude hacer la rueda por primera vez en estos dos años". También a nivel psicológico: "Ante una situación como un ataque de tiburón o una pelea puedes pelear, huir o quedarte helada; yo soy de las terceras y estoy trabajando en ello a través del boxeo".