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"Nos reímos porque pensamos que huía de una mantarraya, pero era un tiburón gigante"

El surfista profesional Rolando Montes protagoniza un vídeo grabado en una playa de Puerto Rico que se ha convertido en viral.

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"Nos reímos porque pensamos que huía de una mantarraya, pero era un tiburón gigante"
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"Yo estaba grabando una mantarraya que se ve al principio del vídeo y eso es lo único que estaba viendo por la cámara, sinceramente, porque es pequeña y no se pueden apreciar los detalles. Cuando veo que Rolando Montes empieza a nadar para huir de algo me río porque pensaba que tenía miedo de la manta, no esperaba que fuera un gran tiburón", explica el autor del vídeo, Jorge Benítez, al periódico local El Vocero.

Habla de un vídeo en el que se puede ver al surfista profesional Rolando Montes, remando en el line-up de la playa Middles, en Isabela (Puerto Rico), de la cual son vecinos y locales. De repente, el boricua empieza a nadar hacia la orilla poseído por el miedo. Antes de llegar a salir del agua ya le indica a su filmer que detrás suyo, a poca distancia, havía visto una gran aleta de tiburón.

Es entonces cuando Benítez repasa el clip y afirma que "al darle para atrás y ponerlo en slow motion vimos claramente la aleta y nos quedamos impresionados". Impresionados porque llevan toda la vida surfeando allí y nunca habían visto un tiburón (y sí mantarrayas).

En este caso, según los expertos en fauna marina a los que han consultado, se trataba de un gran tiburón martillo de más de tres metros. Se trata de un tiburón que ya se había visto en la costa del país centroamericano, donde también constan avistamientos de tiburón tigre, limón, toro y otra veintena de especies que acuden a la costa para reproducirse. Y sin embargo no se registra ningún ataque mortal de escualo desde 1924.

Cabe decir que en en este contexto, en declaraciones a El Vocero, Benítez confiesa que la presencia del tiburón no les impedirá surfear en su playa: "Nosotros vamos a seguir surfeando aquí, de hecho ese día esperamos un rato y al cabo de unos 40 minutos nos volvimos a meter; porque los encuentros con tiburones son parte del deporte"