CICLISMO | STRADE BIANCHE

Van der Poel conquista la Strade con una exhibición sobrenatural

El neerlandés se lleva la clásica del sterrato a base de ataques portentosos. Alaphilippe y un gran Bernal, los que los pudieron ver desde más cerca y completaron el podio.

Una serie de ataques portentosos, de una potencia extraordinaria, permitieron a Mathieu van der Poel conquistar la Strade Bianche por primera vez en su carrera y sumar el 29º triunfo en su palmarés. Una victoria incontestable porque el neerlandés se encargó de demostrar que era el ciclista más fuerte de los presentes en la cita del sterrato italiano, y lo hizo frente a nombres como el arcoíris Alaphilippe y Egan Bernal, que completaron el podio tras ceder en la última subida, pero también ante Van Aert, el joven Pidcock o Tadej Pogacar, que a pesar de su gran carrera sólo pudieron contemplar el poderío del ciclista del Alpecin, que se plantó solo en la meta de Siena.

Una carrera que vivió pronto su primera gran selección, aún a 68 km de meta. Alaphilippe ya andaba pensando en mover el árbol por entonces y puso al Deceuninck a tirar. El movimiento sirvió para recortar drásticamente al pelotón y también para animar a aventureros, entre los que se encontraba Gonzalo Serrano (Movistar), quien andó unos kilómetros en cabeza.

Pero detrás los favoritos ya se encontraban en movimiento y en cada tramo de sterrato había examen para ver quién podía seguir el ritmo. En muchas ocasiones, con Alaphilippe como gran animador, y así se formó el grupo de escogidos con, además del campeón del mundo, Van der Poel, Van Aert, Pogacar, Bernal y Pidcock del Ineos y un Michael Gogl que se logró colar ahí. También andaba el joven Quin Simmons, pero una avería en el peor momento (luego también se fue al suelo) le descartó.

Entre ellos se jugarían la victoria, a pesar de que un grupo perseguidor con Fuglsang, Wellens o Pello Bilbao (décimo en meta), entre otros, llegó a estar a punto de contactar. Pero la dureza y el fuerte ritmo de cabeza hacía que recortar cada metro costase un mundo. Y así lo vivió en sus carnes también Wout van Aert. A 24 km de meta, otro intento de Alaphilippe destapó la debilidad del ciclista del Jumbo, al que parecía faltarle algo de ritmo en el que era su debut en este 2021, frente a unos rivales más rodados. El belga, y el joven Pidcock, lograron volver a conectar con mucho esfuerzo... y con la certeza de que ya se sabían menos fuertes.

Y así se demostró a falta de 12 km, cuando Van der Poel lanzó su apuesta. Una arrancada tremenda, aprovechando que el sterrato alcanzaba altos porcentajes, pareció dejarle sólo en cabeza, pero Alaphilippe y Egan Bernal supieron regular y conectar con el neerlandés, que sí logró dejar por el camino a los mencionados Van Aert y Pidcock, pero también a Pogacar y Gogl. El movimiento definió el podio, pero quedaba por conocer al ganador.

Así que Van der Poel, ya en la ascensión hasta la meta de Siena, utilizó la misma receta y volvió a arrancar la moto. De pie, exhibiendo su enorme planta, atacó de nuevo con violencia y ahí sí que Alaphilippe y Bernal sucumbieron, y sólo se pudieron congratular de acompañar en el podio a este portento neerlandés.