CICLISMO | LAIGUEGLIA

Bernal y Landa corren al ataque pero el más listo es Mollema

El Trek jugó sus cartas con Nibali, Ciccone y el neerlandés, que hizo el ataque decisivo a 16 km de meta en una prueba en la que Bernal, Landa, Champoussin... se dejaron ver.

Bernal y Landa corren al ataque pero el más listo es Mollema

Bauke Mollema venció en un Trofeo Laigueglia que se presentaba como la primera batalla entre teóricos aspirantes al próximo Giro... y cumplió las expectativas con creces. Un circuito final muy quebrado, con cuatro ascensiones y sus respectivos descensos revirados, se convirtió en el escenario de numerosos ataques con muchos de los nombres importantes que apuntan a la Corsa Rosa. Ahí se dejó ver Mikel Landa, que mostró una gran imagen en su estreno en 2021 (acompañado por Pello Bilbao), o un Egan Bernal al que se le notó más rodado y atacó en varias ocasiones sin éxito, aunque fue capaz en el grupo de elegidos de ganar el esprint y acabar en el segundo escalón de un podio que completó Vansevenant (Deceuninck).

A ese circuito final se llegó con tres escapados, Juri Hollman, el jovencísimo alemán de 21 años del Movistar, Nicolas Edet (Cofidis) y Mattia Bais (Androni), los más fuertes de un grupo de 10 en el que también estuvo presente Unai Cuadrado (Euskaltel). Sin embargo, la selección que se produjo por detrás dejó a muchos de los gallos presentes en la carrera italiana cara a cara y, de paso, se neutralizó a los aventureros. Y los líderes comenzaron a probarse. Landa y sobre todo un Bernal que había sido hasta entonces escoltado por compañeros en el Ineos como Dunbar o un gran Carlos Rodríguez, lo intentaron. El colombiano lo hizo con más fuerza, llevándose a rueda a Clement Champoussin, el prometedor escalador francés del Ag2r (22 años), otro que irá al Giro tras la buena imagen que dejó en la Vuelta 2020.

Bernal y Vansevenant, segundo y tercero del grupo de favoritos con Mikel Landa sexto.

El intento de ambos en la ascensión a Colla Micheri no fructificó, ya que Ciccone y Mollema encabezaron la persecución, de la que se aprovechó Landa, que volvería a probarlo. Sin embargo, en un momento en el que se había reagrupado los más fuertes, Mollema vio su momento a 16 km de meta y arrancó con fuerza. Pronto tenía 20 segundos de ventaja y al neerlandés se le veía con un ritmo del que se cree inalcanzable. Así sería.

Porque Bernal lo volvió a intentar en la última cota, esta vez en solitario, y se encontró la misma respuesta de Champoussin, que esta vez fue el que le dio caza. Esa arrancada seleccionó a los perseguidores en cinco hombres: el colombiano y el francés, acompañados de Landa, Vansevenant... y un Ciccone que llegó con mucho esfuerzo consciente de que su presencia sería un freno para los perseguidores de su compañero Mollema, que se llevó el triunfo... y la primera batalla de preparación para el Giro.